
Si estás buscando un sitio top para comer, Restaurant Can Roquet en Romanyà de la Selva es la respuesta. Imagina disfrutar de una buena comida en una masía del siglo XVII con un ambiente que mezcla lo chic y lo tradicional. Aquí, Donald de Ridder y Kenn Van Roy han hecho magia, creando un espacio donde la cocina mediterránea, catalana y francesa se dan la mano. Desde gazpacho casero hasta un espectacular steak tartar, su carta está llena de sorpresas que cambian según el mercado. ¡Y no olvides probar su tiramisú!
Este lugar no solo es conocido por su buena comida, sino por su compromiso con los ingredientes frescos y de calidad. En Can Roquet, cada plato es una obra de arte que refleja la rica herencia cultural de la zona. Si quieres disfrutar de una experiencia gastronómica única, aquí tienes que reservar ya. ¡Te vas a salir con una sonrisa de oreja a oreja! Y sí, el ambiente en su terraza es el lugar perfecto para relajarte. ¡No te lo pierdas!
Restaurant Can Roquet
Horarios Restaurant Can Roquet
| Día | Hora |
|---|---|
| lunes | Cerrado |
| martes | 13:00–15:00, 19:30–21:30 |
| miércoles | 13:00–15:00, 19:30–21:30 |
| jueves | 13:00–15:00, 19:30–21:30 |
| viernes | 13:00–15:00, 19:30–21:30 |
| sábado | 13:00–15:00, 19:30–21:30 |
| domingo | 13:00–15:00, 20:00–22:00 |
El horario podría cambiar.
Mapa Ubicación Restaurant Can Roquet
Dónde se encuentra Restaurant Can Roquet
¡Oye, que tienes que conocer el Restaurant Can Roquet! Este sitio está en Plaça de l'Esglèsia, 17240 Romanyà de la Selva, Girona. Literalmente, es una joya escondida que no te puedes perder. Cinco estrellas, sin dudarlo, ¡un 10 en toda regla! Desde el servicio hasta la comida, todo es inmejorable. La amabilidad y la atención del personal son de otro nivel, siempre atentos y eficientes.
Los platos son un verdadero festín para el paladar. Hablamos de una presentación que da gusto mirar y un sabor que te hace querer comer más. Además, el precio está muy bien para la calidad que ofrecen, entre 50 y 60 € por persona es más que correcto. Las vistas… ¡ay, las vistas! Son un regalo que acompaña a esa cocina de autor. Te sientes en un ambiente acogedor y tranquilo, perfecto para una cena romántica o una salida con amigos. Vas a querer volver, y de hecho, ¡lo harás!
Eso sí, te recomiendo que hagas reserva. El ruido es casi inexistente, así que puedes charlar sin problema. Y si tienes alguna intolerancia, están muy atentos y te adaptan los platos perfectamente. Además, hay aparcamientos gratuitos, así que no te preocupes por dónde dejar el coche. Es un planazo perfecto, un lugar que te deja con ganas de más. Así que ya sabes, si quieres disfrutar de una cena espectacular, no dudes en visitar el Restaurant Can Roquet en Romanyà de la Selva.
Qué tipo de cocina se ofrece en Can Roquet
Mira, si estás buscando un sitio para cenar en un lugar espectacular, tienes que probar el Restaurant Can Roquet en Plaça de l'Esglèsia. La comida es de otro nivel. Te recomiendo que no te pierdas el hueso de tuétano con steak tartare, que está brutal. También el carpaccio de gamba de Palamós es un must, y si pides de principales, no hay nada como el pato con un toque picante. Para empezar, las ostras son buenísimas, y ya sé que estás pensando que sí, que cada plato es un viaje al paraíso.
En cuanto al vino, probamos el “En Números Vermells”, que fue una decisión acierta, ¡te lo juro! El único pero que le pongo es al servicio, en agosto no puedes esperar maravillas, el ambiente y el lugar lo suben todo a 4 estrellas, pero el servicio se queda en 3. Aunque, entre amigos y en un sitio tan chill, se puede entender.
