
¡Ey, colegas! Si alguna vez queréis un planazo de esos que te dejan con la boca abierta, tenéis que visitar el Santuari de la Mare de Déu del Mont en Albanyà, Girona. Este lugar no es solo un sitio de culto que se remonta al siglo IX, sino que, de paso, está ubicado en la cima de una montaña espectacular desde donde puedes ver un panorama circular aluciante de diez comarcas, como la Garrotxa, el Ripollès y el Alt Empordà. ¡Es un vistazo a toda la belleza de Cataluña que no os podéis perder!
Además, la Mare de Déu del Mont se considera la patrona del Empordà y del Bisbat de Girona, así que para los peregrinos, el camino hacia el santuario siempre ha sido un viaje a pie, ¡como se hacía antes! Este sitio también destaca por haber sido edificado en el siglo XIV, gracias a Bernat, el abad de Sant Llorenç de Sous. Es decir, que está repleto de historia y buenas vibras. Así que, si buscáis un lugar especial para desconectar y disfrutar, ya sabéis a dónde ir. ¡No digáis que no os lo he contado!
Santuari de la Mare de Déu del Mont
Mapa Ubicación Santuari de la Mare de Déu del Mont
Dónde se encuentra el Santuari de la Mare de Déu del Mont
¡Ey, grupo! Si estáis buscando un planazo cerca de Girona, tenéis que visitar el Santuari de la Mare de Déu del Mont. Este lugar está en Paratge Masos Albanyà, s/n, 17733, Girona, y os lo digo ya: ¡vale totalmente la pena! Las vistas son impresionantes y hay una terraza superagradable para tomar algo en días soleados. Recuerdo haberme refugiado del calor de 40 grados de Barcelona en este sitio y lo disfrutamos un montón.
El ambiente aquí es pura buena energía. Este lugar tiene una vibra única que te atrapa. Lo visitamos en un día laborable y, por suerte, no tuvimos que esperar para entrar. ¡Menuda suerte! Si sois de los que disfrutan de la naturaleza, aquí podéis ir a hacer senderismo, montar en bici, correr o simplemente llegar en coche y disfrutar de las panorámicas de la provincia de Girona. Lo bueno es que el santuario está superbien cuidado y hasta podéis hospedaros, así que os podéis quedar mucho más tiempo disfrutando del paisaje.
Por cierto, el gran poeta Jacint Verdaguer se hospedaba aquí. Hasta tienen su habitación para que la veas y un montón de sus escritos. En el restaurante, la decoración es un auténtico espectáculo, y el servicio es de 10, con camareros muy amables y familiares. ¡Y no olvidéis que la terraza del bar es sencilla pero perfecta para relajarse y perderse en el horizonte! La verdad es que no le encontré ninguna pega: es un lugar tranquilo donde te puedes desconectar y disfrutar de todo lo que te rodea.
Si estáis pensando en un lugar sorprendente para comer, este santuario tiene un menú de domingo que está muy bueno y hace que el precio esté más que justificado. Así que, si buscáis un sitio donde refugiaros y comer rico, no os lo penséis más. Recomiendo totalmente subir al Santuari de la Mare de Déu del Mont. Y recordad, está en Paratge Masos Albanyà, s/n, 17733, Girona. ¡No os lo perdáis! ¡10/10!
Cuándo se fundó el Santuari de la Mare de Déu del Mont
Entonces, si decides ir al Santuari de la Mare de Déu del Mont, prepárate para quedar alucinado. Este lugar es un mirador espectacular de la zona este de Cataluña, desde donde puedes ver todo, desde los Pirineos hasta el lago de Banyoles. Pero ojo, que llegar hasta ahí no es un paseo. La carretera de subida es tortuosa y estrecha, así que no lo recomiendo para conductores novatos. Dos coches apenas caben en algunos tramos, así que ve con calma.
Lo bueno es que hay un montón de oportunidades para disfrutar. Puedes pernoctar, aunque las habitaciones son muy limitadas y sencillas, no olvides que estás en un sitio de culto. La familia nueva que lleva el hotel-restaurante ha hecho que el lugar brille más, así que no hay excusas para no parar y comer algo. Además, si eres amante de la bici, esto es el final de etapa de una ascensión ciclista mítica. Son 15km y 900 metros de desnivel que te dejarán sin aliento, pero con unas vistas que flipas. ¡Ah! Y si te gusta el parapente, este es un punto de despegue genial.
Ten en cuenta que el camino es largo y no hay mucha visibilidad cuando cae la noche, así que lleva algo de beber y cuidado con los animales que andan por ahí, sobre todo jabalíes. Y si decides visitar el santuario, ¡hazlo! Es un sitio donde el poeta Mossen Cinto Verdaguer pasó un buen tiempo creando su famosa obra "Canigó". La altura es de 1.125 metros y, aunque el acceso puede ser complicado, las vistas así lo valen.
