
¡Ey, gente! Si están por Girona, no pueden perderse Mon mignon Restaurant. Este sitio está en Pujada del Pont de Pedra, 2, en pleno Barrio Viejo. Aquí la movida es la comida de mercado con productos locales y frescos, y cada plato es como un abrazo en forma de comida. La atmósfera es acogedora y elegante, perfecto para disfrutar una buena cena o celebrarlo con colegas.
En Mon mignon, la cocina tradicional catalana se reinventa a lo grande, y no hablo solo de los platos principales, ¡también tienen una tarta de queso que te dejará en el suelo! Y si eres amante del vino, prepárate, su selección es amplia para todos los gustos. ¿Quieres saber más? Échale un vistazo a las fotos y opiniones en TheFork y ¡reserva sin lío! Este es el lugar para crear recuerdos gastronómicos que nunca olvidarás.
Mon mignon Restaurant
Horarios Mon mignon Restaurant
| Día | Hora |
|---|---|
| lunes | Cerrado |
| martes | 12:00–16:00, 19:00–23:00 |
| miércoles | 12:00–16:00, 19:00–23:00 |
| jueves | 12:00–16:00, 19:00–23:00 |
| viernes | 12:00–16:00, 19:00–23:00 |
| sábado | 12:00–16:00, 19:00–23:00 |
| domingo | Cerrado |
El horario podría cambiar.
Mapa Ubicación Mon mignon Restaurant
Dónde se encuentra Mon mignon Restaurant
¡Hey, gente! Si buscan un lugar chido para cenar en Girona, Mon Mignon Restaurant es la onda. Está en Pujada del Pont de Pedra, 2, y déjenme decirles que este sitio se lleva 4 estrellas de mi parte. Fuimos con un 50% de descuento de The Fork y todo se puso más interesante, la relación calidad-precio fue bastante buena.
La comida estuvo bien, aunque sentí que le faltó un poco de sazón. Pero, ojo, el steak tartar con yema de huevo curada fue la joyita de la noche. Si no son fans del picante, pidan el nivel 1 o 2, así tienen ese toque sin quemarse la lengua. En general, fue una buena experiencia, pero me da la impresión de que los sabores podían brillar aún más con esos ingredientes de calidad que tienen. Idealmente, se recomienda reservar antes de ir.
Ahora, en otra ocasión, estuve en Mon Mignon y me llevé la mejor impresión. La propuesta gastronómica es de otro nivel: cada plato es un arte, bien presentado y con un sabor equilibrado. El mignon fue el prota, tierno y con guarniciones que lo elevan. Además, el servicio fue 5 estrellas: atención super profesional pero cercana. El ambiente es acogedor y elegante, así que si buscan pasar un buen rato, este lugar es un must.
La ubicación es perfecta: justo en Pujada del Pont de Pedra, 2, así que ya saben, si quieren tener una cena especial o disfrutar de buena comida, ¡Mon Mignon es el sitio! Preparen unos 30-50 € por persona y disfruten de una noche que vale la pena.
Qué tipo de comida se ofrece en Mon mignon
Y ya que estamos, pasemos a hablar de Mon mignon, ese restaurante en Pujada del Pont de Pedra 2, en Girona. La cosa es que he visto opiniones de todo tipo, y me parece que allí tienes dos caras de la moneda. En un lado, hay quien se sienta a disfrutar y la pasa genial, y por otro, los que han tenido experiencias para olvidar. Te cuento lo que me he encontrado: una persona tuvo un relajo con la camarera del piso superior, que no se movía lo suficiente y acabó derramando una cerveza. Un descuido que, en teoría, se podría solucionar con un poco de ayuda, ¡pero nada! La camarera siguió sirviendo sin atender a la herida. ¡Y qué mal rollo! Al parecer, ni se dignó a secar la mesa después del drama. No sé tú, pero esto me da bastante mal rollo.
Luego está el tema de la comida. Aquella crítica mencionó un arroz negro que se suponía que era top, pero claro, después de que le dijeran que venía con mayonesa en vez de allíoli… Pos no. Y por si fuera poco, el encargado ni estaba cuando quisieron hablar con él. Eso te deja con la sensación de que aquí la ‘amabilidad’ dejó de existir. Aunque, en fin, si ves que en la cuenta te clavan por las cervezas, es para repensárselo. ¡Menuda locura!
