Viena

Viena

Si andas por Salt y buscas un buen combo de comida rápida y sabores que molan, tienes que pasarte por Viena, en Camí dels Carlins, 2. Este restaurante se ha ganado su fama con un generoso jamón y sándwiches que son un espectáculo. Sin olvidar su casero rape y esos cruasáns que son pura delicia. Más que un simple fast food, aquí la comida se siente más saludable y con calidad, en comparación con esas cadenas de siempre.

No te va a costar encontrarlo, y si miras las opiniones, verás que tiene un buen 3.9 de rating con más de 4670 clientes que lo han probado. Es la opción perfecta si quieres hacer una parada rápida antes de liarte con un McDonald's o un Burger King. Así que ya sabes, si te apetece llenar el estómago sin complicarte, Viena es tu sitio. ¡Hazte un favor y dale una oportunidad!

Viena

Restaurante de comida rápida
Valoración media: 3,9
Opiniones: 4.790 Reseñas
Dirección: Camí dels Carlins, 2, 17190 Salt, Girona
Teléfono: 972 43 90 10

Horarios Viena

DíaHora
lunes8:00–24:00
martes8:00–24:00
miércoles8:00–24:00
jueves8:00–24:00
viernes8:00–24:00
sábado8:00–24:00
domingo8:00–24:00

El horario podría cambiar.

Mapa Ubicación Viena

Dónde se encuentra el restaurante Viena

¡Ey, gente! Si andáis por la zona de Camí dels Carlins, 2, 17190 Salt, Girona, tenéis que probar el restaurante Viena. La verdad es que vale la pena. Tiene 4 estrellas y, en general, la experiencia es bastante buena. Probé el pastel de 3 chocolates y la hamburguesa y os digo que estaban de rechupete. La carne está bien, y el personal es amable. El local está chido, así que si buscáis un buen plan de comida rápida, no falláis.

He escuchado que el desayuno también está guay, aunque hay opiniones encontradas. Algunos creen que el precio es un pelín alto para lo que ofrecen. De 1 a 10 € por persona, la comida normalita, pero el servicio y el ambiente son de 5. Si vais en grupo, genial, hay muchas plazas de aparcamiento y es gratis. El ruido es bajo, así que podéis charlar sin problemas.

La hamburguesa ibérica es un must, ¡me encanta! Eso sí, un pequeño toque de atención: el personal parece que está escatimando en los sobres de ketchup y mayonesa. Siempre que pido un par más, tengo que hacerme notar. Pero bueno, la comida sigue ganando, 5 estrellas en ese aspecto.

Mala suerte si os topáis con la flauta de jamón ibérico, porque, según una reseña, les pusieron jamón serrano y no estaba bueno. Además, algunos han tenido malas experiencias con el servicio, especialmente en el drive-thru. ¡Así que cuidado con eso!

Un buen menú, ambiente agradable y un par de pegas que se pueden pasar por alto. Así que ya sabéis, ¡a disfrutar!

Qué tipo de comida ofrece Viena

Ya te digo, Viena en Camí dels Carlins, 2, 17190 Salt, es un sitio que se ha ganado su fama a pulso. La comida no es de lo más barata, pero, sinceramente, está buena. Pueden esperar a pagar entre 10 y 20 euros por persona, que no está nada mal. La pasta, las hamburguesas, las ensaladas, ¡todo está increíble! Si nunca has probado sus smoothies de fruta natural o sus croissants rellenos, de verdad, te estás perdiendo algo.

Pero ojo, hay cosas que mejorar. El café que habían puesto era un desastre completo, pero me han dicho que lo han mejorado. Así que toma nota, si eres un fanático del café, puede que tengas algo mejor ahora. Lo mismo no vas a encontrar postres o repostería sin lactosa, así que eso es un punto en contra para los intolerantes. Pero, para compensar, el servicio y la comida cuentan con un 5, y el ambiente, un 3. Así que, puedes tener una charlita tranquila, ya que el nivel de ruido es bajo.

Lo que me gusta de este lugar es que tiene espacio para grupos de todos los tamaños, y la comida llega pronto, entre 10 y 30 minutos. Es ideal si andas con prisa o quieres organizar una cena por ahí. Y si te preocupa aparcar, hay muchas plazas libres y es gratuito.