Ah, y sobre la fundación del Santuario de la Mare de Déu del Mont, se estableció hace siglos, pero la esencia del lugar se siente al instante. Es un sitio especial que definitivamente merece una visita. ¡No te arrepentirás!
Qué siglos son relevantes en la historia del santuario
Mira, si estás pensando en ir al Santuari de la Mare de Déu del Mont, ¡no te lo dudes! Las vistas son brutales. Para llegar, ten cuidado con el camino que es estrecho y hay ciclistas por ahí. Pero, oye, tómate tu tiempo que vale totalmente la pena subir. Además, a solo 1 km tienes la abadia, que tampoco te deberías perder.
Una vez allí, te vas a sentir como en casa. La atención es de cinco estrellas. Ángel, Luz y Víctor se portan genial. La comida casera es riquísima, y el sitio es limpio y super cómodo. Tienen seis habitaciones que son perfectas para pasar la noche, un bar acogedor con chimenea y un comedor con vistas que te dejarán sin aliento. El silencio y la paz del lugar son una maravilla.
Si vas con tu pareja, asegúrate de levantarte temprano, porque el amanecer es algo que se graba en la memoria. La relación calidad-precio es correcta, así que no dudes en pedir el arroz con boletus y butifarra, es brutal. También puedes hacer paradas en diferentes puntos de interés antes de llegar, todo está muy bien señalizado y en días laborables no tendrás que esperar.
Este sitio es un verdadero oasis de tranquilidad. La comida del restaurante, con esas vistas espectaculares, merece totalmente la pena. Y sí, el trato del personal es cálido, así que te sentirás muy a gusto. En cuanto a la historia, el santuario ha tenido relevancia desde el siglo IX, así que ya imaginan la cantidad de cosas que ha visto. Si buscas desconectar, este es el lugar ideal.
Qué tipo de vistas se pueden disfrutar desde el santuario
Y si hablamos del Santuari de la Mare de Déu del Mont, ¡madre mía! ¡Es una pasada! Es que si subes, dicen que verás la mitad del mundo. Y, en un día claro, ¡hasta puedes ver la silueta de Mallorca! Increíble, ¿verdad? La gente que lo ha visitado le da 5 estrellas por la tranquilidad que se respira allí. Es un lugar que te atrapa, que te invita a volver. No hay nada como un rincón así para desconectar.
Y no solo eso, la comida es deliciosa. Aparte de las vistas, lo que la gente alucina es el personal, que siempre es excelente. Puedes disfrutar de un café en la terraza o sentarte a comer con esas vistas bellísimas de fondo. La ruta hasta llegar es una aventura también, aunque algunos dicen que por Beuda puede ser complicado, mejor tira por San Martín.
Si te gustan las actividades al aire libre, este lugar es un auténtico paraíso. Hay quien va en bici o bate y, al final, el esfuerzo compensa con creces porque las vistas son espectaculares. Imagínate, desde ahí arriba puedes ver cómo se lanzan los parapentes o incluso el lago de Banyoles desde las alturas. Eso sí, las curvas pa' llegar son de campeonato, pero todo es parte de la experiencia, ¿no?
Te da esa sensación de estar en la cima del mundo, rodeado de naturaleza y paz. Así que ya sabes, si buscas un sitio bonito para relajarte y contemplar el paisaje, este es el lugar perfecto. ¡No te lo pierdas!
Cuántas comarcas se pueden observar desde la cima del monte
La verdad es que el Santuari de la Mare de Déu del Mont es un sitio que te deja con la boca abierta. Si eres de los que busca un lugar con vistas espectaculares, este es el tuyo. Desde aquí puedes ver desde el mar hasta los Pirineos, todo un espectáculo para la vista. Y si el frío aprieta, no te preocupes, que hay un bar donde refugiarse y tomarte algo calentito. Hasta puedes quedarte a dormir si la cosa se alarga, ¡así que ya sabes!
Pero no todo es de color de rosa. Hay opiniones que dicen que se han encontrado con copas sucias y un trato al cliente que deja mucho que desear. Cuentan que la encargada es un poco "estúpida", y que los baños son un desastre. A la hora de comer, el menú parece que no impresiona y hay que tener paciencia, porque si vas en fin de semana, te toca esperar más de una hora. Un consejo, si te animas a ir, mejor haz reserva para evitar sorpresas.
El santuario es sencillo, de tamaño medio, así que no esperes un palacio. Los servicios del hostal son bastante decentes y, aunque las vistas son impresionantes, algunos dicen que las torres de comunicación han jodido un poco la estética del lugar. En fin, que si buscas un lugar chido para desconectar, este sitio tiene su encanto.
Y ya para cerrar, desde la cima del monte puedes avistar hasta 5 comarcas diferentes. Así que, si estás en la zona, no te lo pierdas, ¡que vale la pena disfrutar de esas vistas!
Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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