Hablando de ambiente, el lugar es acogedor y no es ruidoso, así que ¡puedes hablar tranquilo sin tener que gritar! Pero ojo, si quieres ir, haz una reserva porque se llena. En cuanto al precio, un presupuesto de más de 100 € por persona es lo que te va a costar, pero lo vale si quieres darte un buen gusto.
Sin embargo, no todo es perfecto. Te cuento que una vez, fui y el calor era tremendo. No entiendo por qué no tienen ventiladores para el verano, sería lo lógico. Y si pides un plato de arroz, asegúrate de que no venga con sorpresa. Me pasó que al pedir un arroz de bogavante, me vino con un montón de butifarra que no tenía ni idea de que iba a estar ahí. Un poco decepcionante, la verdad. Así que un consejo: si no quieres sorpresas raras, pregúntale bien al camarero.
Pero, si lo que buscas es buena comida mediterránea, Can Roquet lo ofrece en bandeja de oro. La combinación de sabores es increíble, desde los entrantes hasta los postres. Te aseguro que no te va a decepcionar. Aunque yo diría que vayas fuera de la temporada alta, porque salir empapado de sudor no es el plan. ¡Y ya sabes, ve con ganas de disfrutar y a pasarlo bien!
Qué es lo que hace especial a la masía donde se ubica el restaurant
¡Chicos, si no habéis estado en Can Roquet, os estáis perdiendo una joyita! Este sitio es simplemente sinónimo de disfrute total. Imagina una masía espectacular, rodeada de vistas alucinantes. La terraza es el lugar ideal para sentarse a disfrutar de la puesta de sol mientras te deleitas con la mejor comida mediterránea. ¡Es una experiencia que no tiene comparación! Cada plato que sale de la cocina es una obra de arte, ¡y ni hablemos del trato! El personal es súper amable, se nota que saben cómo hacerte sentir a gusto.
Hablando de la comida, vayas lo que vayas, ¡no puedes dejar de probar el foie! Espectacular, de verdad. Y el pulpo con parmentier es otro nivel, me llevó de vuelta a ese plato estrella que probé en Era Coquela. Y sí, los arroces están de 10. No os olvidéis de dejar hueco para los postres, porque son una auténtica delicia. A la cuenta, más o menos entre 80-100€ por persona, pero vaya que vale cada céntimo. La calidad es digna de una “Estrella Michelin”.
Y lo mejor de todo es que el ambiente es increíble: relajante y acogedor. Puedes ir con un grupo amplio, es perfecto para cualquier ocasión. Aunque la ubicación es un poco escondida, cuando lleguéis y veáis esas vistas preciosas al mar y la montaña, os daréis cuenta de que todo el esfuerzo merece la pena. Además, la atención es excelente, la camarera que nos tocó fue una crack, nos hizo reír un montón.
Así que, ¿qué tiene de especial esta masía? Pues, además de la comida, es ese aire casi medieval que te envuelve. Estás en un pueblecito encantador, donde cada rincón se siente auténtico. La decoración es elegante pero sin pretensiones, y el ambiente es perfecto para disfrutar de una buena cena. En resumen, ¡no lo penséis más y reservad! ¡La terraza de Can Roquet os está esperando para que la disfrutéis!
Quiénes son los fundadores de Restaurant Can Roquet
Claro, aquí te va un resumen más informal y directo sobre el Restaurant Can Roquet:
Tío, si no has estado todavía en el Restaurant Can Roquet, estás perdiéndote de algo épico. Desde que llegas, lo primero que te deja loco son las vistas desde el comedor exterior. En serio, te envuelves en una atmósfera de calma que te invita a disfrutar del momento. Y cuando te sientas, ¡prepárate! Es como entrar en un viaje de sabores, texturas y aromas que son dignos de dioses. Desde el aperitivo de bienvenida hasta el último bocado dulce que te ofrecen, todo es una cascada de sensaciones que te deja pidiendo más.
Y qué decir de la presentación de los platos. Todo está trabajado con tanto cariño que dan ganas de sacar fotos a cada plato. La Lobster Salad, el Steak Tartar Con Tuétano, y el Carpaccio de Gamba Roja son solo algunas de las joyas que tienes que probar. De verdad que la atención es fantástica, profesional y muy cordial. Te sientes como en casa, pero con un toque gourmet que le da ese extra.
