Restaurant vermuteria Casa Rudes desde 1893

Restaurant vermuteria Casa Rudes desde 1893

¡Ey, si estás buscando un sitio auténtico para disfrutar de buena comida, tienes que conocer Casa Rudes! Este lugar se fundó en 1893 y lleva cuatro generaciones sirviendo platos típicos de montaña con ese toque casero que te hace sentir en casa. Lo mejor es que no es un lugar masivo, tienen un comedor acogedor para 30 comensales y es perfecto para ir con amigos o en pareja. Así que, ya sabes, si quieres un ambiente tranquilo y unas albóndigas ¡que son una locura junto a una crep de verduras simplemente espectacular, no dudes en caer por aquí!

Además, Montse, la camarera, es un encanto, te va a tratar de lujo y te dará buenas recomendaciones de la zona. En nuestra visita, hasta nos regaló una guía y al final de la comida, ¡nos invitó a un chupito! Casa Rudes* también tiene su vermutería donde puedes disfrutar de vermut artesanales y tapas caseras entre 12 y 14 horas. No pierdas la oportunidad de vivir esta experiencia única, ¡te lo aseguro, no te vas a arrepentir!

Restaurant vermuteria Casa Rudes desde 1893

Restaurante
⭐Valoración media: 3,4
Opiniones: 259 Reseñas
Dirección: Carrer Major, 10, 17860 Sant Joan de les Abadesses, Girona
Teléfono: 972 72 01 15

Horarios Restaurant vermuteria Casa Rudes desde 1893

DíaHora
lunesCerrado
martes9:00–16:00
miércoles9:00–16:00
jueves9:00–16:00
viernes9:00–16:00
sábado9:00–16:00
domingo9:00–16:00

El horario podría cambiar.

Mapa Ubicación Restaurant vermuteria Casa Rudes desde 1893

Qué tipo de comida se ofrece en Casa Rudes

Oye, ¿has oído hablar de la Vermutería Casa Rudes? Se supone que es un sitio mítico, fundado en 1893, en la Carrer Major, 10, Sant Joan de les Abadesses. ¡Imagínate eso! Pero, según varias críticas, no todo es oro lo que reluce.

Por ejemplo, hay una reseña que me dejó helado. Un grupo fue con los peques, y la señora que los atendía parecía que le habían pisado el pie. Les arrebató la carta de las manos y les soltó un "yo aquí mando" que no veas. Total, que se fueron en cinco minutos. Al final, la señora llamó a todos maleducados. ¿En serio? Esa actitud no va con ningún sitio que se precie, mucho menos un lugar con tanta historia. Comida: 1, Servicio: 1, Ambiente: 1. ¡Una experiencia rápida y desastrosa!

Luego están los que han tenido una experiencia un poco mejor, hablando de un menú casero que, aunque está bien, dicen que es un poco caro. La comida parece que no está mal, pero más de uno ha mencionado que el servicio con los niños deja mucho que desear. Eso sí, el pastel de queso es el punto fuerte. Aquí, el precio se mueve entre los 50-60€ por persona. Comida: 2, Servicio: 1, Ambiente: 1. A veces, una sonrisa y un poco de amabilidad hacen la diferencia, ¿no crees?

Pero hay quienes todavía dan un buen punto a Casa Rudes. Dicen que la comida es familiar y casera, y que el trato personal es impresionante. Les pregunté qué tal y me respondieron que salieron encantados. Con un sólido 5 estrellas de comida, servicio y ambiente, parece que sí tienen algo bueno por ahí.

Y así, en resumen, de lo que se ofrece en Casa Rudes, podemos decir que tienen comida casera de calidad, especialmente durante la semana con un menú de 14.95€, que promete una buena relación entre calidad y precio. Comida: 4, Servicio: 4, Ambiente: 4. Al final, tú decides si arriesgarte o no. ¡Suerte si te animas a ir! ️

Cuándo se fundó Casa Rudes

Hablando de Casa Rudes, cuando estás en Sant Joan de les Abadesses, no hay manera de evitarlo. Este lugar tiene más de 100 años de historia y, sinceramente, es un clásico. Te aseguro que aquí la comida es muy buena y la atención, mejor aún. Puedes comer tranquilamente con un grupo sin que te sientas presionado por el ruido ni por las aglomeraciones. Precios correctos: normalmente te dejas entre 20 y 30 euros por persona, y lo vale.

