
Ey, si estás por Llançà y buscas un plan chido, no puedes dejar de pasar por Patí Blanc. Este sitio está en Carrer Rafael Estela, 6, y es un auténtico chill out al aire libre. Tienen un jardín enorme donde puedes relajarte mientras disfrutas de su cocina mediterránea y de proximidad. Ya sea que te animes a cenar unas tapas al fresco en verano o simplemente quieras tomarte una bebida fresca, aquí tienes el espacio perfecto. ¡Ojo con las croquetas de pollo y jamón, son un must!
Además, la ubicación es muy accesible y con parking para que no te vuelvas loco buscando dónde dejar el coche. Ya sea para una comida el finde o una cena tranquila con los colegas, Patí Blanc es ese lugar acogedor y agradable que quieres tener en tu lista. Su servicio es top y la comida está más que correcta, así que si quieres una buena experiencia en Girona, ya sabes dónde ir. ¡No te arrepentirás!
Patí Blanc
Página web
Horarios Patí Blanc
| Día | Hora |
|---|---|
| lunes | 9:00–22:00 |
| martes | Cerrado |
| miércoles | 9:00–22:00 |
| jueves | 9:00–22:00 |
| viernes | 9:00–22:00 |
| sábado | 9:00–22:00 |
| domingo | 9:00–22:00 |
El horario podría cambiar.
Mapa Ubicación Patí Blanc
Dónde se encuentra Patí Blanc
¡Tío, tienes que conocer el Patí Blanc! Está en Carrer Rafael Estela, 6, 17490 Llançà, Girona. Un sitio que vale la pena visitar, de verdad. La última vez que fui en junio de 2025, cené con un amigo y, aunque no teníamos mucha hambre, nos pedimos unas ensaladas que estaban de lujo. Una costaba 12'90 y la otra 14'00. No son precios de risa, pero la calidad lo vale. El aceite que usan es de primera y se notaba en cada bocado. El servicio también fue genial, los camareros son súper amables. El ambiente es amplio y tranquilo, perfecto para relajarte después de un día movido.
Además, Patí Blanc es un lugar fantástico, alejado del ruido de la playa. Eso es un plus si buscas un sitio donde comer en familia sin agobios. Aquí la calidad de los ingredientes es top, y la cocina, por fin, está a la altura. Los platos son bien elaborados y están muy bien presentados. Si decides ir, no dudes en probar la escalivada con queso de cabra y los calamares a la plancha. Por unos 30-40 € por persona, tienes una comida de 10. ¡Además, el servicio y el ambiente merecen la misma nota!
Y no te olvides del patio, ¡es precioso! Antiguamente era un tablado flamenco, y la decoración, llena de plantas, le da una vibra muy especial. Pedí raciones de pulpo a la gallega y calamares andaluza que estaban riquísimos. De postre, el helado de turrón con ratafia me dejó flipando. El trato fue perfecto y sin espera, así que ya sabes, cuando vuelvas a Llançà, hazte un favor y ve a cenar allí. ¡Te prometo que vas a salir con una sonrisa!
Así que, para que lo tengas claro: Patí Blanc está justo en Carrer Rafael Estela, 6. Perfecto para una cenita tranquila y disfrutar de buena comida. ¡No lo pienses más y ve!
Qué tipo de ambiente ofrece Patí Blanc
La verdad, Patí Blanc es un sitio maravilloso que se merece 5 estrellas. La comida está buenísima y la relación calidad-precio es inmejorable. Si te decides a probar algo, no te puedes perder el rabo de toro en salsa de vino y chocolate. Es una explosión de sabor que te deja boquiabierto. Con un precio por persona que ronda entre 10 y 20 €, es perfecto para una cena, ya sea solo, en pareja o incluso con un grupo de amigos. Además, tienen opciones para grupos grandes, así que no hay excusa.
Hablando de ambiente, el sitio es un encanto. Tienen una terraza exterior donde puedes disfrutar de una buena comida al aire libre. Aunque hay algunos que dicen que han tenido experiencias menos agradables y mencionan que el servicio no siempre es el mejor, yo he notado que el trato es amable y la atención es bastante rápida. A veces, la comida puede fallar, como esas patatas bravas que salieron muy aceitosas o los calamares que no tenían sabor. Pero si te enfocas en lo bueno, el resto del menú compensa esos tropiezos.
En cuanto a los peques, hay opiniones divididas. He escuchado que el lugar puede no ser muy amigable con los niños, ya que hay historias de que les molesta el llanto. Muchos se han quejado de eso, y dicen que para llevar a los niños no es el mejor sitio. Así que, si tienes críos, es algo a tener en cuenta.
