
¡Ey, compis! Si andáis buscando un plan chido para salir a comer, tenéis que probar La Bodega de Prada, ubicada en Calle Sta. M.ª de la Cuesta, s/n, El Molar. Este sitio no es solo un restaurante, es una experiencia que tenéis que vivir. Su cocina se mezcla entre lo tradicional y lo moderno, con un toque de alta cocina que hará que este momento con familia o amigos sea totalmente inolvidable. Sus platos son de primera, elaborados con ingredientes frescos que los chefs transforman en verdad delicias.
Lo mejor es que está situada en unas cuevas históricas que te regalan unas vistas impresionantes de El Molar mientras disfrutas de tu comida. Así que, si queréis sorprender a vuestro paladar, ya sabéis dónde ir. ¡No os olvidéis de hacer reserva, porque este sitio lo petan! La Bodega de Prada tiene una puntuación de 4.4 sobre 5 y 181 opiniones que respaldan que aquí se cocina de lujo. ¡Así que no lo penséis más y llevad a los vuestros a disfrutar de una comida espectacular!
Restaurante La Bodega de Prada
Página web
Horarios Restaurante La Bodega de Prada
| Día | Hora |
|---|---|
| lunes | Cerrado |
| martes | Cerrado |
| miércoles | 12:00–23:30 |
| jueves | 12:00–23:30 |
| viernes | 12:00–22:30 |
| sábado | 12:00–23:30 |
| domingo | 12:00–23:30 |
El horario podría cambiar.
Mapa Ubicación Restaurante La Bodega de Prada
Dónde se encuentra La Bodega de Prada
¡Ey, colega! Si estás buscando un buen sitio para comer en El Molar, no puedes perderte La Bodega de Prada. Este restaurante tiene una terrazaza con unas vistas que quitan el hipo, ¡ideal para disfrutar de tu comida al aire libre! He estado allí varias veces y siempre salgo contento. El servicio es rápido, amable y nunca te deja esperando. Te tratan como en casa, y eso es de agradecer.
La comida está en su punto, de verdad. He probado varios platos y siempre quedo satisfecho. Suelen tener un menú del día por 12,5 euros que está de lujo: buena cantidad y calidad. Ya sea carne o pescado, lo clavan. Y si tienes hambre, no dudes en compartir, porque las raciones son generosas y acabas lleno, pero feliz. Eso sí, los postres son un poco escasos, aunque la tarta de queso y el brownie son un must. ¡Tienen que probarlos!
Lo mejor de todo es que, si alguna vez te alejas y decides probar otros sitios, ten cuidado. Yo lo hice y me sentí un poco decepcionado. Más vale lo bueno conocido, ¿no? La Bodega de Prada es un sitio donde sabes que no te dejan indiferente. Volver a ir es un sí rotundo y seguro que ahí estoy en un par de semanas, ¡quiere probar el arroz con bogavante que tienen en la carta!
Y ya que estamos, para que no te pierdas: La Bodega de Prada está en la Calle Sta. M.ª de la Cuesta, s/n, 28710 El Molar, Madrid. Así que ya sabes, si te pilla cerca, no dudes en hacer una escapadita. ¡Buen provecho!
Qué hace especial a La Bodega de Prada en comparación con otros restaurantes
Te cuento, si buscas un lugar que realmente se sienta como en casa, La Bodega de Prada es el sitio. La comida está de lujo, tienen platos vegetarianos y, si te vas a la terracita, ni te cuento. Estar allí, fresquito y con vista al bosque, es sencillamente inmejorable. Y encima, los camareros son un encanto, siempre con buen rollo y dispuestos a hacerte reír. Vamos, que tienes que probarlo, ¡totalmente recomendado! Seguro que vas a querer volver.
Ayer estuve con mi pareja y, ¡madre mía!, después de mirar varios restaurantes, este es el que más nos convenció. Ambiente espectacular y un camarero muy atento que hizo que nos sintiéramos como en casa. La comida estaba exquisita y en cantidad. Pocas veces encuentras un sitio así. Vamos, que ya estamos planeando cuándo volver.
