Restaurant Vil·la Casals

Restaurant Vil·la Casals

Si andas buscando un sitio donde comer en Sant Salvador, tienes que probar el Restaurante Vil·la Casals. Este lugar no solo está rodeado de historia, ya que forma parte de la Casa Museo de Pau Casals, sino que también ofrece una cocina mediterránea que te va a dejar loco. La paella de marisco y las pauas son un must, y si te gustan las croquetas de jamón ibérico, aquí son simplemente espectaculares: crujientes por fuera y cremosas por dentro, acompañadas de chips de boniato. ¡Vas a disfrutar como nunca!

Y lo mejor de todo, mientras comes, tienes unas vistas al mar que te dejarán sin aliento. Este sitio ha recibido el premio Travellers' Choice de Tripadvisor, que significa que estás en un top 10 de los mejores restaurantes. Así que ya sabes, si te apetece buena comida, con un ambiente relajado y con historia de fondo, no te lo pienses más y date una vuelta por el Passeig Marítim Joan Reventós. ¡No te vas a arrepentir!

Restaurant Vil·la Casals

Restaurante mediterráneo
Valoración media: 4,4
Opiniones: 3.035 Reseñas
Dirección: Passeig Marítim Joan Reventós, 41, 43880 Sant Salvador, Tarragona
Teléfono: 977 68 31 41

Horarios Restaurant Vil·la Casals

DíaHora
lunesCerrado
martes10:00–16:30, 20:30–22:30
miércoles10:00–16:30, 20:30–22:30
jueves10:00–16:30, 20:30–22:30
viernes10:00–16:30, 20:30–22:30
sábado10:00–16:30, 20:30–22:30
domingo10:00–16:30, 20:30–22:30

El horario podría cambiar.

Mapa Ubicación Restaurant Vil·la Casals

Dónde se encuentra el Restaurante Vil·la Casals

¡Tío, si andas por Sant Salvador, no te puedes perder el Restaurante Vil·la Casals! Está en el Passeig Marítim Joan Reventós, 41, justo al lado del museo, así que es perfecto para hacer un plan y comer bien después de una visita cultural. La ubicación es un puntazo, aunque en verano puede ser un rollo aparcar, porque la playa se llena de gente. Pero tranquilo, en temporada baja no hay problema para dejar el coche.

La relación calidad-precio aquí es de fiesta. Te clavan entre 20-30 € por persona y puedes disfrutar de un menú cerrado que incluye bebida y lo que quieras comer. Tienen unos 8 platos de primeros y 8 de segundos, todo bien elaborado y el género que usan es de calidad, vamos, que se nota que saben lo que hacen en la cocina. Te lo digo de verdad, es totalmente recomendable, eso sí, mejor reservar porque el sitio es grande pero siempre está a tope.

La comida está increíble. El menú del finde por 32 € es un acierto: ¡no te pierdas las gambas a la plancha y la paella de alcachofa, sepia y calamares! Y si te gusta el vino, la carta de vinos es una maravilla. Aunque hay un par de cosas a mejorar, como los ventiladores en el porche, que no hacen mucho. Pero en general, el ambiente es súper agradable y el servicio está siempre en su mejor versión. Te aseguro que sales de allí con una sonrisa en la cara y la barriga llena.

Así que ya lo sabes, si te preguntas ¿dónde está el Restaurante Vil·la Casals?, ¡la respuesta es fácil! Lo encuentras en el Passeig Marítim Joan Reventós, 41, 43880 Sant Salvador, Tarragona. ¡Hazte un favor y ve a disfrutar!

Qué tipo de cocina ofrece el Restaurante Vil·la Casals

Vaya, si no has probado Vil·la Casals aún, te estás perdiendo de algo. Este sitio es un verdadero lujo. Desde que entras, el ambiente te atrapa y ya puedes sentir que algo bueno viene. La compañía es inmejorable, así que si vas con colegas o en pareja, ¡es un acierto seguro! La comida es de 10, hay que probarlo todo, especialmente las alcachofas y los caracoles de mar, que son una delicia. Y ojo, no olvides los arroces y los postres, cada bocado es un placer. Hicimos un pica pica para compartir y fue una experiencia brutal.

En cuanto al servicio, no tengo nada malo que decir. Son super atentos y amables, siempre dispuestos a que tu experiencia sea genial. Los precios son bastante ajustados, rondando los 30-40 € por persona, y con la calidad que ofrecen, ¡es un chollo! Te aseguro que aquí la comida, el servicio y el ambiente merecen las 5 estrellas. La fideuà y los sevillanos andaluza tiernos son otra historia, de esas que te dejan con ganas de más. Si vas, no te vayas sin probar el pastel de queso, es cremosa y dulce, ¡una locura!