Me flipó que justo al entrar hay una agrobotiga con productos del Ripollès. Esta mezcla de comida casera con un ambiente vintage lo convierte en un lugar único. Los menús entre semana a 14,95€ son una bomba, muy variados y caseros. Hay que decirlo, la gente a veces no entiende: si no pueden dejar a los peques correr por ahí y tocar los muebles antiguos, pues no es culpa del restaurante. Es un espacio pequeño y con encanto, y eso hay que respetarlo.

Aparte, si eres de los que se levantan con hambre, lee esto: he desayunado allí y me encantó lo que probé. Un par de bocadillos de llonganissa y un esmorzar de forquilla de galtas con ratafia y cebollitas, todo de 10. Te lo juro, no te vas a arrepentir. En cuanto al ambiente, es tranquilo y con un toque que se siente. Comida, atención y aire de historia, ¿qué más se puede pedir?

Eso sí, no todo es perfecto. Hay quien le ha dado dos estrellas, sobre todo por la comida que no les ha convencido. Pero entre tú y yo, esos platos de pasta y lo que sea, a veces se ven un poco fuera de lugar. En fin, al final nadie es perfecto. Además, Casa Rudes se fundó en 1893, así que tiene experiencia para rato, ¡eso también cuenta!

Cuántas generaciones ha estado en funcionamiento Casa Rudes

Mira, si estás pensando en ir a la Vermuteria Casa Rudes, situada en Carrer Major, 10, Sant Joan de les Abadesses, te cuento que la peña tiene un rollo de restaurante que ha pasado por 5 generaciones. Desde 1893 están en el negocio, así que han tenido tiempo de sobra para afinar su receta ideal. Y no voy a mentir, hay algunas opiniones bastante buenas. El lugar tiene un ambiente acogedor, y varios comensales dicen que la comida está de 10. El trato es exquisito y el servicio siempre te hace sentir en casa. La media por persona ronda los 20-30€ y, si nos guiamos por los que han estado a gusto, parece que ese es un precio justo por lo que te sirven.

Ahora, no todo es color de rosa. He leído críticas que tiran por el suelo la experiencia. Algunos padres se quejan de que el lugar no parece muy amigable con los críos, y que el servicio les trató como si su niña hubiera cometido un crimen al tocar un cartel de reservado. Total, que la comida no siempre está a la altura, con ejemplos de platos recalentados y escasas raciones. Una chica se quejaba de que el pollo que le trajeron sabía a nada, y no, no es broma. Si te toca un día malo, la cena se puede convertir en un fiasco por ese precio.

Así que, si lo tuyo es comer a lo grande y disfrutar de sabores auténticos, a veces es mejor mirar un poco las reseñas antes de dejarte llevar por la historia del local. Con más de un siglo de experiencia, uno podría esperar más, pero cada visita puede ser un tiro en la oscuridad. ¿Repetir? Eso ya queda a tu criterio.

Cuál es la capacidad del comedor en Casa Rudes

Mira, hablemos de la vermutería Casa Rudes en Sant Joan de les Abadesses. Este sitio tiene historia, desde 1893, pero eso no siempre significa que la comida esté a la altura. Te cuento que pedimos un menú de 23,50 € y, para ser honestos, fue un poco decepcionante. La ensalada de queso con pasas y salsa de yogur estaba más simple de lo que esperábamos, como si se la hubieran hecho rápido antes de abrir. Y la cresta con salsa de gambas, ¡ni fu ni fa! Más bien incomible. La galta parecía un resto de comida recalentada y el estofado de ternera, pobre, más agua que otra cosa. Lo peor son las setas de lata duras, esto no cuela. Si van a cobrar eso, deberían poner un poco más de amor en la cocina, ¿no?

Yo pedí algo diferente: pasta salteada, y menuda decepción. ¡Demasiado aceite y sin nada de proteína! La butifarra con patatas no tenía ni un toque especial, y las patatas estaban secas, sin sal ni nada. El helado... más bien fake, era nata congelada con un poco de sirope que no estaba para nada bueno. Vamos, que por 23 € esperas algo que sepa a comida, no a un truño. Todo esto lo siento como un timo, sobre todo para un menú que se repite de hace años.

Pero a veces hay que mirar el vaso medio lleno. Hay reseñas que dicen que el sitio tiene su encanto, con comida casera y un ambiente acogedor. La galta con ratafia y cebolletas caramelizadas parecen ser un gran plato y aseguran que el servicio es muy bueno. A la gente le gusta el trato de las hermanas que están al frente, que siempre son amables y atentos. Pero, claro, eso no lo he visto en mi visita.

