
Si andas por El Perelló, no te puedes perder Fleca Ferré. Este sitio es una auténtica joya en el Polígono Industrial Pla de Solans, 6/7, Tarragona. Aquí te espera una pastelería que lo tiene todo: desde pastissets caseros hasta tartas recién horneadas que te dejarán con ganas de más. ¡Cada bocado es como una fiesta en tu boca! Además, si te gustan los salados, también tienen opciones ricas que no decepcionan.
La especialidad de la casa son los pastelitos, elaborados con 22 rellenos diferentes, todos con confituras 100% naturales y materia prima de proximidad. Fleca Ferré no solo es un lugar chido para llenar el estómago, sino que también es un referente de la zona, con un ambiente acogedor donde disfrutar de una buena merienda o dulces para cualquier celebración. ¡No dudes en pasarte y probarlo todo!
Fleca Ferré
Página web
Mapa Ubicación Fleca Ferré
Dónde se encuentra Fleca Ferré
¡Tío, si no has ido a Fleca Ferré en el Polígono Industrial Pla de Solans, 6/7, 43519 El Perelló, Tarragona, te estás perdiendo algo brutal! Esta pastelería/panadería/cafetería de pueblo se lleva las 5 estrellas sin duda. Los productos que hacen son de la zona y están de muerte. Te lo digo en serio, me hago 2 horas en bici solo para comerme un trozo de su tarta de queso. Es que no hay comparación, está insane.
Ahora, ojo, porque la parte de la cafetería no es tan buena. Ahí es donde tienen los platos preparados, y ahí sí que le pongo 2 estrellas. La calidad-precio no está a la altura. Te cobran un dineral y lo que te dan es bastante normalito. Una vez fui y no repito. Pero, claro, le doy 2 estrellas porque la parte de pastelería está muy bien. Sin eso sería una estrella y ya.
Por otro lado, hay que decir que en nuestros viajes, siempre que pasamos por aquí, hacemos parada obligatoria. La atención es estupenda y siempre te llevas algo para el camino que es un auténtico placer. Un chocolate calentito para acompañar esos días de niebla, ¡no tiene precio! Y la variedad que tienen es alucinante: tarta de queso con fresas, coc de crema catalana, tarta de manzana casera… eso solo por mencionar algunas. Lo que no he probado son los platos para llevar, pero se ven tentadores.
Y bueno, si eres de los que solo vas a pedir un bocata, ten cuidado. Una vez me pedí uno y me costó 3,5 € ¡por un trozo ridículo! ¡Malísimo! Solo había atún mal puesto y tardaron un siglo en traerlo. En fin, ¡de eso mejor ni hablar! Pero en general, es un sitio muy bueno para desayunar y llevarte cositas a casa, como esos pastisets caseros que son un vicio.
Así que ya sabes, si andas cerca, no dudes en parar en Fleca Ferré, que está en el Polígono Industrial Pla de Solans, 6/7, 43519 El Perelló, Tarragona. ¡Te va a flipar!
Qué tipo de productos ofrece Fleca Ferré
Y mira, no me puedo creer lo que he leído. HÁGANSE EL FAVOR DE NO VENIR AQUÍ. Fui a Fleca Ferré y la tostada de tomate que pedí llegó tarde, casi me quedo sin hambre al final. No solo eso, sino que la tostada tenía casi nada de tomate, ningún aceite y el pan estaba más duro que el hormigón. Y el precio, 6,50 € por eso, ¿en serio? Un atraco en toda regla. La comida, un 1, el servicio, un 1, y el ambiente, un 1. ¡Vaya tela!
Pero vamos a dejar eso atrás porque también hay opiniones buenas, y a mí me gusta ver el equilibrio. Por ejemplo, hay gente que le da 4 estrellas a esta panadería. Dicen que la atención es de 10 y que tienen unos pastelitos de la zona que son de muerte. Además, todo es producción propia y tiene ese toque familiar que se agradece un montón. La comida, la atención y el ambiente se llevan sus 5 estrellas si decides pararte a desayunar.
Claro, si buscas un sitio para hacer una parada rápida, esta es una buena opción. Puedes comprar de todo en su variedad de pastelería y repostería. Y ojo, que me han recomendado los pastissets, dicen que son una delicia. Todo es elaboración propia y artesanal, así que el precio está más que justificado. La tarta de queso con fresas y el coc de crema catalana son de lo mejorcito para los golosos. Y no te preocupes por aparcar, hay plazas libres y es gratuito. Aquí también aceptan a los peques, así que puedes ir con toda la familia.
Ahora, para cerrar, ¿qué productos ofrece Fleca Ferré? Pues, chaval, si te pasas, te encontrarás con una variedad de pastelitos, pastissets, pan delicioso, y todo tipo de repostería que nutre el alma. Y ni hablemos de sus confituras de frutas, porque son las más naturales que podrás probar. Así que, flipamos un poco, pero si viene con la mentalidad correcta, seguro te llevas alguna delicia a casa.
