Restaurante, Santuario del Far

Restaurante, Santuario del Far

¿Buscas un plan chido para comer en un lugar que es una joya? El Restaurante Santuario del Far en Barri el Far es el sitio. Este antiguo santuario está bien conservado y tiene 16 habitaciones con baño y TV si quieres quedarte a dormir. Además, tiene un restaurante con 3 amplios comedores que pueden recibir hasta 300 personas. La comida es de lo mejorcito: desde un delicioso rape hasta unas tiernas carrilleras de cerdo que te van a volar la cabeza. Y no te olvides de probar la crema catalana y esos helados que están de miedo.

Pero no solo se trata de comer, también es un lugar muy acogedor, con un ambiente pintoresco ideal para pasarla bien con amigos o en familia. El Santuario del Far no solo sirve buen rollo a la mesa, sino que es un sitio activo donde se celebran misas y bodas, ¡en plena reserva natural! Con su puntuación de 4.4 sobre 5 y más de 1,200 opiniones, es un imprescindible si estás en Girona. Así que ya sabes, si quieres disfrutar de una buena comida rodeado de historia y naturaleza, ¡hazte una visita al Santuario del Far!

Restaurante, Santuario del Far

Restaurante
Valoración media: 4,4
Opiniones: 1.883 Reseñas
Dirección: Barri el Far, 73, 17166 El Far, Girona
Teléfono: 972 19 01 69

Horarios Restaurante, Santuario del Far

DíaHora
lunes8:00–17:00
martes8:00–17:00
miércoles8:00–17:00
jueves8:00–17:00
viernes8:00–17:00
sábado8:00–17:00
domingo8:00–17:00

El horario podría cambiar.

Mapa Ubicación Restaurante, Santuario del Far

Dónde se encuentra el Restaurante Santuario del Far

¡Ey, colega! Si andas buscando un sitio chulo para comer, tienes que probar el Restaurante Santuario del Far. Está en Barri el Far, 73, 17166 El Far, Girona. Te va a encantar, ¡tiene 5 estrellas y hoy estaba tranquilo, perfecto para relajarte un rato!

Las vistas son brutales, puedes tirarte allí un buen rato disfrutando del paisaje mientras te llenas la panza. Además, el personal es súper amable, te tratan genial y eso siempre suma. Y hablando de precios, la relación calidad-precio es de 10. Por unos 20-30 €, comes como un rey.

No te pierdas la butifarra con patatas y verduras a la plancha, ¡está pidiendo a gritos que la pruebes! Las patatas son caseras, como debe ser, y el postre que tienen es para chuparse los dedos. Si decides ir, no te preocupes por aparcar, tienen muchas plazas libres y es gratuito. ¡Perfecto para que lleves a los peques, también son bienvenidos!

El ambiente es genial, tranquilo y sin ruido, así que te puedes enfocar en disfrutar. A veces hace un pelín de frío, pero eso es mejor que estar incómodo, ¡y el almuerzo está muy bien por unos 10-20 €!

Qué tipo de alojamiento ofrece el Santuario del Far

Así que, si estás pensando en una buena comida, el Santuario del Far es un sitio que no puedes dejar pasar. Te lo digo en serio, la vistas desde ahí son de otro nivel, te quedas embobado mirando el valle. El lugar tiene ese rollo rústico que le da un toque especial. Si eres de los que le gusta probar la comida típica, aquí te esperan platos clásicos de la zona, y si eres vegetariano, también hay opciones bastante ricas, como el canelón de escalivada o la hamburguesa vegetal con tempura de verduras. Y no se hable más de la butifarra con patatas y verduras a la plancha, ¡espectacular!

Hablando de las raciones, son generosas, amigo, aquí no te quedas con hambre. Cada plato que llega a la mesa es todo un espectáculo, ves esas raciones llenas y piensas que te has llevado un premio. Además, la relación entre calidad y precio es muy buena, por unos 20-30 euros por persona comes de lujo y además te tratan muy bien. El servicio es un 5 estrellas, bien atentos y amables, siempre están ahí para lo que necesites.

