La Quinta Justa Restaurant

La Quinta Justa Restaurant

¡Eh, gente! Si buscan un lugar donde comer bien y disfrutar de un buen ambiente, La Quinta Justa Restaurant en Passeig Barcelona, 7, Olot es la respuesta. Aquí tienen un planazo: elegir entre varios espacios como comedores íntimos para parejas, reservados perfectos para reuniones y celebraciones, y una terraza chulísima para esas noches de verano. Además, su salón grande tiene esa vibra tranquila que hace que te sientas a gusto desde el primer momento.

Pero lo mejor de todo es la comida. Con una mezcla de cocina mediterránea y la autenticidad de la Garrotxa, cada plato es una explosión de sabor. Desde un rape singular hasta la exquisita crema catalana y unos helados que son pura delicia, hay algo para cada paladar. Si vas, no olvides pedir la panna cotta, ¡te va a dejar flipando! Además, tienen un menú diario espectacular y un horario que se adapta a cualquier plan que traigas. Ven y descubre por qué todos hablan de este lugar.

La Quinta Justa Restaurant

Restaurante
Valoración media: 4,3
Opiniones: 2.009 Reseñas
Dirección: Passeig Barcelona, 7, 17800 Olot, Girona
Teléfono: 972 27 12 09

Horarios La Quinta Justa Restaurant

DíaHora
lunes13:00–17:00, 19:00–24:00
martes13:00–17:00
miércolesCerrado
juevesCerrado
viernes13:00–17:00, 19:00–24:00
sábado12:00–17:00, 19:00–24:00
domingo12:00–17:00, 19:00–24:00

El horario podría cambiar.

Mapa Ubicación La Quinta Justa Restaurant

Dónde se encuentra La Quinta Justa Restaurant

¡Ey, gente! Si andáis por Olot y queréis echar un buen bocado, La Quinta Justa Restaurant es el sitio al que tenéis que ir. Está en Passeig Barcelona, 7, así que no hay excusas para no daros una vuelta. Este lugar tiene 4 estrellitas, y no es casualidad. La vez que fuimos, pedimos el menú degustación más caro, y, ¡madre mía, qué delicia! La camarera nos recomendó un vino que estaba espectacular. Si queréis probar auténtica cocina catalana en un ambiente agradable, este es el sitio. Aunque ojo, porque la paella que nos trajeron estaba demasiado salada para mi gusto. Por eso les dejo cuatro estrellas. Comimos como si no hubiera un mañana, pero el salado no me dejó del todo satisfecho.

Pero no todo es perfecto ahí, ¿eh? En otra ocasión, pedí el menú gastronómico y la cosa no fue como esperaba. La mitad del arroz estaba crudo y el aperitivo de queso con Serrat pintaba bien, pero era un montón de queso rallado que mataba todo lo demás. También los fesols estaban demasiado hechos, y aunque los postres, como las torrijas con helado, estaban brutales, el servicio no fue el mejor. Nos sirvieron el vino cuando ya habíamos devorado casi toda la comida. Y con pocos clientes en el lugar, eso no tiene excusa. Al final, hasta un objeto raro apareció en mis fesols. No saber qué es eso… ¡no muy emocionante!

Ahora, si estás buscando un sitio que realmente brille, La Quinta Justa tiene otra faceta. Unas críticas han dicho maravillas, subiendo hasta 5 estrellas. Aquí, la cocina es exquisita y el ambiente acogedor. Platos bien elaborados con ingredientes frescos, una mezcla perfecta de creatividad y calidad. Y el servicio, un diez. Ideal para una comida familiar o una cena romántica, con esa decoración elegante que siempre suma a la experiencia. Además, su precio es razonable, entre 30 y 40 euros por cabeza. La experiencia es memorable, así que si queréis algo chido, no lo dudéis.

Entonces, ya lo sabéis, La Quinta Justa Restaurant está en Passeig Barcelona, 7, Olot, y es un lugar que vale la pena explorar, ya sea para enamoraros de su cocina o para disfrutar de una buena charla con los colegas. ¡Aprovechad!