Al final, Patí Blanc te da un ambiente acogedor y bonito. Es perfecto para un buen rato de tapeo o cenar algo rico. Aunque hay opiniones mixtas sobre la comida, el lugar y su servicio se llevan un buen puntaje. Si decides visitarlo, te aseguras de pasar un buen rato, pero ¡no te olvides de pedir ese rabo de toro!
Cuál es la dirección exacta de Patí Blanc
Ya te digo que no puedo con el Patí Blanc. Te cuento, la estrella que le pongo es solo por el ambiente. Pedimos guacamole que estaba pasado y ácido, totalmente de supermercado, y con eso te digo todo. Casi 7 € por un plato pequeño que no valía la pena. Luego, nos lanzamos a probar el risotto de gambas y setas, que era un desastre. No sabía a nada, el arroz estaba sobrecocido y el supuesto sabor de las gambas se perdió en un fumet sin chicha. Prácticamente 10 € para eso, ¡venga ya!
Hablando del servicio, el camarero ni se enteraba cuando intentabas romper el hielo. Le solté una broma para animar un poco el ambiente, pero el tipo pasó olímpicamente. El café estaba decente, pero, vamos, el sitio es bonito, eso no se puede negar. Tres estrellas porque por lo menos se puede disfrutar de la decoración, aunque el servicio no ayuda mucho.
En otra visita, solo pedimos unas bravas y pos… ¡fallaron! Demasiado aceitosas y la calidad de la patata era puff. Pero eso sí, el servicio sí que es bueno, los chicos que trabajan ahí son buena gente. El local, de nuevo, muy bonito. Así que le doy tres estrellas por el trato y el ambiente.
Ahora, lo que de verdad me sorprendió fue la comida que sí salió buena. Recuerdo un día que la comida fue excelente y el trato del personal genial. Tenía que esperar un poco, pero la espera valió la pena. Eso sí, no es un lugar que puedas ir todos los días, porque el menú está sobre unos 30-40 € por persona, pero vale la pena. El ambiente tiene su encanto.
La dirección exacta es Carrer Rafael Estela, 6, 17490 Llançà, Girona, por si te animas a darle una oportunidad. Pero ve preparado, que podrías llevarte alguna sorpresa.
Qué tipo de cocina se sirve en Patí Blanc
Y hablando de Patí Blanc, ¡menuda joya que encontramos en Llançà! Si buscas un buen plan para disfrutar, aquí lo tienes: su terraza arbolada es el lugar ideal para relajarte. Imagínate, con esos techos de madera y el ambiente tan acogedor, es como estar en un paraíso. Además, el servicio es top, siempre atentos y amables, lo que se agradece un montón. La comida es de lo mejor que he probado, con una variedad de platos originales que te hacen volver por más. Por unos 20-30€ por persona, ¡no se puede pedir más!
Pero no todo es color de rosa. He escuchado de algunas experiencias malas. Un par de amigos intentaron pedir un café con leche y, por llevar unas pastas de otro sitio, ni caso. ¡Antipática total la camarera! Así que ya sabes, no lo intentes, porque parece que no les vuela la amabilidad si no consumes de su carta.
La dueña también tiene su fama. Si ya se pone de mal humor en San Juan, imagina en plena temporada alta... La experiencia se puede poner complicada. Así que si te decides a ir, asegúrate de que el ambiente esté tranquilo y no sea un caos, o podrías salir con una sensación de estrés.
Ahora, ¿qué tipo de cocina se sirve en Patí Blanc? Principalmente, aquí tienes tapas y cocina mediterránea. Desde las clásicas patatas bravas hasta creaciones más originales como la ensalada de lentejas y el carpaccio de verduras. Perfecto para compartir en grupo o para tener una cena más íntima. Así que, ya sabes, si pasas por Llançà, dale una oportunidad y disfruta de esos sabores auténticos.
Es posible comer al aire libre en Patí Blanc
Mira, si vas a Patí Blanc en Carrer Rafael Estela, 6, 17490 Llançà, te cuento que el ambiente es muy agradable. Es de esos sitios donde estar al aire libre con tus colegas o la familia se siente de lujo. Eso sí, prepárate para esperar un rato porque el tiempo de espera es muuuuuuuy largo. Y no te preguntes por qué tienen tapas y menú por separado, al final parece un lío sin necesidad.
La comida, en general, es un mix. Algunos platos brillan, como el tàrtar de salmón y la ensalada de burrata que te van a dejar con ganas de más. Pero cuidado con los segundos: el pescado a la brasa no es precisamente la estrella, sobre todo si le tiran la salsa de casa por encima. Eso sí, ¡no te olvides del Jane Ventura si quieres un buen vino! Es un placer que no te puedes perder.