También hay que decir que hicimos la comida un poco por casualidad y, wow, qué feliz sorpresa. Nos atendieron genial, y aunque los precios son un poco altos (sí, hazte a la idea de 40-100 € por persona), la calidad es tan buena que ni lo notas. El lugar es acogedor, pero a veces las mesas están juntas, lo que puede hacer que te sientas un poco pegado a los demás. Pero eso no quita que la experiencia sea la caña. Lo apuntamos como un must-have de restaurantes.
¿Y quiénes son los que están detrás de esta maravilla? Bueno, aunque no tengo los nombres exactos de los fundadores en mis notas, lo que te puedo decir es que hay un equipo increíble que se dedica a brindarte un servicio y una experiencia culinaria que no olvidarás. Así que, ya sabes, no te lo pienses mucho y ¡vete a Can Roquet!
Qué tipo de platos se pueden encontrar en el menú
Mira, Can Roquet es un sitio que teníamos en la lista desde hace tiempo. Tíamos amigos que siempre nos lo recomendaban. Ayer, aprovechando el cumple de mi marido, nos lanzamos a probarlo. La decoración es muy bonita, un rollo mediterráneo que te hace sentir a gusto, aunque ojo, hay bastantes abejas afuera. No pican, pero a veces son un poco pesadas. Pero bueno, nada que no se pueda manejar. La comida, buenísima y bien presentada, y el servicio fue correcto, nada que destacar ni para bien ni para mal. Eso sí, prepárate porque el precio es un poco elevado, pagamos 80€/PAX. Ya sabes cómo van estas cosas.
Y ya que hablamos de la cena, nos pusimos las botas compartiendo varios platos. El tartar de atún y los calamares con rusinyols fueron un hit. La carta de vinos bien completa, y el personal siempre atento, una gozada. La terraza tiene unas vistas preciosas, así que no pienses que es solo un buen rato de comida, también es una experiencia. Entre comida y vino, la cuenta se fue a 70-80€ por persona, pero la verdad es que valió la pena. ¡Repetiremos seguro!
Respecto a la atención, el ambiente es genial, con música de fondo que te envuelve. Eso sí, un consejo: si te ofrecen un aperitivo que no pediste, asegúrate de que no te lo cobren. Es un sitio ideal para celebraciones especiales. Hay un par de cosas que podrían mejorar, como la reserva. Mejor reservar con días de antelación, porque si no, es complicado conseguir mesa. La que nos dieron no fue la mejor, pero igual nos llevamos un buen recuerdo del lugar. Aparcar puede ser un lío, pero hay un descampado a unos 200 metros.
Ahora, si te preguntas qué platos hay en el menú, ofrece de todo un poco. Desde tartar de atún, calamares con rusinyols, y un par de pica-pica variados, hasta opciones más elaboradas. La idea es que disfrutes de una explosión de texturas y sabores. Es un sitio para dejarse llevar, disfrutar y celebrar la buena comida.
El menú cambia con frecuencia
Mira, si estás buscando un lugar con alma para disfrutar de una buena comilona, Can Roquet es la opción que necesitas. Ubicado en un entorno privilegiado en Plaça de l'Esglèsia, en Romanyà de la Selva, este sitio destaca por su cocina mediterránea tradicional, pero sin esas florituras que a veces te marean. Aquí el enfoque está en lo simple y efectivo: los sabores de siempre. Cada plato que sale de su cocina se siente bien trabajado, lo que definitivamente se nota, especialmente en el trato del pescado. ¡Ese frescor y la forma en que lo preparan es para quitarse el sombrero!
El servicio, por otro lado, es atento y profesional, aunque a veces puede ir un poco a su ritmo. Ojo, no es algo que arruine la experiencia, pero igual es bueno tenerlo en cuenta. Y si eres de los que disfrutan de un buen vino, la carta de vinos te va a sorprender. Tienen referencias catalanas que están muy bien elegidas y puedes pedir opciones por copa que están pensadas para que no te cueste decidir.