Qué tipo de cocina ofrece el restaurante

Mira, si te estás planteando ir a La Quinta Justa, la verdad es que le doy un 5 estrellas de una. El sitio está en Passeig Barcelona, 7, Olot, y tienen una terraza donde nos dejaron comer con nuestras perritas. Eso ya se lleva mis puntos, porque no todos los lugares tienen esa onda de ser pet friendly. La comida está brutal: un tronco de ternera que me dejó flipando y, si eres amante de los postres, no puedes perderte la crema catalana, ni el flan de leche de coco con helado. Y antes de que se me olvide, ¡el trinxat amb bolets y el costillar a baja temperatura son imprescindibles! Precio por persona: un 30-40 €, bien invertidos.

También te digo que el ambiente es majestuoso, el local es bonito y fresco, ideal para ir con amigos o en pareja, y el trato es de 10. Un domingo perfecto: te sientas, disfrutas de tu comida y de la compañía, y el personal está ahí para lo que necesites. Aunque ojo, si hay algo que no me gustó fue que el aparcamiento es un poco complicado. ¡Hay que tener paciencia para encontrar sitio!

Hablando de críticas, escuché a algunos amigos que fueron y su experiencia fue mixta. Un par de ellos se quejaron del menú sinfónico de 28,50 €. Mencionaron la focaccia que servían como un ladrillo, poco gusto la verdad, y el arroz seco de Pals que tenía más huesos que otra cosa. Pero los mejillones y el guisado de garro de jamón con setas lo disfrutaron. Así que, a veces la calidad de la comida puede ser un poco caprichosa, no siempre está al mil por cien. Aunque en general, la vibe es buena.

Así que ya sabes, si te pica la curiosidad sobre qué tipo de cocina ofrecen, es lo que podrías llamar cocina catalana moderna. Platos clásicos con un giro, utilizando ingredientes de la zona y una presentación que hace que se te dibuje una sonrisa. No dudes en probarlo, ¡seguro que volverás!

Qué hace que la comida de La Quinta Justa sea especial

Ya te digo, La Quinta Justa en Passeig Barcelona, 7 es un sitio que puede dar lo mejor y lo peor, dependiendo del día. Hemos vuelto y, la verdad, el arroz de mar y montaña está muy rico, como siempre. La terraza es un lujo, ideal para relajarte. Y atentos, el lugar es tranquilo y espacioso, perfecto si quieres charlar sin que te molesten. La atención fue muy buena, nada que decir ahí. Eso sí, ojo: algunos platos pueden ser un poco pequeños. Las costillas de cordero a la brasa que pedí parecían más un entrante que un plato principal, y el arroz para tres se queda justo para los que comemos con ganas. Pero, en general, lo de mi niña, con los macarrones, estaba muy bien. Y hay que alabar las papas de Olot, ¡las mejores que he probado!

En cambio, la otra experiencia fue un poco más amarga. El sitio en sí está bastante bien ubicado en el centro de Olot, pero al llegar, me dio la sensación de que estaba más sobrecargado que un mercadillo en las fiestas. Detalles como un mosquito aplastado en la pared en plena sala no son lo que esperas en un lugar que se las da de elegante, ¿sabes? A pesar de esto, las camareras fueron amables, lo malo fue el jefe de sala, que debería aprender a tratar a su equipo. Te arruina la comida ver a alguien montando un numerito así, cuando lo que te apetece es disfrutar de una buena cena. La comida del menú no nos convenció del todo, los snacks eran un poco tristes y el paté de pato ni se digería. Aún así, el arroz que sirvieron al final estuvo bien, así que al menos hubo un rayo de esperanza.

Entonces, ¿qué hace que la comida de La Quinta Justa sea especial? Pues creo que es esa mezcla de ingredientes frescos y el sabor que demuestran en algunos de sus platos. El arroz es un claro ejemplo de que saben lo que hacen cuando se lo proponen. Aunque la experiencia puede ser un juego de azar, si tienen la oportunidad de salir a la terraza y disfrutar de un buen plato, ¡vale la pena arriesgarse! Al final, el buen gusto no se encuentra solo en el precio, sino en esa conexión que haces con la comida.