Ahora, no todo es perfecto. Hay reseñas que crujen, como la de algún grupo que se quejó de las tapas. Pequeñas y de baja calidad dicen. Y, la verdad, por 44€ por 5 tapas y 3 cocacolas, es una faena salir decepcionado. ¡Vaya tela! La atención varía, algunos han tenido un trato cinco estrellas y otros han ido y se han sentido ignorados. Súmale que a veces el personal está a la sombra, como si no les importara.
Ahora sí, para la pregunta del millón: ¿Es posible comer al aire libre en Patí Blanc?. La respuesta es un sí rotundo. Tienen un espacio al aire libre, ideal para tapear y disfrutar con buen rollo. Es perfecto para esas tardes y noches con amigos, aunque nunca viene mal un consejo: paciencia con el servicio y un buen rollo a tope. ¡Recomendadísimo!
Cuáles son algunas de las especialidades recomendadas en el menú
La verdad, Patí Blanc te sorprende desde que pones un pie dentro. La decoración es preciosa y el tamaño del lugar te hace sentir que tienes espacio para todo, aunque en momentos de mucha gente, puede que haya que esperar un poco. Pero, ¡qué le vamos a hacer! Con tanto hambre en el aire, a veces se vuelve un poco caótico. Aún así, ¡vaya unos cracks esos chicos que están al pie del cañón! Gran servicio a pesar de las locuras y las manos que faltan. Un aplauso para ellos, de verdad.
Si decides cenar, el plan está más que bien. Nosotros nos dejamos llevar y esos 30-40 € por persona se notaron bien invertidos. La comida es top y la atención igual. 4 estrellas en comida y 5 en servicio, todo sumando para un ambiente genial. Si ves la escalivada con queso de cabra, no dudes en echarle un vistazo, que es un espectáculo.
Ahora, pasando a la terraza, ¡qué placer! Aquí puedes disfrutar de un brunch bien fresquito. Ojo, que aunque el ambiente y la comida estaban correctos, a lo mejor la atención puede dar un toque más. Se quedó en 3 estrellas en general. No obstante, si la comida ligera es lo tuyo, bien vale la pena.
Y no me olvidés de mencionar a esos ciclistas que llegaron en un grupo de 10. Tenían todo bien organizado y la comida fue un acierto total. Tienen unas tapas que flipas: patatas, croquetas, calamares y un plato principal de rabo de toro, poke bowl de salmón y risotto que nos dijo uno que pasó por allí que estaba de lujo. Y oye, no se olvidaron de los postres, que eran caseros y también brillaron. 5 estrellas para el servicio en ese caso. Sencillamente, Patí Blanc es un sitio al que se vuelve, y no es para menos.
Y si te preguntas, "¿cuáles son algunas de las especialidades recomendadas en el menú?", pues ya te digo: prueba la escalivada con queso de cabra y, si te va la marcha, dale a las carrilleras y las tapas de calamares y croquetas. Ahí está el buen rollo de este sitio. ¡A disfrutar!
Es Patí Blanc apto para familias o grupos de amigos
Si estás buscando un sitio donde relajarte y disfrutar de un buen rato, Patí Blanc en Carrer Rafael Estela, 6, es una opción que vale la pena. Tiene 5 estrellas en comida, servicio y ambiente. El lugar es precioso, ideal para ir con tu familia, amigos o esa persona especial. Las croquetas son exquisitas, no te las puedes perder. Si estás en la zona, ya sea para un trago, un descanso o una cena, ¡anímate y pásate!
Sin embargo, no todo es oro. Algunos han tenido experiencias no tan buenas. Pasaron por ahí y encontraron que las tapas eran escasas y caras. Los calamares, como los llaman "a la andaluza", parecían un desastre: gomosos y con un extraño sabor a quemado que viene, según dicen, de la harina de garbanzos. El ambiente es bonito, pero si la comida no acompaña, una visita puede quedar en un enfado.
Otros han tenido un rollo normal, nada del otro mundo. Trato y ambiente correctos, pero las tapas podían mejorar. Mencionan que las bravas venían empapadas, eso no se le hace a una patata, ¿eh? Aunque la crema catalana estaba bien, el resto se quedó en averiguaciones. Pero si solo buscas un lugar para parar y descansar un ratito, puede que valga la pena.