La pregunta del millón: ¿Qué tipo de comida ofrece Viena? Pues, básicamente, una mezcla de comidas rápidas que van desde hamburguesas y ensaladas hasta deliciosos croissants y pasta. Así que, para días de hunger, definitivamente es una opción comodín.

Cuáles son algunos de los platos destacados del menú en Viena

No te voy a mentir, mi última experiencia en Viena, el restaurante de comida rápida en Camí dels Carlins, 2, 17190 Salt, Girona, fue un verdadero desastre. Fecha y hora: 4 de marzo de 2025, 23:20 h. Desde que entré, me recibió el camarero Guillem con una actitud súper chunga. Ni siquiera se molestó en darme una bienvenida, solo hizo un gesto con la cabeza como si yo le estorbara. Imagina lo incómodo que fue. Después, se dedicó a charlar con los colegas en voz alta, y yo solo quería cenar en paz, pero no. La falta de respeto era palpable.

Lo peor vino cuando Guillem, en un tono que ni te cuento, dijo: “A las 23:30 nos vamos y los echamos.” O sea, el cierre era a las 00:00 h, pero parecía que le molestaba hasta tener clientes. Me estaba mirando como si yo fuera el problema, y opté por comer a toda prisa solo para salir de allí. Inaceptable el comportamiento. No solo me arruinó la cena, sino que también a otros que estaban allí. Un camarero así debería estar en cualquier sitio menos en un restaurante.

Luego, por otro lado, Maria, la encargada, intentaba hacer lo que podía para controlar el caos. Pero, vamos, con un equipo tan disperso y desganado, era misión imposible. La pobre no dejaba de recordarles las cosas más básicas, como no equivocarse en las comandas o repartir los utensilios. Por si fuera poco, pusieron un cartelito de “Pasar por la otra puerta” sin ninguna indicación clara de a dónde ir, lo que hizo que los clientes estuvieran como... buscando la salida. La comida también fue un fail total, el pan estaba durísimo y mal descongelado. El ambiente se sentía pesado y, ni te cuento, en más de una hora no salieron a limpiar la terraza. Un desmadre.

Así que, si te preguntas qué hay interesante en el menú de Viena, bueno, hay algunas cosas que podrían sonar bien, como bocadillos o hamburguesas rápidas, pero con este tipo de servicio, no sé si te animarías a probarlos. La verdad, mi visita fue más un soponcio que una experiencia gastronómica. Solo 10-20 € y ni para un desayuno lo valía. Deberían ponerse las pilas.

Por qué Viena se considera una mejor opción que las cadenas de comida rápida tradicionales

Mira, si vas a Viena en Camí dels Carlins, 2, 17190 Salt, ya te digo que no todo es oro lo que reluce. Empezamos con el sistema de pedidos, que parece calcado de McDonald's: tú pides y van sacando las cosas. Primero el café con leche, y luego, entre 10 minutos más tarde, llegan las cosas sólidas. En mi caso, pedí dos croissants y una porción de tarta. ¿El resultado? Café frío y ni un croissant más porque vendieron más de lo que tenían y a los amigos de los empleados les dieron primero lo que era mío. ¡Un desastre! Al final, me quedé con uno solo y tuve que improvisar.

Y no me hagas hablar de los precios. Un "mini" de 10 cm ¡y 4€! ¡Están locos! La atención es lenta, como si se tomaran un café más en vez de despacharte. Además, una rampa para los carritos de bebés, pues tampoco. Así que, sinceramente, preferimos seguir desayunando en el bar del pueblo. Lo bueno es el ambiente, al menos, pero no siempre se puede comer ambiente, ¿sabes?

Y otra cosa, la comida está fría. Patatas heladas, coca bocadillo frío, y ni te cuento del jamón y el bacon. La cerveza de barril parece más un chiste que una opción refrescante. El servicio, ni te cuento, poco atento, estaban más a sus risitas que a lo que pasaba. Lo que se salva es el traje que llevan trabajando, un espectáculo cómico para ver.

Sin embargo, hay que darles algo de crédito. Si estás buscando un sitio para picar algo y tomar un café, Viena tiene su encanto, aunque no todo convence. La atención puede mejorar, pero lo mejor es el ambiente que se respira. A veces encuentras alguna barista que le pone cariño a lo que hace.