Si vas a El Molar, casi al final de la calle de las cuevas, busca esa escalera que baja junto a la rampa. Es perfecta si llevas carrito como nosotros, y es un gran cambio con el nuevo gerente. Ayer probamos una tapita de queso que era de las que se disfrutan lentamente, y unas croquetas de rabo de toro que, de verdad, eran pura tenderness. Luego, un plato de judiones que estaba de escándalo y un wok de verduras de su propia huerta que fue una delicia. Y no olvidemos el postre: feiyoa rellena de nata y chocolate. ¡Qué ganas tengo de volver!
La noche que pasamos fue genial, cenamos divino y luego nos hicimos el favor de bailar y reír un rato. La chimenea le da un toque muy acogedor y ya estoy pensando en aprovechar esos días de sol para probar la terraza. Raúl y todo el personal se portaron increíble. ¡Gracias por la buena acogida!
Y ojo, ¿qué hace especial a La Bodega de Prada? Primero, su comida casera que sabe a gloria. Y aunque tengo mis favoritos, como los huevos rotos con picadillo y chuletón, cada plato tiene su magia. Julia, la propietaria, es un amor, siempre atenta a todo. Y la limpieza y la buena onda del lugar te hacen sentir en un ambiente donde realmente vale la pena quedarse. Eso no se encuentra en cualquier lado, así que no lo dudes, ¡tienes que visitarlo!
Qué tipo de cocina se ofrece en La Bodega de Prada
Te cuento que La Bodega de Prada es un sitio que lo petó el otro día cuando fuimos a cenar por sugerencia de un amigo. La comida fue tremenda y el trato de los camareros, súper amable y cercano. Fuimos en un sábado sin reserva y no hubo ningún rollo, nos acomodaron en la terraza. Tenías buenas vistas y, la verdad, fue un planazo. El lechazo al horno estaba de rechupete, y los torreznos... bueno, esos están de muerte. Una pena que se me olvidara sacar foto, ¡si te va la parrilla no te lo pierdas!
El fin de semana nos pilló de paso por El Molar y decidimos frenar en La Bodega de Prada. No te vas a creer lo rico que estaba todo. El pulpo a la brasa es uno de los highlights, junto con un solomillo que venía con patatas fritas y pimientos de padrón. Tan suave, tan en su punto, que volvió loco a mi estómago. La única pega fue la tarta de queso, que estuvo un poco floja. Para la atención, diez de diez, el sitio se merece una buena recomendación .
La cosa es que este lugar tiene un par de ambientes molones: por un lado la terraza maravillosa, y por otro, el salón en las cuevas, muy fresquito si lo que quieres es huir del calor. La relación calidad-precio es bastante decente, porque la carne es buena y el chorizo ni se diga, ¡hasta el malo me gusta! Todo muy agradable, tanto el sitio como el servicio.
Siempre tienen un trato cercano y el precio no está nada mal para la zona. Desde esa terraza, puedes disfrutar de una tranquilidad que solo se encuentra en sitios así. Y sí, repetiremos sin dudarlo. Es un lugar muy familiar y acogedor. Raúl nos atendió como si fuéramos de los suyos desde que entramos. Pedimos el menú degustación y no pudimos ni acabarlo. ¡Los postres son espectaculares!
La comida en La Bodega de Prada es, básicamente, tradicional española con un toque moderno. Tienen una carta corta pero suficiente, con opciones variadas: desde carne de calidad, hasta algo de marisco como el pulpo. También saben adaptarse, así que si traes a alguien celiaco, como hicimos nosotros, no hay problema. ¿Y los postres? Caseros y buenos. Con toda la experiencia, la combinación de todo hace que te apetezca volver y probar la terraza en verano. Eso sí, una pequeña sugerencia: podrían cuidar un poco más la higiene en los aseos.