Pero, no todo es negativo, hay gente que ha tenido buenas experiencias allí. Hablando de eso, he leído reseñas donde la comida destaca mucho, y que la presentación es realmente buena. La gente además menciona que el ambiente es acogedor y perfecto para una cena. Los comentarios sobre el servicio son positivos, así que parece que a algunos les han tratado bien. Por lo que dicen, la comida es sabrosa y bien hecha.
Así que, si te preguntas ¿qué tipo de comida se ofrece en Mon mignon?, parece que la cocina se enfoca en platos típicos de la región, con un toque especial, aunque a veces los detalles se les escapan. ¡Es un local que vale la pena visitar, pero cuidado con las camareras del piso superior!
Qué hace especial a la comida de Mon mignon
Ya te lo había dicho, Mon mignon es un sitio que te deja huella. El magret que sirven está de otro mundo, y aunque el huevo de corral me dejó con ganas de más (me esperaba un par de ellos, al menos), el pescado que se pidió mi colega lo flipó. Eso sí, con ganas de volver solo para probar el arroz, que tenía una pinta que ni te explico. El servicio es decente, nada del otro mundo, pero atentos, y el ambiente tiene su rollo. Hicimos una cena que nos salió por unos 80-90€ por cabeza, pero puedes conseguir platos buenos por menos si juegas bien con la carta.
Ahora, no todo es color de rosa. Algunos se quejan de que la comida, aunque está rica, no justifica del todo el precio. Una cena que vale 40-50€, y la verdad, ¿para qué vas a pagar si no hay una experiencia completa? El ambiente es tranquilo y el servicio se esfuerza, pero hay que pulir algunos detalles. Las instalaciones, como los baños, dejan que desear, y eso siempre juega en contra.
Otra cosa que hay que mencionar es que, en general, la comida tiene sus altibajos. Desde platos bien conseguidos como el sashimi de llobarro hasta cosas como el “arroz fino” que, en serio, es mejor no mirar. Este último ha sido toda una decepción, y eso que nunca dejo nada en el plato. Pero bueno, también hay quienes destacan ese entrante de huevos de corral a baja temperatura como uno de los mejores platos de su vida. Eso es lo que hace especial la comida de Mon mignon, hay platos que te dejan boquiabierto y otros que, lamentablemente, se quedan a medias.
En resumen, es un lugar que tira a lo alto, con potencial, ¡pero debes estar preparado para arriesgarte un poco!
Cómo es la atmósfera en Mon mignon Restaurant
Como te decía, Mon Mignon Restaurant es un lugar que vale la pena visitarlo al menos una vez, especialmente si te mola la buena comida y un ambiente acogedor. Su vibe es una mezcla entre contemporáneo y rústico, lo que lo hace perfecto para una comida o cena con amigos. La comida es deliciosa y se nota que hay cariño en cada plato, aunque eso sí, hay que preparar la billetera, porque por unos 50€ vas a salir satisfecho. Reservar es una obligación, no llegues y pienses que vas a conseguir mesa, porque te vas a llevar un chasco. Aunque aquí nos encontramos con diferentes experiencias, hay que decir que el servicio y el ambiente superan la media.
Pero, ojo, que no siempre todo ha sido color de rosa, eh. Algunos han dejado caer que ha bajado la calidad desde que se ausentaron un tiempo. Un amigo fue un martes de mediodía y se encontró con un servicio “flojo y descuidado”. Ya sabes, pedir vino y que te lo olviden no está bien, y si lo que te traen no está recién hecho, pues como que no. El ambiente en ese momento no ayudaba, con poquitas mesas y ruido de reservas a tope. #Fail. En total, esa vez le puso un 3 de 10 en comida y 1 en servicio. Una pena, porque el sitio tiene potencial, pero algo pasó.