Qué platos destacados se recomiendan en el menú

Mira, te cuento un poco sobre La Quinta Justa en Olot. Al llegar, la primera impresión puede ser un poco fría. El ambiente es un pelín soso y la decoración no termina de convencer. Para qué negarlo, nos sentaron justo en la zona de paso, y aunque éramos los primeros, no me sentí del todo a gusto. ¡A veces hay que decirlo! Pero bueno, la comida está bien, y la vajilla mola. Sin embargo, las servilletas de papel y un mantel que ya necesita un relevo no ayudan a la experiencia. Es una lástima, porque el equipo de cocina hace un buen trabajo y el personal fue muy atento, a pesar de que nos acomodaron en esa zona. En general: comida un 4, servicio un 3 y ambiente un 3.

Ahora, si hablamos de otra experiencia que tuve aquí, el restaurante de verdad se lleva un 10. ¡Qué maravilla! Está en pleno centro de Olot y, oye, el menú diario entre semana te sale por menos de 19€. ¡Comimos espectacular! No solo eso, sino que como íbamos con perros, nos dejaron disfrutar en la terraza. Los sabores son brutales y la selección de vinos es top. Comida 5, servicio 5 y ambiente 5. Sin duda, un lugar que ya tengo marcado para cuando vuelva.

En otro momento, estuve en la terraza cubierta —¡vaya suerte con el clima!— y nos decantamos por el menú del fin de semana. Te digo que costaba alrededor de 27€, pero valió cada céntimo. Los primeros platos, como la ensalada y la crema de calabacín, estaban riquísimos. De segundos, no te puedes perder el tronco de ternera, que estaba espectacular de textura. Y para cerrar, ¡la crema catalana y el flan de coco son de otro mundo! Es un sitio al que volvería sin dudarlo.

Hay opciones para parejas en el restaurante

Si estás pensando en hacer una escapada a La Quinta Justa en Olot, déjame decirte que es un must. Fui a almorzar allí y quedé flipando con la comida. Te juro que cada plato que pedimos fue una explosión de sabor. Y, ojo, el vino y el cava no fallaron. Es cierto que no es un restaurante barato, así que prepara unos 40-50€ por persona, pero créeme, vale cada céntimo. El servicio fue de 5 estrellas y el ambiente, acogedor y elegante, el sitio tiene buena vibra.

Si te gustan los platos locales, este lugar no te decepciona. La crema catalana y las patatas bravas son un must. También tienen falafel y bunyols de vent que están para chuparse los dedos. Y no olvides pedir unas olivas gordals picants para picar, te van a encantar. Hay varias mesas disponibles, pero dicen que es mejor reservar con antelación si quieres asegurar tu sitio. Este tipo de cocina es exquisita y resulta en un ambiente tranquilo, perfecto para disfrutar.

Hablando de ambiente, es ideal si buscas un sitio acogedor para cenar. En esos momentos, ese servicio atento y profesional marca la diferencia. La experiencia es magnífica, con buena comida y una atención personalizada. Sobre todo, si buscas una opción romántica o especial, este lugar tiene ese toque perfecto. Puedes llevar a tu pareja sin worry, que aquí tienen varias opciones para disfrutar de una cena a la luz de las velas. Así que ya sabes, La Quinta Justa es un planazo si te pillas por Passeig Barcelona. ¡No te lo pierdas!

Existen espacios reservados para reuniones y celebraciones

Te voy a contar de La Quinta Justa, un sitio que nos encontramos de casualidad después de dar un paseo por la Fageda d'en Jordà. ¡Y qué acierto, de verdad! El ambiente tiene mucha clase y, lo mejor, puedes aparcar cerca sin problemas. El servicio es alegre y amable, aunque creo que se les quedaba un poco corto el personal para tantas mesas. Pero, oye, eso no nos frenó, porque los detalles que tienen con el cliente son de agradecer.