Eso sí, ten en cuenta que el ambiente puede ser un poco ruidoso, especialmente en el comedor más grande donde están todos los comensales. Pero, ¿quién se preocupa por eso cuando puedes disfrutar de una buena crema catalana cremada, que es una delicia? Ah, y si piensas ir, mejor reserva con antelación, porque este lugar se llena rápido, especialmente los fines de semana.

Y ya que hablamos del Santuario, también se puede alojar uno ahí mismo. ¡Sí! Puedes pasar la noche si quieres, además de disfrutar de las vistas. Hay un montón de espacio para aparcar y es fácil acceder. Así que, si tienes ganas de escapar un rato y comer bien, ya sabes dónde ir.

Cuántas habitaciones tiene el Restaurante Santuario del Far

Este lugar es una joya oculta. Si estás en la zona, no te lo puedes perder. El Santuario del Far tiene vistas increíbles que te dejan sin aliento, así que si puedes, ve en moto o bici. Te aseguro que el recorrido vale la pena. Un consejo: entre las plazas de aparcamiento hay un montón libres y es gratis, así que no te preocupes por eso. Cuando llegas, el ambiente ya te envuelve y el servicio es rápido y atento, perfecto para pasar un buen rato.

La comida es de 10, y teniendo en cuenta lo que pagas por persona (entre 10 y 30 €, dependiendo del día), ¡es un chollo total! La escudella y el xai amb panses son imperdibles, con cantidad generosa y sabores de la zona que te dejarán queriendo más. Además, mientras esperas, te traen unas patatas con salsa picante que son un snack de lujo. Mención especial a la música que te recibe al entrar, le da un toque acogedor al sitio. Es como un abrazo de bienvenida, ¿me entiendes?

Si decides hacer una visita, no es obligatorio hacer reserva, pero si lo haces, la atención sigue siendo muy buena y rápida, ¡así que no hay drama! Aunque llegues sin reserva, seguro que te acomodarán sin problema. Y sí, la decoración es sencilla y de estilo rústico, pero eso le da el encanto que tiene. Ah, y no te olvides de probar el licor del Far en tu siguiente visita con los colegas.

Por cierto, respecto a las habitaciones, el Restaurante Santuario del Far no está diseñado para hospedar huéspedes, así que no tiene habitaciones. Es un lugar más para disfrutar de buena comida y vistas que para pasar la noche. ¡Así que ya sabes, haz una escapada y disfruta como se debe!

Hay servicios de baño y televisión en las habitaciones del santuario

Mira, si te animas a ir al Santuario del Far, lo primero que vas a notar es que está alejado de la urbe, así que prepara un poco de paciencia para llegar. El camino está asfaltado pero lleno de curvas, así que si eres propenso a marearte, mejor lleva una pastilla. Pero créeme, una vez que llegas, es como entrar en otro mundo. Las vistas son extraordinarias, te quedas atrapado ahí mirando cómo el tiempo pasa volando.

Ahora, hablemos de la comida. Su atención es espectacular y el menú entre semana está a un precio que no te va a dejar el bolsillo vacío. Tienes ahí lo mejor de la cocina catalana y de mercado, con opciones que seguro satisfacen a los más exigentes. La carta es otra historia, tienen platos que son delicias. Pero no todo es perfecto, escucharás que hay quienes han tenido experiencias no tan buenas. La espera puede ser un dolor, como esa vez que hicieron esperar a un grupo con reserva 25 minutos a pesar de tener mesas listas. ¡Una locura! Y lo que más moló a algunos eran las patatas fritas, que estaban más cerca del desastre que del manjar.