Es necesario hacer reserva para comer en La Bodega de Prada
Bueno, mira, si estás buscando un lugar top para pasar un buen día con colegas, La Bodega de Prada es el sitio. La atención es de 5 estrellas, y eso lo dice todo. Los camareros y el dueño son súper majos, siempre están pendientes de ti, dándote el rollo de los platos recomendados y asegurándose de que no te falte de nada. ¿Croquetas mixtas, berenjenas y cordero asado? ¡Sí, por favor! Todo lo que pedimos estaba para llorar de lo rico que era. Y los postres caseros, ni te cuento. Es una de esas experiencias donde cada bocado se siente como un abrazo. La calidad es brutal, y las raciones son generosas, así que ven con los estómagos vacíos. Totalmente recomendable, la verdad, y ya estamos pensando en volver.
Las vistas y esa magnífica terraza son otro punto a favor. Comimos al aire libre y la experiencia fue genial. Tienen una gran variedad de platos y los precios son asequibles. Lo mejor de todo es que el servicio sigue siendo atento, nunca sientes que te olvidan. Si vas, no te puedes perder la sepia y las berenjenas, ¡deja que te aconsejen del menú!
Ahora, aunque hay quienes han tenido malas experiencias, yo solo puedo hablar de mi propio rollo. He oído hablar de momentos de espera, platos pequeños y precios altos, pero lo que viví yo fue totalmente diferente. Quizá la clave sea ir cuando no hay tanta gente, pero bueno, esto es un restaurante y a veces la cosa puede estar un poco movida.
Por cierto, si te preguntas si necesitas hacer reserva para comer, te diría que, aunque no es estrictamente necesario, es mejor asegurarte un buen sitio, sobre todo si te quieres sentar en la terraza. Así que si decides ir, ¡mejor llama antes! Así evitas sorpresas y puedes disfrutar a tope de la experiencia.
Cuál es la puntuación actual de La Bodega de Prada en reseñas
De verdad que hablar de La Bodega de Prada es un placer. Después de haber estado varias veces, no puedo más que darle 5 estrellas. Espectacular en todo: la calidad, la atención y, sobre todo, la comida deliciosa. Desde que reabrieron bajo la nueva dirección hago la ruta semanal, y es que cada plato es un lujo. No os perdáis las zamburiñas, el pulpo a la brasa, el secreto o el solomillo, de verdad, son un must.
Ahora, no todo es un camino de rosas. He leído algunas reseñas raras, y me he quedado alucinado. Hay gente que se queja por un malentendido con el servicio, como el que vio un cliente que quería pedir mollejas y se encontró con un camarero algo malhumorado. A ver, entiendo que haya días malos, pero ¡por favor! No es para que juzgues el lugar entero por un mal momento. En mi opinión, eso no se puede tomar en serio.
Pero, si contenido y ambiente es lo que buscas, menuda joya encontré en este sitio. En mi primera visita, me quedé sorprendido con lo acogedor que es. El espacio es amplio, con vistas preciosas a la sierra, y el personal es super. En cuanto a la comida, todo es perfecto, ya voy pensando en la próxima vez. Lo difícil será elegir entre tantas delicias.
Por cierto, la puntuación actual de La Bodega de Prada en reseñas es un 5 estrellas, a pesar de las opiniones negativas que hay por ahí. A veces, la gente ni se entera de lo que tiene delante. ¡Así que ya sabéis! Si queréis disfrutar de buena comida y un ambiente genial, no dudéis en dar el salto.
Qué tipo de ingredientes se utilizan en los platos de La Bodega de Prada
Hablando de La Bodega de Prada, es de esos sitios que no puedes dejar pasar. Cinco estrellas y no es por nada. Si buscas los mejores huevos rotos de la Comunidad de Madrid, aquí los tienes. El ambiente es chulísimo y acogedor, perfecto para pasar un buen rato con colegas. En serio, si no has ido, ¡échale un ojo! Es recomendable 100%, una apuesta segura si quieres comer bien.
Me encanta que siempre que llevamos a amigos, salen encantados. Esa es la magia de este lugar, la comida es exquisita. Y el trato, ¡ni te cuento! Ángel, el camarero, siempre está al tanto, atención de la buena. Si eres de los que busca un trato cercano, aquí lo tienes. La de veces que hemos ido y siempre salimos con una sonrisa en la cara.