Cuál es la especialidad de la casa en Fleca Ferré
Mira, si estás pensando en pasar por Fleca Ferré, te cuento que el rollo del bocadillo no es de lo mejor. Por 7€ te dan un bocadillo pequeño que, la verdad, deja mucho que desear, especialmente el pan, que ¡con lo que se supone que deberían hacer aquí! Un 2 estrellas en comida solo por eso, pero ojo, no todo está perdido, las pastas están bastante buenas, así que no le suelto un 1 completo.
Ahora, al grano: si pasas por ahí y no pruebas las pastissets dulces y salados, no sé qué estás haciendo. De verdad, estos son de los mejores que he probado. 5 estrellas para esas delicias artesanales que justifican lo que pagas. Deberías hacer una parada obligatoria solo para disfrutar de ellas, porque el precio está bien y la calidad ni se discute. ¡Te lo digo yo!
El ambiente es correcto, un 3 adecuado por la atención amable, aunque hay que decir que podrían mejorar un poco en eso de quitarte los platos antes de que termines. Pero bueno, puedes flipar con bollería y tartas caseras. Y si no te apetece cocinar, tienen comida para llevar que no está nada mal.
Entonces, ¿cuál es la especialidad de la casa en Fleca Ferré? Clarísimo: las pastissets. Es lo que tienes que probar sí o sí. No te preocupes demasiado por los bocadillos, que aquí te van a llevar a otra dimensión con esas golosinas.
Cuántos tipos de rellenos ofrecen para sus pastelitos
Mira, si estás por El Perelló y te pasas por la Fleca Ferré, ven con tiempo, porque aquí todo va tranquilo. Tienes que probar los pastissets, que son una locura, sobre todo los de cabello de ángel. La atención del personal es bastante buena, te hacen sentir como en casa. Pero ojo, el café no es la bomba, podría mejorar. Aunque, si buscas algo dulce y típico de la zona, este es tu sitio.
Pero no todo es perfecto. Hay quienes comentan que las cosas son un poco caras, y efectivamente, pagar 76€ por cocs y pastissets que no están a la altura suena a tomadura de pelo. Eso sí, el ambiente está chulo y tienen acceso para todos, lo cual es un plus. Pero, ya sabes, si vas en bici, asegúrate de llegar bien preparado para el precio del café. En este sitio, no puedes esperar un café barato, 1,80€ por un café con leche es demasiado si lo comparas con otros lugares. La calidad en general es regular, aunque el servicio tiene un trato correcto.
Por otro lado, hay quienes han quedado encantados. Aquellos que han probado su menú diario afirman que está muy bueno, y eso que también tienen panadería y pastelería de producción propia. Si buscas variedad, aquí no te quedas corto: tienen un montón de opciones, tanto dulces como saladas. El sitio es amplio y limpio, y además, el aparcamiento es gratuito, lo que siempre se agradece.
En cuanto a los pastelitos, estos chicos ofrecen múltiples tipos de rellenos para sus pastissets. Aunque no tengo el número exacto, cada vez que miro la vitrina parece un desfile de sabores. Vale la pena pasar y descubrirlos, así que si sales de la rutina y te animas a ir, ¡seguro que encuentras algo que te encante!
Son las confituras utilizadas en Fleca Ferré naturales
Hombre, si hablas de Fleca Ferré, ¡no puedo dejar de mencionarte lo bestiales que son sus productos! Te cuento que han sacado unos pastissets que son un manjar, con una textura y sabor que no te los esperas. Y no hablemos del coc de mato, menuda delicia. Te aseguro que la tarta de cerezas que hacen también es de otro planeta. Y lo mejor: el precio es súper razonable. Ah, y la dependienta es un encanto, siempre con una sonrisa. Aquí me quedo deseando volver para probar más.
Recentemente, un colega me dijo que entre en su menú de comida, y la verdad es que se pasó, el tipo hablaba de una calidad sobresaliente. Y claro, si el personal es también de lo más majo, ya te digo que apunta a ser un lugar de primera. La combinación de buena comida y buen rollo es clave.
Pero, no todo es oro. Un grupo de amigos tuvo una experiencia terrible con una fideuá que estaba seca como un chicle. Ni hablemos de los mejillones y las gambas que parecían de plástico. Les cobró una pasta por aquello y, desde luego, olvidaron recomendarlo. Aquí hay que ir con cuidado.
Por otro lado, es cierto que puede ser un punto de parada de camino, ¡como me pasó a mí! El horno de leña le da un toque que, si lo pruebas, no se olvida fácilmente. Los postres son una tentación absoluta, incluso cuando crees que ya no puedes más, ¡siempre acabas repitiendo!