Entonces, ¿por qué Viena se considera mejor opción que las cadenas de comida rápida tradicionales? Porque aunque tienen sus fallos, el ambiente es más acogedor y algunos platos son mejores en calidad. Te puedes encontrar en un sitio con un poco más de estilo y dedicación en comparación con los demás. Pero claro, sin olvidar que sigue habiendo muchas cosas por mejorar.

Viena ofrece opciones de comida saludable

La verdad, la experiencia en Viena de Camí dels Carlins es un poco un jaleo. En mi primera visita, pedí la coca Lorraine porque me llamaba la atención y, sorpresa, no traía ni bacon, solo un poco de algo triturado que no sabía a nada. Pensé que quizás era una mala jugada, pero miren las imágenes y díganme si no se ve raro. Después de eso, no creo que vuelva a risquearme.

Por otro lado, no se puede negar que la hamburguesa Piri Piri está bastante buena, no pica tanto y es un buen bocado. También me dio por probar la ensalada y un bocata de pollo. El lugar es amplio, con mucha luz entrando por las ventanas, ¡un chollo en invierno! El parking también está bien, con espacio suficiente, aunque el precio es más bien tirando a medio. Pero lo verdaderamente bueno es que está adaptado para gente con dificultades de movilidad, lo que siempre suma.

Ahora, si eres de los que van los sábados por la mañana, es un buen sitio. Podrían abrise un pelín antes, pero el servicio no está mal. Después de todo, un desayuno es siempre un buen plan. Eso sí, hay que tener cuidado, porque por lo visto, en horarios de cena han robado a más de uno. En el último viaje, me quedé flipado con que pasó justo delante de mí. Deberían poner más ojo en la seguridad, porque la comida es buena y el servicio es majo, pero el ambiente se te puede arruinar por otro.

También tuvimos un punto bajo con un frankfurt frío y un queso que no se fundió. Nos dijeron que la plancha estaba estropeada y eso ya fue la gota que colmó el vaso. Lo miré y la verdad, parecería el último sitio que alguno elegiría para desayunar en grupo. Al final, mejor si te arriesgas a probar otras cosas antes de salir de allí sin ganas de volver.

Cuando se trata de comida saludable, tampoco hay que desesperar. Aunque el menú está lleno de opciones no tan ligeras, hay ensaladas y hasta un par de platos más sanos. Así que si te preocupa lo que comes, siempre puedes optar por algo del lado verde. ¿Viena y saludable? Se puede, pero hay que buscarlo bien.

Qué tipo de sándwiches se pueden encontrar en Viena

Mira, Viena en Camí dels Carlins, 2, 17190 Salt, Girona, es un buen sitio de comida rápida. Si buscas un lugar para una cena sin complicarte demasiado, este es el plan. Tiene bastante variedad y el trato es chido, aunque va de autoservicio. No te preocupes, puedes salir de allí con un buen combo por 10-20€ por persona. Y lo mejor, hay fácil aparcamiento, así que puedes ir con el coche y no estresarte buscando dónde dejarlo. Si vas con los peques, también hay tronas disponibles.

Si solo quieres unbocadillo rápido, aquí tienes una opción que te va a gustar. Tienen bocadillos que están buenos de verdad, ¡no te arrepentirás! Eso sí, un poco más caros que en otros sitios, pero vale la pena. Tienen una amplia variedad de bocadillos de calidad, así que no te vas a quedar con hambre. Y el café y las pastas están también súper ricas para acompañar tu lunch. Aunque, ojo, el ambiente no es nada del otro mundo, es un lugar de paso, perfecto para tomar un café y un bocata.

Recuerda que también puedes hacer una parada para algo ligero antes de seguir con tu día. Algunas veces la comida es básica, pero no esperes nada espectacular. Las opciones de 1-10€ son bastante decentes si solo quieres un snack. Eso sí, incluso si no es la mejor experiencia, al menos puedes tener un bocado rápido que te sacie.