Comenzamos con unas croquetas de falafel, que estaban de toma pan y moja, y acabamos con unos buñuelos de viento que nos ofrecieron como cortesía. La comida, en general, una delicia, muy buena y de calidad. Yo me pedí una crema de calabaza con huevo pochado y el salmón con patatas al horno, y salí súper contento. Todo el mundo quedó encantado con lo que probó, y los postres del carrito, ¡madre mía! La panacotta se llevó la palma, ¡qué cosa más rica!

Vale, y ahora hablemos de los precios. El menú de entre semana está súper bien, incluye vino de la casa o agua, y tienes para elegir un montón. La relación calidad-precio, de 10. Si buscas un salto en la experiencia de comer en una fonda y te gustan los buenos platos, aquí tendrás un menú exquisito. Y sí, ¡salimos llenísimos!

Por cierto, si te preguntas si tienen espacios para reuniones o celebraciones, la respuesta es sí. El restaurante es amplio, tiene una terraza con vistas al jardín y varios rincones que se prestan a crear un ambiente chido para cualquier evento. En serio, ¡un sitio para tener en mente!

El restaurante cuenta con una terraza

Mira, si buscas un lugar para disfrutar de una buena comida en Olot, La Quinta Justa lo tiene todo. 5 estrellas fácil. El ambiente es genial, se nota que han puesto atención en cada detalle. Llegas y ya tienes esa vibra acogedora, perfecta para echar un buen rato. Y la comida, ¡uff! Eso es otro nivel. No solo está buena, sino que tiene ese toque especial que te hace querer repetir. Te lo recomiendo a ojo cerrado.

Ahora, que si eres de los que no se conforman con un plato, en este sitio lo vas a gozar. Fuimos varios y así pude probar de todo. La verdad, algunos platos estaban un poco cargados de salsa, lo que me pareció un pelín pesado. Pero en general, ¡mala no estaba la comida! Por lo que vi, con 30-40€ por persona te haces un festín. Un salpicón aquí, un postre allá, y terminas. Panacota de plátano y helado de chocolate con fresas, ¡no se puede dejar de probar!

Otra cosa, el servicio. Brutal. Ni una queja. Desde que llegamos nos atendieron de lujo. Y si te cruzas con Yolanda o Fátima, prepárate para ser tratado como un rey. Tienen ese don de hacerte sentir bienvenido en todo momento. 5 estrellas para el servicio también.

Sobre el ambiente, es bastante agradable. Tiene varios comedores y ¡sí! También cuentan con una terraza. Ideal para esos días soleados donde solo quieres disfrutar la comida al aire libre. Así que, si lo tuyo es comer bien en un lugar que te abraza, ¿estás esperando? ¡A La Quinta Justa, ya! Sin dudarlo.

Cómo es

Oye, si estás pensando en ir a La Quinta Justa, te digo ya que es un sitio interesante. La comida, en general, está bastante buena, pero hay un pero: el olor que tiene el lugar es un poco raro, huele a orina de gato. Y no hablo de un tufillo, no, es un aroma fuerte que se siente todo el tiempo. A veces, esa experiencia puede arruinar lo que debería ser una buena comida. La atención de un camarero novato que nos tocó fue top, muy atento y servicial, pero los otros dos que estaban allí no estaban a la altura, y eso es algo que deberían mejorar.

A pesar de eso, no todo es malo. En el centro de Olot, es un restaurante que tiene su encanto. El ambiente es muy agradable, ¡y la terraza interior es la bomba! Puedes disfrutar de un menú rico por unos 20-30€ por persona, con postres que están de 10. Aquí, vale la pena mencionar que el nivel de ruido es súper bajo y, lo mejor de todo, no hay que esperar nada, ¡entras y a comer!

Si te gusta la comida con ingredientes frescos y de kilómetro 0, aquí lo hacen bien. Tienen un menú del día que está increíble, por solo 14,90€ puedes elegir entre varias opciones de primer y segundo plato, más el postre. La presentación es decente y la calidad del producto se nota. Además, el servicio es profesional y rápido, lo cual a veces es difícil de encontrar, sobre todo en Barcelona, donde te pueden dejar esperando un siglo. Así que, si te lanzas a probar, lo mismo te llevas una grata sorpresa.

Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
Ver perfil en Google My Business

Artículos relacionados