Claro, no todas las experiencias son perfectas. Hay quien dice que las paellas no cumplen las expectativas, un par de platos no brillaron como deberían. Aquella paella de pescadores que con su manía de cebolla caramelizada dejó un sabor dulzón que no moló a todos. Pero, en general, si te gusta la cocina estilo mediterráneo, tienes en este restaurante una opción muy seria.

Entonces, ¿qué tipo de cocina puedes esperar en Vil·la Casals? Cocina mediterránea de calidad. Tienes un poco de todo: desde arroces hasta platos más elaborados como las zamburiñas con alcachofas. Comes bien y disfrutas cada momento. Así que ya sabes, ¡no te lo pienses más y ve a probarlo!

Cuál es uno de los platos destacados del menú

Y mira, el tema del Restaurant Vil·la Casals es un poco agridulce, porque hay opiniones de todo tipo. Por un lado, hay gente que dice que el sitio tiene un encanto y que el trato del personal es exquisito. La mayoría menciona a Sergi, el camarero, como el verdadero crack de la jornada. Y por supuesto, la paella se lleva todas las palmas, dicen que es recomendable al 100%. Eso suena bien, pero cuidado con las expectativas.

Por otro lado, hay quienes han tenido experiencias totalmente diferentes. Reservaron un salón pensando que sería un sitio más privado para disfrutar en paz, pero resulta que acabaron compartiendo el espacio con otras mesas, ¡vaya faena! El ambiente era un estrés total, hablando de ruidos y ecos que te hacían imposible mantener una conversación normal. Y para colmo, la comida no impresionó, dejando a muchos con una sensación de decepción total.

La ubicación es perfecta, sí, frente a la playa, pero si el menú a 32€ no cumple con lo prometido, realmente no vale la pena. Y ni hablemos de los mejillones a la marinera… ¡con salsa de tomate industrial y cebolla de la mala! La gente espera buena comida en un sitio así, y si el vino ni siquiera tiene corcho, eso ya es un poco patético. Un par de platos pasables, aunque te sientes como si tuvieras que comer a toda prisa para que la camarera no te esté mirando todo el rato.

Así que, si estás pensando en ir, ten en cuenta que no todos los platos dan la talla. Aunque supra recomendable parece ser la paella, eso todo el mundo lo alaba. Pero el resto de la experiencia podría ser un tiro en el pie, así que ve con cuidado, ¿vale?

Qué son las pauas que se mencionan en el artículo

Vaya, ya te digo que el Restaurant Vil·la Casals es una joya en el Passeig Marítim Joan Reventós, en Sant Salvador. Si buscas calidad y un buen ambiente, este sitio tiene todo lo que necesitas. Cuatro estrellas por la comida, el servicio y el ambiente, lo que ya es decir mucho. No vas a salir decepcionado. Prepárate a soltar entre 30 y 40 euros por persona, y te aseguro que lo vale.

Desde la terraza, las vistas al mar son espectaculares. Imagínate comiendo unas croquetas de jamón ibérico que son pura delicia, melosas por dentro y crujientes por fuera. Junto a eso, unos chips de boniato que le dan un toque único. Y no me hagas hablar de los pies de cerdo a la brasa, que son tan suaves y sabrosos que te querrás copiar la receta. Además, el tataki de atún es otro de esos platos que debes probar, jugoso y delicioso, ¡porque aquí la comida brilla!

El servicio es de primera, rápido y el personal es superamable. Te hacen sentir como en casa. Aunque el abanico de mar llegó un poco seco, eso no empaña la experiencia. En general, na’ más quebuenos sabores y un trato excelente. Aconsejo que reserves sí o sí, porque suele estar a tope, y aunque el aparcamiento a veces es un rollo, hay opciones gratuitas disponibles.

Y bueno, si te preguntas “¿qué son las pauas que se mencionan en el artículo?”, son simplemente un tipo de molusco. ¡Pero ven a Vil·la Casals a probar sus sabores revolucionarios y disfruta de esta joyita mediterránea!