Ahora, sobre los sándwiches que puedes encontrar en Viena, tienes de todo un poco. Desde el clásico mini bocadillo de tortilla hasta el bocadillo de jamón ibérico sin gluten, que es top. Hay para todos los gustos y opciones, así que no tendrás problema en encontrar algo que te llame la atención. Así que ya sabes, si te apetece algo rápido y bueno, Viena podría ser tu sitio.

Es fácil encontrar el restaurante Viena

Entonces, vamos al grano. Viena en el Camí dels Carlins, 2, 17190 Salt, Girona es un sitio que tiene maldiciones y bendiciones por igual. Por un lado, está esa comida que a veces sabe a chicle y los precios que te pegan un sopapo. Un bocata y un refresco te salen 8.60€, y mira, la Coca-Cola a 2.50€... ¡sin un triste cubito de hielo ni una rodaja de limón! El servicio no es lo mejor, así que si buscas atención, eres tú quien tiene que hacerse cargo. Al menos el espacio es grande, pero si vamos al lío, Comida: 2, Servicio: 2, Ambiente: 3. Un asco, ¿no?

Por otro lado, hay quienes se flipan con sus hamburguesas. Cuatro estrellas para ellos. El sitio está limpio y, aunque a veces se extrañan los té fríos con frutas, la atención suele ser buena. Comida: 4, Servicio: 4, Ambiente: 4. No está mal para un sitio de comida rápida.

Y sí, hay quienes dicen que ha subido de precio, pero lo que sirven sigue estando bueno. Comida: 3, Servicio: 5, Ambiente: 3. La clave es que, si no te importa rascarte un poco el bolsillo, puedes disfrutar de algo decente. Y si no, hay quienes destacan que tienen un ambiente chill y cuidan la presentación. Comida: 4, Servicio: 5, Ambiente: 5.

Pero ojo, no todo es color de rosa. Imagínate que te encuentras pelos en la comida. Eso fue un desastre total, y la higiene del personal debería ser prioridad en un sitio de comida. Comida: 1, Servicio: 1, Ambiente: 1. ¡Mal rollo! Y para los que quieren un buen café y bocatas, el sitio parece decente. Pero sin esos croissants de regalo con el café, la gente se queja, porque ¡ya no los dan!

Entonces, te estarás preguntando si es fácil encontrar el restaurante Viena. La respuesta es sí. Es bastante amplio y queda en una zona donde puedes pasar sin problemas, así que no te líes. En general, si te molesta la calidad de la comida o el servicio, quizás debas pensártelo dos veces antes de visitar. ¡Ya tú verás!

Cuál es la calificación promedio de Viena según las opiniones de los clientes

La verdad es que Viena en Camí dels Carlins, 2, 17190 Salt, Girona tiene su propia película. Un día fuimos a comer ahí, pensando que nos íbamos a montar una buena fiesta de sabores, y al final... bueno, mejor no hablemos de decepciones. La política de no dejar cambiar o añadir ingredientes a los platos me dejó más confundido que emocionado. Si le pido un poco de cebolla caramelizada a un bocadillo, ¿por qué me dicen que no? No sé, no creo que costara tanto, pero parece que ellos tienen sus normas. Eso sí, el servicio seguía en el nivel de las 4 estrellas: ni bien, ni mal.

Sin embargo, en otro momento fui a desayunar y me atreví con el famoso flautín ibérico. Gran error, compas. Eran 1 estrella merecida. El jamón parecía de sobre y el precio no se justificaba en absoluto. Al final, me fui con las ganas de un buen desayuno y una mala experiencia. Girona tiene mil sitios donde comer bien, y este no está en la lista. Así que si estás pensando en desayunar allí, te aconsejo que busques otro lugar.

Pero no todo son malas críticas. La otra vez pedí comida para llevar y fue un acierto. 5 estrellas para la cena. Pedí unas ensaladas y, la verdad, estaban bastante ricas. Por unos 10-20 €, está bien si te da flojera cocinar y quieres algo ligero. El servicio tampoco se quedó atrás, así que lo pasé bien.

Hablo de un sitio que tiene de todo, desde la risa hasta el sabor, y a veces es un poco triste. Hasta ahora, según las opiniones, parece que la calificación promedio de Viena se queda en 2,5 estrellas. Así que si vas, asegúrate de tener un plan B en la cabeza. Girona ofrece más y, de verdad, vale la pena explorar.

Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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