Aún así, hay puntos positivos: se oyen buenas críticas sobre el cordero y las manitas de cerdo. El problema es que otros aseguran que los postres son más bien mediocres y, la tarta de tres chocolates no es precisamente casera. Al final, la relación calidad-precio puede hacer que pienses dos veces si estás dispuesto a dejarte entre 20 y 30€ por persona. Algunos incluso mencionan que cobran suplemento por llevarse las sobras. Eso sí, la experiencia general tiene sus alicientes, puede ser un buen punto de partida para unas excursiones increíbles.

Y sobre los servicios de baño y televisión en las habitaciones, la verdad es que no tengo esa info específica, pero en un lugar así, es muy probable que cuenten con lo básico para que estemos cómodos. Lo mejor es que preguntes y así te aseguras de que todo esté en orden. ¡Espero que te animes a dar un paseíto por allí!

Cuántas personas pueden ser recibidas en los comedores del restaurante

Ya te digo, el Santuario del Far es el lugar donde quieres estar si buscas un respiro en medio de la naturaleza. 5 estrellas por las vistas, ¡qué pasada! El mirador es excepcional, y el sitio en sí está impecable. Todo el recinto está super bien cuidado, con servicios que van desde aseos públicos hasta un restaurante, sin olvidar la zona de picnic y los pasillos con asientos. Perfecto para sentarse y disfrutar del momento, ¿no crees?

Hablando del restaurante, tienen un menú amplísimo y unos bocadillos que te van a flipar. El trato ahí es fantástico, de verdad. Aunque, entre nos, hay opiniones dividas. Algunos dicen que lo único que vale la pena son las vistas. La última vez que fui, almorcé un par de embutidos y pan. Un plato de 10 euros, un pelín caro, y no hay nada caliente para el invierno. Así que, si eres de los que prefieren un buen plato caliente, quizás no sea la mejor opción.

Pero el lugar tiene magia, tío. Hasta con lluvia y niebla, hay un rollo especial. Hay un merendero con mesas, una antigua zona de juegos para los peques y varios caminos para disfrutar del paseo. Y si estás pensando en ir, puedes subir en coche por la carretera de Rupit. Un desvío que mereces, te lo juro. Aquí se puede hacer un alto en la vida, perfecto para familias, grupos, ¡y para todos los que necesitan desconectar un rato!

Si te gusta un comer bien y disfrutar de la buena compañía, este sitio es un paraíso. Puedes esperar pagar entre 20 y 30 euros por persona, y la comida es catalana, con varias opciones, incluidas vegetarianas. Además, hay un montón de plazas libres para aparcar, ¡y es gratis! Al final, los comedores del restaurante pueden recibir a un buen número de personas, ¡ideal para grupos! Si te preguntas cuántos pueden ser, prepárate para disfrutar con todos los que traigas, porque tienen espacio de sobra. Así que, ¡no dudes en planear esa visita!

Qué tipos de platillos se destacan en el menú del santuario

Mira, el Santuario del Far es uno de esos lugares que tienes que visitar, sí o sí. Aparte de tener unas vistas de vértigo, la comida está de lujo. La cocina casera de montaña es lo que manda aquí, y el servicio es de primera, los camareros y camareras saben lo que hacen y te hacen sentir como en casa. Además, si eres de los que disfrutan de productos artesanos, tienen una tienda propia donde te puedes llevar lo mejorcito.

Te cuento, si llegas en moto, la ruta es un espectáculo. La carretera está llena de curvas que hacen que el trayecto sea una aventura. Pero lo mejor es que, cuando llegas, te encuentras con un de esos restaurantes que te hacen pensar: “Este es el lugar que buscaba”. Precios desde 1 a 30 € según lo que pidas, y, aunque he visto opiniones mixtas, la mayoría la rompen con esas vistas impresionantes. No defraudará, te lo prometo.

Ahora, sé que hay gente que ha tenido malas experiencias, como con el menú fin de semana que cuesta 27 €, que parece que no vale eso. La comida aceitosa y eso, pero bueno, lo que realmente te lleva a este sitio son las vistas y el ambiente. No olvidemos que, si eres de los que les gusta disfrutar en grupo, este es un lugar excelente para pasar el día con familia, amigos o en pareja. El ambiente es tranquilo, ¡ideal para relajarse!