Cómo son las croquetas de jamón ibérico del restaurante

Ya te digo, el Restaurant Vil·la Casals es un sitio genial. Está justo en el Passeig Marítim Joan Reventós, 41, y lo mejor es que, aunque estás a pie de mar, los precios no se vuelven locos. Unos 30-40 € por persona y te aseguro que la relación calidad-precio está de lujo. La comida es buena, el servicio correcto y, aunque el ambiente podría ser un pelín más tranquilo, no hay motivo para dudar en pasar una buena comida aquí.

Yo probé su menú de fin de semana, que ronda los 27 €. La selección es bastante amplia, y si te gustan las paellas, estás en el sitio correcto. Además, no te olvides de los mejillones a la marinera, son una delicia. El servicio puede ser un poco lento a veces, pero los camareros son súper amables, lo que compensa de sobra. Y, una vez que terminas de comer, la playa está a un paso, ¡perfecto para un chapuzón!

Por cierto, si hablas de las croquetas de jamón ibérico, te diré que son un must. La textura es crujiente por fuera y cremosita por dentro, el sabor está bien equilibrado y se nota que usan buen jamón. Ya ves, si vas, no dudes en pedirlas, seguro que no te arrepientes. Y si te animas, hay un montón de platos más que son igual de buenos. ¡Volverás a probar más!

Qué acompañamiento se sirve con las croquetas

Ya te digo, el Restaurant Vil·la Casals es un clásico que nunca falla. Si vas un par de veces al año, te aseguro que vale la pena. Su menú no varía mucho, pero los mejillones marinera son de otro planeta. Por unos 30-40 € por persona, tienes un festín que te deja satisfecho. La comida, el servicio y el ambiente, todo como para ponerle 5 estrellas. Si quieres pasar un buen rato, este es el lugar.

La localización es fenomenal, justo en el paseo marítimo. La paella y la fideuá están brutales, bien elaboradas y con una presentación que impresiona. El menú diario de 32 € es otro nivel, y la comida a la carta es buenísima. Además, el ambiente es muy agradable, con buenas vistas y un servicio rapidísimo. Puede haber algo de ruido, pero no es nada del otro mundo, así que no te preocupes si vas en grupo, porque la cosa se disfruta igualito.

Ahora, no todo es perfecto. He oído de algunos que han tenido experiencias muy malas, especialmente con el menú de 32 €. Las croquetas han salido prefabricadas y los mejillones estaban nadando en una salsa de tomate del bote que no le convendría ni a un perro. La verdad, suena a una baja calidad que no se puede tolerar, sobre todo por el preciosito que manejan. El servicio es de lo mejorcito, pero si la comida no va al mismo nivel, es complicado recomendarlo.

La situación del restaurante es top, tiene varias zonas y el ambiente cambia según la temporada. En cuanto a las patatas bravas y los calamares a la romana, resultaron ser congelados, lo que decepciona un poco. Sin embargo, algunos platos como la torrada de butifarra negra y la sepia sí están bien. Pero vamos, el tema del vino fue curioso: te lo traen ya servido en copas, en vez de hacer el ritual de servirlo en la mesa. Un tanto raro, pero hay que reírse.

Sobre lo de las croquetas, parece que no sirven ningún acompañamiento decente. Así que si esperabas algo más que las clásicas patatas o alguna salsa rica, mejor no te ilusionas. En fin, un sitio con sus altibajos, pero vale la pena si vas con la actitud correcta.

Qué vistas se pueden disfrutar mientras se come en el restaurante

Y ya metiéndonos en el Restaurant Vil·la Casals, te cuento que no es solo un sitio para comer, es toda una experiencia al lado del mar. 5 estrellas le caen de una, y es que las vistas son brutales. Te sientas y, mientras te comes un sashimi de salmón que está de muerte, miras todo el lío del mar. Y esa paella que preparan, ¡madre mía! Es de las que alucinas. Y no hablemos de la crema catalana, que es un final perfecto para una buena comida. ¡Recomendadísimo!

Después de tanto hype, por fin fui y sí, el refrán de "lo bueno se hace esperar" tiene razón. Ambiente espectacular, con un servicio que te trata como un rey. Todos son super amables, y todo lo que probamos ¡riquísimo! La calidad-precio está genial, así que no te vas a arrepentir. Y lo mejor, pues que la playa queda justo al lado, o sea, que puedes hacer un chapuzón después de comer. Volveremos sí o sí. Gracias a todo el equipo, ¡nos encantó!

El sitio también tiene una terraza, así que si prefieres comer al aire libre, lo puedes hacer sin problema. El ambiente es muy cómodo y espacioso, perfecto para compartir unas raciones de esos mejillones a la marinera que son una locura. Eso sí, el vino, un poco flojo, ya que no es bonito que te sirven vino de tapon de rosca en un menú de 29.50. Pero, en general, el trato y el servicio son muy correctos, así que no te afectará demasiado la experiencia.