En cuanto a la capacidad del comedor, aunque no tengo el dato exacto en la mano, por lo que me cuentan, parece que Casa Rudes puede albergar a un grupo decente de gente, pero no esperes un gran salón, es un sitio más bien de barrio, acogedor, pero por lo que he visto, quizás un poco limitado para grupos grandes. A mí me quedó claro que hay más opciones en el pueblo, y definitivamente voy a pensar dos veces antes de volver a Casa Rudes en mi próxima visita.

Es Casa Rudes un lugar adecuado para grupos grandes

Mira, si estás por Sant Joan de les Abadesses, Casa Rudes es un sitio que tienes que probar sí o sí. Este restaurante ha estado en pie desde 1893, ¡una auténtica institución! Te hablo de una casa de comidas de toda la vida, con un ambiente que se ha conservado espectacular. El menú de fin de semana que hemos pillado estaba de diez y, lo mejor de todo, ¡a un precio correctísimo! Todo bien elaborado y sabroso. La experiencia perfecta con 5 estrellas en comida, servicio y ambiente.

Pero no todo es color de rosa, ¿eh? He oído que hubo un mal momento con una camarera que trató fatal a una pareja con un bebé. Esos detalles importan, y que te traten así, con empatia 0, es impensable. De hecho, la pareja se tuvo que marchar sin comer. Eso es una vergüenza, y no entiendo cómo pueden permitir que el servicio sea así. Eso les deja con un 1 en servicio y 1 en ambiente, y la gente ni se lo piensa antes de irse.

También he escuchado que, tras muchos años de no ir, hay quien dice que no es lo que era. Menos mal que, al menos, otros han disfrutado con un desayuno de tenedor relajado. Pero con eso de que te den pan de supermercado en un lugar con tanta historia, pues no está bien. Aunque si solo quieres un desayuno decente, quizás vale la pena darle otra oportunidad, ya que la comida usualmente mantiene esa 4 en servicio y 5 en comida.

Y ahora, para responder a la pregunta de si Casa Rudes es un lugar adecuado para grupos grandes, la cosa se complica. Algunas críticas hablan de un trato brusco y falta de atención, así que yo no me arriesgaría a llevar a muchos amigos ahí, al menos hasta que se pongan las pilas con el servicio. Pero, si buscáis un sitio más tranquilo para disfrutar en pareja o pequeños grupos, puede ser una buena opción. ¡Suerte y a disfrutar de la buena comida!

Qué platos recomendarías probar en Casa Rudes

Así que ya te cuento, que si vas a Casa Rudes, cuidado si llevas peques aprendiendo a caminar. En nuestro caso, la experiencia fue un fiasco total. Llegamos a la mesa y el crío, que solo tiene 12 meses, quería un poco de libertad. Nada del otro mundo, ¿no? Pero la camarera apareció en un abrir y cerrar de ojos, y ya comenzó a decir que el niño no podía moverse. En serio, ¿qué esperaban? Al final, ni diez minutos pudimos estar, yo estaba tratando de que el chiquitín no tocara nada, y ella encima diciéndome que debía tenerlo como una estatua. Si no aguantan niños, que pongan un cartelito diciendo "no se aceptan". Perdimos todo el rato, así que decidimos marcharnos.

Y ya ni hablemos del servicio. Cuando pedí la cuenta, la camarera no paraba de insistir que tenía que pagar 2,50€ del agua. Era como si llevara un cartel de "me faltan manos" ahí en el biberón y el juguete. Me quedé flipando con la actitud. Además, le hice saber que su falta de empatía fue lo que nos llevó a irnos, y su respuesta fue simplemente rebatirme. Cero educación y empatía, ni ganas de volver, sinceramente.

Si te gusta la comida casera, sé que la gente dice que la comida de Casa Rudes puede estar buena, pero no creo que regrese. Una pena, porque ya tenía ganas de probar esos platos que se ven bien, como el pollo asado o la olla de verduras, pero... no sé si vale la pena el mal rato. Así que, si vas, prepárate y piensa bien a quién llevas.

Quién es la camarera de Casa Rudes y cómo es su trato con los clientes

¿Sabes qué hay en Carrer Major, 10, 17860 Sant Joan de les Abadesses? Claro que sí, ¡la vermuteria Casa Rudes! Este sitio tiene más historia que la mayoría de nosotros. Lleva desde 1893 sirviendo a la gente y, aunque es un local que podría molar, las opiniones son un poco dispares. Algunos dicen que la comida está correcta, pero que no esperes un trato cálido. De hecho, hay quienes se sienten un poco apurados porque parecen estar más pendientes de cerrar que de atender bien. Si cierran a las 15:30, tal vez no deberían aceptar mesas tan cerca, porque es un poco incómodo salir disparado en esas condiciones.