Sobre los platillos del menú, mencionan que tienen un menú festivo a 20 € que es de gran calidad y cantidad. La gente habla bien de los postres, aunque algunos dicen que hay que tener cuidado con los aceites en otros platos. En general, si buscas un sitio que combine buena comida y naturaleza, ¡este es el tuyo! No dudes en ir y hacer la prueba tú mismo.

Qué recomendaciones de comida se hacen en el Santuario del Far

Seguro que ya te lo imaginarás, pero el Santuario del Far es un lugar increíble. Vamos a ser sinceros, yo voy un montón porque la relación calidad-precio es muy buena. Cada vez que me siento en su mesa, tengo la sensación de que estoy a punto de disfrutar algo especial sin que el bolsillo se queje. El menú es súper variado, he contado como diez primeros y otros diez segundos, y eso sin exagerar. La verdad, nunca he tenido queja de la calidad de los platos. Siempre me atrevo a probar algo nuevo y, sorpresa, siempre acabo satisfecho. Y qué decir de la presentación, parece que los platos te están diciendo "¡cómeme ya!" Es un festín para la vista.

El servicio es otro punto a favor. La peña que trabaja ahí es súper amable y cercana. Te hacen sentir como en casa, y eso se agradece un montón. Luego, cuando llega la hora del café, no puedo resistirme. Es buenísimo, de verdad. Si alguna vez estás por ahí, no lo dudes. ¡Reservar es un must! No querrás quedarte sin mesa, sobre todo porque este lugar se llena rápido.

Tienes que escalar un poco, ¡pero vale la pena! Hablamos de un mirador a 1123 metros de altura con unas vistas de locura al pantà de Susqueda. La puesta de sol es un espectáculo que no te puedes perder. Cada vez que voy, me sorprende un poco más. Así que ya sabes, si buscas relajarte en un lugar tranquilo rodeado de naturaleza… ¡este es tu sitio!

Ahora, si te preguntas qué deberías probar allí, te recomendaría que no dejes escapar los platos que tienen en su menú. La comida catalana auténtica es el punto fuerte y cambia dependiendo de la temporada. Pero definitivamente lo que encuentres en el menú vale cada céntimo. Puede que el desayuno tenga buena pinta, pero el almuerzo es donde realmente brillan. Y si estás de humor para un café, ¡no dudes en pedirlo! Te lo aseguro, no te arrepentirás.

El Santuario del Far ofrece opciones de postres

Vaya, si no has escuchado del Santuario del Far, ya estás tardando. Este sitio es un conjunto de santuario románico que tiene una nave muy especial. Es el tipo de lugar que te deja con la boca abierta nada más llegar, sobre todo por esas vistas de infarto. Te sientas en la terraza del restaurante y es como si el paisaje te abrazara, en serio. Ideal para un día en que necesites desconectar.

La visita fue totalmente inesperada, pero mira, a veces las mejores cosas no están planeadas. Nos sorprendió la combinación: el paisaje espectacular y una gastronomía que, sin ser nada del otro mundo, cumple y deja buen sabor. Además, es una buena excusa para hacer una parada y aprovechar para pedalear por la zona, el sitio es perfecto para los amantes de la bicicleta. Aquí, se respira tranquilidad.

Y bueno, hablemos de la comida. Si buscas un lugar que te deje boquiabierto con las vistas mientras disfrutas de buena comida, este es tu sitio. Perfecto si eres un amante de la naturaleza, y si no, también tiene su encanto. Ideal para quedar en paz contigo mismo mientras miras al horizonte y simplemente te dejas llevar.

¿Y sobre los postres? Pues sí, el Santuario del Far tiene opciones para satisfacer esos antojos dulces. Aunque lo que realmente destaca son esas vistas, un buen postre siempre ayuda a cerrar la experiencia con broche de oro. ¡No te lo pierdas!

Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
Ver perfil en Google My Business

Artículos relacionados