Y sí, hablando de las vistas, mientras te zampas una paella de marisco o unos boquerones fritos, tienes el mar como escenario. ¿Qué mejor que eso? Las olas, el panorama, ¡es un cierre perfecto para un día de buen rollo y buena comida!

Por qué el Restaurante Vil·la Casals es conocido por su historia

El Restaurante Vil·la Casals es un lugar que deja huella. Ya sabes lo que dicen, si un sitio tiene 4 estrellas, es porque realmente vale la pena. Jorge, el camarero, nos atendió como un crack y eso siempre suma al experience. Una cosa que destacar es el servicio, ambiente y comida. Todo pinta bien, con un 4 en cada uno de esos aspectos.

Además, no te puedes perder lo generosos que son con los platos, ¡y eso que es menú! Comimos en la terraza, que está fresquita gracias a los ventiladores. Si tienes pensado ir, mejor reserva, porque se llena rápido. Tienen opciones en la carta, pero el menú es el precio con IVA, solo ten en cuenta que las bebidas van aparte. Por cierto, la única pega fueron los postres: la tarta Sacher no me pareció casera, pero eso se puede pasar. En general, te gastas entre 30-40 € por persona, así que está bien.

Ayer fui con un grupo de colegas y nos metimos en un reservado interior que era el rincón perfecto. La comida llegó rápido, y todo estaba delicioso y bien presentado. Los arroces eran de otro mundo, sobre todo la paella de marisco. Las sardinas marinadas, ¡menuda locura! Los caracoles de mar a la llauna y las ensaladas frescas complementaban el festín a la perfección. Para los que tienen dulzura en el paladar, los postres son estupendos, de verdad no hay nada negativo que sacar. No dudo que volveremos pronto.

Lo que realmente me dejó sorprendido de Vil·la Casals es que, además de tener un menú increíble, el trato de su equipo es de los mejores. Esta relación de personal amable y comida top hace que la calidad-precio sea insuperable. Aunque debo admitir que hace calor cerca de la cocina, ¡nada que me impida volver!

Ahora, ¿por qué es conocido el Restaurante Vil·la Casals por su historia? Pues, no solo es un lugar donde comer bien, sino que también tiene esa esencia que lo hace destacar en Sant Salvador. La combinación de servicio excepcional y una rica tradición culinaria, hace que todos quieran pasar por allí. ¡Y sí, es un lugar que definitivamente vas a recordar!

Qué relación tiene el restaurante con la Casa Museo de Pau Casals

La verdad es que te estás perdiendo algo si no has pasado por Vil·la Casals. Este lugar es una joyita, con 5 estrellas bien ganadas. La ubicación en el paseo marítimo es de lo mejor. Fuimos con toda la familia y nos quedamos súper satisfechos con todo. La comida está riquísima, y lo mejor de todo es que el servicio es un 10. Los camareros son superorganizados, y tuvimos la suerte de que un crack, Carlos, nos dio las mejores recomendaciones. ¡Volveremos sin duda!

Definitivamente, este es el mejor restaurante de la zona. No es un cliché, de verdad. La atención es genial y lo que sirven no se queda atrás. Si vas, no te puedes perder las alcachofas confitadas y el entrecot, son un must. Ah, y si te gustan los sabores auténticos, tienes que probar los canelones, los calcots con romescu y los postres, que son la bomba. Todo lo de la carta tiene el sello de la calidad, y el ambiente es simplemente genial, te hace sentir en casa.

Si vas en grupo, la terraza es espectacular, y la vista del mar hace que todo sea aún mejor. Pedimos el menú de paella de marisco, que estaba buenísima, y aunque los caracoles de mar estaban un poco duros, el sashimi y el arroz estaban en su punto. Eso sí, notamos que el personal podía estar un poco desbordado, pero no dejes que eso te frene, en general, todo estuvo muy bien y seguro que repetiremos.

Ah, y para los curiosos, el restaurante tiene una relación especial con la Casa Museo de Pau Casals, ya que este lugar se encuentra cerca de donde vivió el famoso violonchelista. Es un buen plan combinar una buena comilona aquí y luego pasarte por la casa para conocer un poco más sobre su historia. Perfecto para un día en la costa. ¡Así que no te lo pienses mucho y dale una oportunidad a Vil·la Casals!

Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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