Hay quienes todavía mantienen la fe en Mon Mignon, a pesar de algunas críticas. Lo que sí es obvio es que el servicio, cuando está en su mejor momento, es de 10, y aunque han subido precios, los platos siguen siendo buenos. La tartaleta de limón y el arroz negro están entre los must que nadie se puede perder. Sin embargo, el baño no está a la altura de lo que se espera de un restaurante con precios €€€. Así que si decides ir, hazte a la idea de que no todo brilla como debería. Lo importante es que si estás pensando en pasar un rato agradable, por lo menos sabes que con ambiente acogedor y buena comida, se puede llegar lejos.
En cuanto a la atmósfera en *Mon Mignon*, es bastante acogedora y elegante, pero no se puede ignorar que, dependiendo de la visita, puede haber momentos de caos. Si todo está en su sitio, se disfruta de un buen ambiente, pero si el servicio flaquea, pues la experiencia se puede ver afectada. Así que, si logran mantener ese equilibrio, seguro que será un planazo.
Es Mon mignon un buen lugar para una cena romántica
Tío, si de verdad buscas un lugar para cenar como reinas, Mon mignon es el sitio. 5 estrellas y no es por nada, cenamos allí y salimos flipando. La calidad de la comida es buenísima, el ambiente es super elegante y el servicio se desvive por ti. Te hablo de una cena de unos 40-50 € por persona, pero te aseguro que recibes lo tuyo. Sin esperar nada, ¡llegas, te sientas y listo! Ideal si van dos o incluso un grupo de 3-4 personas.
Pero ojo, no todo es color de rosa. Hay quien ha tenido experiencias de pena, y no me extraña. Un par de peña se fue antes de los segundos platos porque después de más de 50 minutos de espera, ya estaban hasta la coronilla. Cuando pedían pan, ni fu ni fa. ¿Esto es un restaurante o una tortura? Platos de 20€ que no valen ni la mitad. Un espectáculo. Eso sí, el servicio se disculpó hasta que ya no pudieron más. Al final, les dejaron marchar sin cobrar, pero eso no compensa.
Sin embargo, la mayoría sale encantado. De hecho, otro grupo que fue un día recibió platos que son un auténtico manjar. El sashimi de lubina y el tartar de atún hicieron que se les cayera la baba, y el huevo a baja temperatura es como un abrazo en el paladar. Y qué decir del vino, siempre bien escogido. Así que si buscas un lugar acogedor con sillas cómodas y buena atención, ¡Mon mignon es la movida!
A la pregunta de si es un buen lugar para una cena romántica, la respuesta es sí y no. Sí, por el ambiente elegante y el personal atento. Pero si te toca una mala experiencia, mejor que no. Si vas, asegúrate de tener suerte con el servicio y coge esos platos que sabes que son un éxito. Así que, si te animas, ¡puede ser la noche perfecta!
Ofrecen platos de cocina tradicional catalana en Mon mignon
Si estás buscando un lugar para cenar en Girona, Mon Mignon es la bomba. Este restaurante en Pujada del Pont de Pedra es muy muy recomendable, en serio. La comida es excepcional y la relación calidad-precio es espectacular. Puedes esperar pagar entre 40 y 50 euros por persona, y lo que te llevas es considerable. El único "pero" que le puedo poner son los postres, que me parecieron "solo" buenos, un 7 de 10. Pero olvídate de eso, el tataki de atún y el sashimi de lubina son de 10 total. Los arroces y demás platos están en un 9.
No solo es la comida lo que lo hace especial. El ambiente es genial, tranquilo y acogedor, perfecto para disfrutar una buena cena. Desde que entras, la atención del personal es excelente, son rápidos y siempre están al tanto de lo que necesitas. Además, el ruido es muy bajo, así que puedes hablar sin pelearte con el sonido de los demás. ¡Todo un punto a favor! Definitivamente, la experiencia es satisfactoria.
Ah, y si piensas ir, reserva antes de lanzarte. El local es pequeño y no tienen web aún (están en eso), así que mejor asegúrate de tener tu mesa. Te lo digo porque si no, puedes quedarte fuera. La calidad de la comida es alta, y aunque las porciones son un poco justas, eso te deja con ganas de más y sin la posibilidad de quedarte a vivir allí (bueno, tal vez sí, pero sabes a lo que me refiero). Repetí la experiencia y fue igual de maravillosa, los empleados hasta se acordaron de mí. ¡Volveré, sin duda!