Ahora, si realmente quieres saber si es apto para familias o grupos de amigos, la respuesta es sí, pero con precauciones. Tiene un ambiente agradable y una terraza estupenda, y si evitas las tapas problemáticas, puedes pasar un buen rato. Pero no esperes porciones gigantes. La atención de los chavales es buena, así que, si no te importa compartir y hacer un poco de improvisación, es un buen plan.
Hay opciones de tapas en la carta de Patí Blanc
Y bueno, si hablas de Patí Blanc, ya sabes que no puedes dejar de mencionarlo. No sé tú, pero para mí, es uno de esos sitios que te dejan con ganas de volver. 5 estrellas de ley, y no es para menos. Te cuento, lo mejor son sus tapas, que están de locos y no se van de precio. Cuando la ruta motera por la Costa Brava te lleva ahí, ¡es como un regalo! La atención es brutal, te hacen sentir como en casa y eso se agradece. Sin duda, lo recomendaré en todos los foros moteros que pueda. Ahorra de 10 a 20 € por persona y sales más que satisfecho.
La primera vez que pasamos por allí, teníamos esa vibra de "vamos a animarnos". Y ya ves, nos sentamos y nos quedamos pegados a ese ambiente acogedor. Si tienes la oportunidad, asegúrate de conseguir una mesa en la parte más chula del lugar, ¡vale la pena! Aunque estaba a tope cuando cenamos en pleno agosto, no se notó la espera, ¡rápido y al grano! Vas a salir literalmente rodando de allí. Justo lo que necesitas cuando el hambre ataca y no quieres arruinarte. Calidad-precio, un 10. Volvería sin pensarlo.
Otra experiencia que vale mencionar es cuando disfrutamos de una comida en familia. A pesar de que al llegar estaba cayendo un chaparrón, nos sentamos y, ¡boom!, salió el sol. El patio es un espectáculo y se hace aún más mágico con esas luces. Tienen un buen rollo en el ambiente y la comida es de las que te hacen sentir bien. El precio era un poco más alto, de 30 a 40 € por persona, pero valía todo. Así que, ¿quién no volvería a Patí Blanc, que es casi el sitio más bonito de Llançà? ¡Nosotros lo hicimos cada día de nuestra visita!
Claro, entiendo que haya opiniones distintas. He escuchado que a algunos les ha costado un poco el tema del idioma. Si hablas en español y te responden en catalán, puede ser un poco incómodo. A veces uno busca un trato más directo. Aunque, honestamente, para mí no es algo que estropee la experiencia.
Y, para responderte, sí, hay opciones de tapas en la carta de Patí Blanc. Están muy bien hechas y acompañan perfecto cualquier cena. Así que si te gustan las tapas, estás en el lugar correcto. ¡No dudes en darle una oportunidad!
Cómo es el acceso y la disponibilidad de parking en Patí Blanc
Mira, Patí Blanc en Llançà, la verdad es que tiene sus más y sus menos. Por un lado, le doy 4 estrellas porque la comida en general está rica y el ambiente en su terraza es muy agradable. Los precios están a un nivel decente, aunque, cuidado, el menú de entre semana a 19€ puede parecer un pelín caro para lo que es. Pero si decides pedir a la carta, el surtido de humus a 7€ está bastante bien, aunque a mí me faltaron un par de verduras para acompañar. La entraña por 10€ está de diez, buena cantidad y calidad, pero los calamares a la plancha por 12€ son más bien escasos y no valen la pena.
Sin embargo, no todo es oro lo que brilla. Un amigo comentó que su visita fue un desastre absoluto. Se equivocaron con la cuenta, y al decirlo, el propietario se puso a la defensiva como si hubieran querido robar. Se quejó de que las tapas eran caras y mediocres. Al final, se fueron con un mal sabor de boca y la sensación de que se les trató fatal. La actitud del personal dejó mucho que desear, así que desde entonces, piensan que el bar no es el mejor sitio para ir.
Por otro lado, y para compensar el mal rollo, hay que decir que el restaurante parece estar a otro nivel por lo que cuenta la gente. Las reseñas hablan de un lugar preciosa y de una comida espectacular, donde el precio por persona oscila entre 30-40€, pero con una experiencia que vale la pena. Así que parece que el servicio y el ambiente se llevan la palma allí. Si decides visitarlo, asegúrate de probar los calamares a la plancha, que están bien recomendados.
En cuanto al acceso, la cosa es sencilla. La disponibilidad de parking no es la mejor en la zona, así que si vas, mejor lleva en mente llegar un poco antes y buscar un sitio. Carrer Rafael Estela es bastante transitable, pero pueden faltar lugares cerca en horas pico. Así que si decides dar una vuelta, no te olvides de tener en cuenta eso. ¡Suerte!
Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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