El otro día estuve allí con unos colegas y me fui con un buen sabor de boca. Pedimos de todo un poco y, para ser sinceros, la atención, cantidad y precio fueron de 10. Antes tenía dudas sobre bodegas, pero este sitio realmente cambia el chip. Así que un shoutout a todo el equipo por hacer un trabajo tan chido.
Aparte, ¡las vistas son espectaculares! Cenamos en la terraza y el ambiente, con las luces y todo, es perfecto. De hecho, la comida estuvo muy rica, especialmente esa mezcla de huevos trufados con lascas de queso y el cachopo. Y ni hablar de los postres, la tarta de queso es un must que no te puedes perder.
Y por último, si te preguntas qué tipo de ingredientes utilizan, la verdad es que trabajan con género fresco y de calidad. Eso se nota en cada plato, desde la carne hasta las tapitas. Este sitio tiene todo para que repitas. ¡No te lo pierdas!
Cómo describirías la experiencia gastronómica en La Bodega de Prada
La Bodega de Prada no es precisamente el sitio al que uno querría volver. Una estrella y para no ir más lejos, porque la experiencia fue un auténtico desastre. Yo y mi mujer entramos con buenas expectativas, ya que nos pillaba de paso en el viaje, pero desde el comienzo todo se fue al traste. Nadie nos informó de los platos que no estaban disponibles, así que decidimos pedir pulpo, y ¡sorpresa!, resulta que no tenían. Vale, pues seguimos adelante y pedimos unas croquetas CASERAS y merluza. ¡Error monumental! Las croquetas eran congeladas, ¡una farsa! Cuando le dijimos al camarero que no nos gustaron, él insistió en que eran caseras. Más mentira que una película mala. Y la merluza... ni idea de frescura, porque devolvimos el plato casi entero. Al final, otro empleado nos soltó que sí, que era congelada. Un autentico desastre.
Y no solo eso, la actitud del personal fue de traca. Los pusieron en una terraza y cuando llegamos con nuestro perro pequeño, que es más educado que muchos humanos, nos dijeron de forma bastante grosera que quitemos todo lo que habíamos traído. ¿En serio? ¿Que quieres que haga, que lo meta en un rincón? Nos quedamos en dos cervezas y nos fuimos. Fuera de juego total.
Aún así, hay quienes han tenido una experiencia totalmente diferente aquí, como un tal Ángel que parece ser un crack. Otros clientes hablan de vistas preciosas al cerro del Molar y de una comida espectacular. Ellos le ponen 5 estrellas a la chistorra y los huevos rotos, además de hacer alabanzas a la parrillada. Pero para mí, ni con esas. ¿Cómo describiría la experiencia gastronómica en La Bodega de Prada? Una película de terror culinario, donde desde el servicio hasta la calidad de la comida te dejan con ganas de salir corriendo y no mirar atrás.
Qué opiniones tienen los clientes sobre la calidad de la comida en La Bodega de Prada
Mira, te lo digo claro y directo. La Bodega de Prada ha dado un giro de 180 grados desde que reabrió. La atención ahora es personalizada y cercana, nada que ver con lo que se decía antes del tal Ángel, ese camarero que tuvo a más de uno al borde de un ataque de nervios. Muchos se quejan de él, y con razón. Pero, en contraste, hay críticas que destacan que el servicio actual es amistoso y que se esfuerzan en que salgas de allí con una sonrisa. ¿Y la comida? Menuda delicia.
La gente ha estado flipando con la tarta de cerveza, una cosa loca, y las carnes están en su punto. Tienes a los que han probado el flan casero que no paran de alabarlo. El cuidado por el cliente está a la orden del día ahora. Si le echas un vistazo al historial de reseñas, verás que mientras algunos hablan pestes de Ángel, la mayoría coincide que los platos están buenísimos y que lo que importa, que es la comida, sigue siendo top.
En cuanto a la calidad de la comida, la mayoría opina que es muy buena y que han logrado mantener lo tradicional y añadir un toque nuevo. Así que, aunque hay un par de detalles a mejorar, como el trato de algunos, la cocina está a otro nivel. Sin duda, vale la pena pasarte y darle una oportunidad.
Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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