Ahora, sobre lo de si ofrecen platos de cocina tradicional catalana, pues la verdad es que no se menciona específicamente en las reseñas. Lo que sí está claro es que la calidad y el cuidado por los ingredientes son lo que resaltan, así que lo que encuentres en el menú seguro va a estar delicioso. Pero si buscas un plato típico catalán en el menú, lo tendrás que descubrir tú mismo. ¡Pero no te preocupes, que la comida es un 10 en general!
Qué postres destacan en Mon mignon
Y, bueno, ya que hablamos de Mon mignon, déjame contarte un poco más. Fui con el descuento del tenedor, porque si no, el precio se vuelve una locura para lo que ofrecen. La verdad, intentan parecer un buen restaurante, pero hay varias cosillas que simplemente no dan la talla. Cuando llegamos a las 9:30 de la noche, el aire acondicionado estaba a medio gas y hacía un poquillo de calor. ¡No sé si tienen problemas con el aire, pero tener unos ventiladores es un poco raro en un sitio que se las da de elegante!
Y no sé si te suena esto, pero cuando revisamos el menú, ya no quedaban muchos platos, así que las opciones eran limitadas. Pedimos el plato de vieiras y, spoiler alert, venían solo dos. Y la parmentier de patata... ¡vaya tela! Tenía grumos que sabían a bechamel, una mezcla rara. En cuanto al chuletón, me pareció excesivo pagar 68€ por algo que no era gran cosa, y las patatas de acompañamiento, saladas. Así que, resumiendo: no recomendable, y menos con esos precios.
Por otro lado, en una ocasión fuimos porque las fotos parecían que prometían. Buena ubicación y la decoración es chula, pero los platos eran escasos para lo que pagamos. El servicio estaba bien, aunque les faltaba un poco de info sobre lo que servían. En serio, ¿tan difícil es saber qué están trayendo? Así que, en ese sitio, el precio calidad se queda normal tirando a caro.
Sin embargo, la última vez que fui, la experiencia cambió un poco. Hubo un pequeño lío con la reserva, pero lo resolvieron rápido y bien. La comida fue espectacular, con una calidad que te deja contento. Los precios no son de bar de barrio, pero tampoco te rompen el bolsillo del todo. Un buen plan para una cena, y siempre te alegras de haber ido. Ah, y no te olvides de preguntar por esos postres que destacan, como el sashimi de lubina. ¡Una delicia!
Tienen una carta de vinos extensa en Mon mignon
Te cuento que en Mon Mignon en Girona hay de todo, pero ojo que no a todo el mundo le ha molado la experiencia. Ayer, celebramos el cumpleaños de mi marido y reservamos la mesa redonda íntima. ¡Vaya encanto! Perfecta para una cena romántica. La comida estaba a la altura, esas croquetas de boletus eran la bomba, y el pulpo a la brasa lo clavan, bien jugoso. También nos lanzamos con el arroz negro y nos hizo volar. De postre, el xuixo a la brasa fue un gran cierre. La cuenta rondó los 60-70€ por persona, pero vale la pena. Sin duda, volveremos. Gracias, Mon Mignon.
Por otro lado, hay quienes han salido de allí con un sabor amargo. Unos amigos entraron a las 14:45 y, después de una espera eterna, se fueron sin probar el segundo plato a las 16:45. ¿Qué pasó con el servicio? Les sirvieron primero unos platos que no les convencieron, ¡hasta el pulpo era un desastre! Tres colitas en medio de un puré de patata horrible. Las vieiras brillaban por su ausencia. Al parecer, estaba tan mala que acabó en la basura. Una pena porque el lugar es bonito, pero si la comida no acompaña, ¡es un timo para el turista!
Por cierto, ¿tienen una carta de vinos extensa en Mon Mignon? Con lo que he escuchado, no parece que sea su fuerte, pero al menos si decides ir, asegúrate de preguntar por su selección. Puedes tener suerte y encontrar algo que le vaya bien a tu plato, pero no te emocionen demasiado. ¡En fin, cada quien su experiencia!
Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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