Por otro lado, hay quienes han tenido experiencias increíblemente positivas. El menú exquisito, con platos bien currados y con un toque de estilo, ha dejado a más de uno con ganas de volver. Si bien el precio es justo, muchos echan en falta que te sirvan la botella de vino en vez de a copas. Pero lo que importa aquí es la comida, que muchos consideran del nivel top. Con un ambiente bien acogedor y un servicio que, aunque puede no ser el mejor de todos los tiempos, ha sacado más de una sonrisa a los clientes.

A la vuelta de la esquina del pasado, hay días que dejan más que desear. Algunos lo ven como una trampa para turistas ingenuos, con precios altos y comida que no vale un pimiento. Pero siempre hay más que decir, porque hay quienes se van felices, alabando la comida casera de verdad. En general, es un sitio que atrae por su tradición familiar y por rescatar recetas de antaño.

Y sobre la camarera de Casa Rudes, te diré que parece ser una crack en su trabajo. Muchos destacan que tiene un trato súper especial con los clientes, siempre atenta y con ganas de hacerte sentir bien. Al final del día, las experiencias varían, pero si la suerte está de tu lado, seguro que te va a encantar.

Se ofrecen recomendaciones sobre la zona en Casa Rudes

Mira, Casa Rudes es un clásico de Sant Joan de les Abadesses y no es por menos, desde 1893 en la jugada. Si buscas un lugar donde comer bien, este sitio tiene su encanto. Algunos dicen que la comida está de lujo, especialmente la escudella i carn d’olla, que está para chuparse los dedos. El servicio es de 5 estrellas, y eso se nota. Además, los menús festivos están a un precio muy correcto, sobre 20-30 € por persona.

Claro, también hay quienes han salido decepcionados. He oído que hay platos que han dejado que desear, como un entrecot recalentado y que hay días donde la comida parece no tener ni un poco de sabor. A veces, el trato no es el mejor y según algunos, el pan no está a la altura del resto. Pero oye, no todo es negro: otros clientes destacan que el lugar es pintoresco y que la relación calidad-precio es bastante adecuada. Un menú de 17.50 € un sábado se escucha bastante bien, ¿no?

En fin, si decides ir a Casa Rudes, hay quien te comentará que el ambiente es acogedor y que la comida casera está bien elaborada, pero atentos con el personal, porque la actitud puede variar. Y sobre la pregunta de si ofrecen recomendaciones de la zona, parece que sí, pero no todo el mundo está satisfecho. Así que ve con mente abierta y disfruta de lo que pueda ofrecerte este icónico restaurante.

Hay algún obsequio especial que se ofrece a los clientes al final de la comida

Mira, si estás buscando un sitio con historia, tienes que hacerte un hueco en Casa Rudes, que lleva dando guerra desde 1893. Está en Carrer Major, 10 en Sant Joan de les Abadesses. Este lugar es un clásico de toda la vida, con un rollo vintage que te transporta. La comida es casera y te deja satisfecho, aunque no diría que salga de ese concepto de "plato abundante". Pero oye, eso también le da un aire familiar al tema, la gente suele ir con los suyos, así que el ambiente es cálido y acogedor.

Ahora, no todo lo que brilla es oro. Hay quienes han tenido alguna que otra experiencia con el servicio que no ha sido la mejor. Algunos se quejan de que el trato puede ser un poco prepotente. Una pena, porque la comida por lo general está bastante bien. Pero bueno, no podemos tenerlo todo, ¿verdad? Al menos, vas a comer algo rico y el sitio tiene mucho carácter.

Si hablamos de puntuaciones, te diría que este lugar está por las nubes: 5 estrellas en comida, 5 en servicio y 5 en ambiente. Yo no me lo pensaría dos veces. Además, ¡a veces es genial encontrarte un menú que está siempre on fire! Es un lugar donde sabes que cada bocado vale la pena. Y, aunque hay opiniones divididas, la mayoría coincide en que vale la pena venir.

Y para cerrar con broche de oro, sí, hay un detalle que les gusta tener con los clientes al final de la comida. Algunos mencionan que ofrecen algo especial, aunque la verdad es que la experiencia puede depender de cómo te haya ido ese día. Pero, si eres de los que les gusta el brunch, ten cuidado, hay quien dice que es un poco caro para lo que sirven. Así que, mejor que te acerques con la mente abierta y unas buenas ganas de disfrutar.

Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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