Ahora, no te voy a mentir, lo mejor de Can Roquet es su ambiente. Aunque hay un nivel de ruido bajo, puedes charlar sin problemas y disfrutar de buenas conversaciones. Ya sea que vayas solo o en grupo, se adapta perfecto. Y en cuanto a precios, deberías estar listo para gastar entre 50 y 60 €, pero créeme, cada céntimo vale la pena. Para una velada tranquila en plena naturaleza, este sitio es la bomba. Yo, al menos, estoy decidido a repetir sí o sí.
Por cierto, si te preguntas si el menú cambia con frecuencia, la verdad es que no tengo esa info exacta, pero con la calidad que ofrecen, estoy seguro de que se adaptan a la temporada y a lo que tienen fresco. ¡Ya sabes, reserva con tiempo porque te vas a querer quedar!
Por qué
La verdad es que Can Roquet es tal cual lo pintan: un lugar de 5 estrellas donde todo lo que probé me dejó con las ganas de volver. Imagínate disfrutando de un día de noviembre al aire libre en la terraza, tomando el sol y rodeado de vistas espectaculares. Ahí te sientas y puedes pedir una carta que es una maravilla, de esas que te hacen salivar en cuanto la miras. Hoy, nos atrevimos con tartar de bogavante y el arroz de bogavante. También caímos en las tentaciones de los “rovellons” con butifarra negra y los pies de cerdo “sense feina”. Y ya te digo, los aperitivos que te traen son un disfrute total.
Y si te preocupaba el servicio, olvídate. Aquí son un 10. A mí y a mi grupo nos trataron como reyes. Aunque el precio es un poco elevado, unos 90-100€ por persona, vale totalmente la pena por la calidad de la comida y la atención. Ya ves que mis amigos y yo nos quedamos igual que mis padres, que también disfrutaron de una velada increíble gracias a una tarjeta regalo. Mi padre, que sabe de esto porque ha vivido la cocina, no paraba de alabar la experiencia. Con el ambiente tranquilo y la atención constante, ¡no es de extrañar que quiera repetir!
Eso sí, si te gusta la vegetarianidad, ten en cuenta que las opciones son limitadas, con solo dos platos para los peques, uno de carne y otro de pescado. Pero si eres carnívoro o amante de los sabores intensos, aquí te van a tratar de maravilla. El carpaccio de higo y esos aperitivos, ¡menuda explosión! La única pega es que, aunque hay una carpa, en días frescos podrías necesitar más aire fresco.
Entonces, ¿por qué elegir Can Roquet? Simple: es el sitio ideal para comer bien, con una combinación de sabores de lujo y una experiencia que no se olvida fácil. Aquí no se trata de lo barato, se trata de disfrutar y quedar bien con quienes traes. Si buscas una magnífica experiencia culinaria, ¡este es tu sitio!
Es necesario hacer una reserva para comer en Can Roquet
Si estás pensando en un capricho gastronómico, el Restaurant Can Roquet es el sitio ideal para ti. Tienen una cocina bien elaborada y exquisita que te va a dejar con ganas de más. Subidón gastronómico, en serio. Yo probé su famoso plato de roquefort y, ¡madre mía! Es de esos platos que se quedan en la memoria. Eso sí, prepárate un poco porque la cuenta por persona puede rondar entre 80-90 €, pero, oye, la experiencia vale cada céntimo.
Y hablando del lugar, déjame decirte que el entorno es espectacular. Si te mola la naturaleza, la terraza de Can Roquet es un auténtico lujo. La buena comida y el buen trato del personal se combinan con vistas que no se olvidan. Ya sé que no es un sitio barato y los aperitivos que te ofrecen pueden subir la cuenta, pero créeme, es un lugar totalmente recomendable para una escapada. Si buscas un buen ambiente y un servicio excepcional, aquí los tienes. Para una comida, cuenta con unos 40-50 € por persona, y no te vas a arrepentir.
Para una celebración o un cumpleaños, asegúrate de ir con un grupo de no más de 4-5 personas. Si llegas a más, no solo perderás parte de la experiencia, sino que podrían cobrarte un recargo de 20 euros por persona si alguien no se presenta, así que fe de ello. La comida, incluso aquí, mantiene ese nivel de calidad increíble que te hará volver. Las vistas son de cine, y con un poco de suerte, el servicio también será top. Arriba la buena comida, ¿no?
Por último, ¿necesitas reserva para comer en Can Roquet? La respuesta es simple: sí, absolutamente. Si deseas disfrutar de una comida sin contratiempos y quizás conseguir esa mesa con vistas, reservar es la jugada correcta. Aunque el acceso para sillas de ruedas puede ser complicado por el terreno del pueblo, el ambiente, la comida y el servicio hacen que todo valga la pena. ¡No lo dejes para después!
Qué platos recomendados tiene el restaurant
Y, hablando de Can Roquet, este sitio es una maravilla. Fundado hace ya casi 20 años por unos chefs belgas, lo han petado con una cocina que mezcla lo mejor de la fusión mediterránea con una base bien francesa. La verdad, nos tardamos un rato en descubrirlo, pero desde la primera visita quedamos totalmente rendidos. Dos palabras: ejecución sublime.
Los entrantes son una locura. Te hablo del tartar de bogavante con parmentier que es un absoluto must, y ni qué decir del carpaccio de gambas o ese tartar de gambas con parmentier de erizos, que merece un monumento, de verdad. Y no me olvides del tuétano con vieiras. Cada bocado es una explosión de sabores que te deja con ganas de más.
En esta última visita nos fuimos a lo grande probando nuevos platos en los segundos. Claro que volvió a caer el rodaballo con setas, porque eso es ya un clásico. También nos tiramos a unos divertidos callos con calamarcitos y una lubina con vieiras que estaba para llorar de lo buena que estaba. ¡Y ni hablar del postre! Un cheesecake atrevido que nos dejó totalmente impactados. Sin bromas, tenéis que ir, si pasáis por Girona, no os lo perdáis, saldréis tan satisfechos que querréis volver.
Si te preguntas qué platos son los más recomendados, tienes que probar el tartar de bogavante, el rodaballo con setas, y desde luego, no puedes salir sin probar ese cheesecake. Ah, y si lo tuyo son las vistas tranquilas, su terraza es súper agradable. Aunque, aviso, que está un poco apartado en Romanyà, lo que puede ser un estorbo para algunos. Los precios están entre 60-70€/pax, pero vale totalmente la pena. En serio, este sitio es un auténtico tesoro. ¡Nos vemos en la próxima!
Ofrecen opciones vegetarianas o veganas en su menú
¡Tío, tienes que escucharme! Can Roquet es el sitio al que tienes que ir sí o sí. ¿Por qué? Porque le dimos un vistazo a las opiniones antes de ir y, claro, nos convencieron. Cinco estrellas, amigo, así de fácil. Los entrantes que elegimos fueron de la carta de sugerencias: la ensalada Gilda, que estaba deliciosa y un tartar de atún que era puro amor. Después, nos lanzamos a los principales: el steak tartar y un arroz con bogavante que, sinceramente, fue uno de los mejores que hemos probado nunca. Y para cerrar la fiesta, un hojaldre de avellanas que estaba increíble. Total por cabeza: de 70 a 80 pavos, pero te digo que vale cada céntimo. Comida, servicio y ambiente, cinco estrellas en todas.
El rollo de la atención también fue brutal, de verdad. El servicio es inmejorable, y la ubicación hace que todo sea mágico. Te sientas y de inmediato sientes que estás en un lugar especial. De nuevo, si miras el precio por persona, andará por los 80-90 €, pero vale la pena para disfrutar de ese placer culinario. Así que si quieres impresionar a alguien o simplemente darte un capricho, Can Roquet es el lugar indicado.
Ahora, eh, hay un pequeño detalle que no me moló del todo: te cobran por los aperitivos y petits fours que te traen, son 4€ por persona. No es un dineral, pero me parece un poco feo que si te traen algo sin que pidas, tengas que pagar. Pero en fin, todo lo demás es de 10.
Y ya que estamos, si te preguntabas si hay opciones vegetarianas o veganas en el menú, no tengo info exacta de eso, pero por la calidad de lo que ofrecen, estoy seguro de que algo habrán pensado para los que prefieren otra onda. Así que ya sabes, ¡no te duermas, ve a Can Roquet y disfruta!
Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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