En cuanto a las confituras que usan en Fleca Ferré, la verdad es que son naturales. Así que, si eres de los que se fijan en esas cosas, estás de suerte. Además, el servicio es genial, ya sea para comer allí o para llevar. Te lo digo, lo mejor es dejarse llevar y probar de todo, desde bocadillos hasta esos frutos secos que no te puedes perder. Recomendado al 100%.
Qué tipo de ambiente se puede encontrar en Fleca Ferré
La cosa en Fleca Ferré es un poco de todo, ¿sabes? Por un lado, tienen unos pasteles buenísimos que te dejan con ganas de repetir, aunque hoy noté que ya se han encarecido un montón desde el verano. Una tarta de 1.200kg ahora te cuesta 20 euros y antes era 15. O sea, es un buen bocado, pero la calidad a veces sí que compensa. Así que si te pasas, asegúrate de pedir la correcta, que hay dos clases distintas.
Pero no todo es de color de rosa. La última vez que fui a merendar con los peques, la chica que nos atendió fue un auténtico desastre. Tuvimos que esperar más de 15 minutos para que nos diera bola y encima, cuando lo hizo, nos mandó a "espabilarnos" porque ya iba a cerrar. De verdad, me quedé flipando con los modales. Una igualmente le vale el revisor al cliente, ¿no?
Y el trato en general ha sido un poco arrítmico. Nos quedamos 15 minutos delante del mostrador, mientras el personal no miraba ni a la cara. Es como si nos hubieran marcado la hora para olvidarse de nosotros. Pero, hey, al menos el café estaba bien y la tarta de queso con fresas que compramos al final estaba deliciosa. Así que no todo son quejas.
La pregunta es, ¿qué tipo de ambiente hay en Fleca Ferré? Pues parece un lugar con variedad de productos, pero también te encuentras con un trato que no siempre es el mejor. Este mix de cosas crea un ambiente un poco contradictorio, por un lado, el sitio tiene su encanto con buenas opciones para desayunar, como salir a comprar miel del pueblo, pero el servicio… mmm, eso a veces no está a la altura. En fin, si te animas, ¡ve con la mentalidad abierta!
Se pueden encontrar opciones saladas en Fleca Ferré
¡Y hay más para contar sobre Fleca Ferré! Recuerdo que el 16 de agosto de 2017, me compré unos pasteles de almendras que estaban justo al lado de la caja. Cuando volví a Francia y abrí el bolsillo, ¡sorpresa! Salió una mariposa. Tenía seis de esas cosas en el bolsillo con los hilos de seda de los capullos. ¿En serio? Aunque yo he sido cliente habitual durante unos diez años, esto la verdad que me preocupó un poco. El año que viene planeo volver con el pastel en cuestión y hablar en serio sobre el tema. Esperemos que el servicio de control sanitario se lo tome en serio. La higiene es clave, ¿no?
Pero no todo es negativo, la mayoría de la gente habla maravillas de su comida. Te puedes encontrar de todo, dulces y salados, y lo mejor es que todo es casero. Si pasáis por la carretera, no os lo penséis: tenéis que parar aquí. El menú diario también está genial, con dos platos, postre y bebida por solo 9€. El ambiente es chido y el personal siempre es súper amable. Vamos, que si vas a la playa, hacer una paradita aquí para desayunar o merendar es un must.
A veces, el pinchito de tortilla puede salir un poco caro, aunque, la verdad, la tortilla está buena. Del bocadillo de jamón serrano no hablaré mucho porque es bastante “ni fú ni fá”. Así que si buscas precios asequibles, ten cuidado. Aun así, hay más opciones ricas en ese local que tiene su encanto.
¿Y sí se pueden encontrar opciones saladas en Fleca Ferré? ¡Claro que sí! Aunque el lugar se presenta como una fleca, en realidad hacen cosas más curiosas: desde cocas de ajo y perejil hasta pollos asados. Si quieres algo diferente, prueba las combinaciones de lo dulce con lo salado. Además, tienen comida para llevar y siempre hay un par de tapas que están para chuparse los dedos. Recuerda que la variedad es su fuerte, así que no dudes en pedir algo salado. Te aseguro que no te va a decepcionar.
Es necesario hacer una reserva para visitar Fleca Ferré
A ver, tengo que contarte lo que me pasó en Fleca Ferré este fin de semana. Fui con ganas de probar su famosa pastelería, pero al final todo fue un desastre. Me pedí un bocadillo de jamón y, te digo, el pan estaba más duro que una piedra. Me dijeron que lo habían calentado, pero apuesto a que era del sábado y lo habían dejado ahí oxidándose. Cuando me quejé, por lo menos me cambiaron el pan, pero el jamón... ¡Madre mía! Era tan salado que no lo podía ni tragar. Ah, y el camarero, en vez de disculparse, me trató con impertinencia. Vamos, que no me pienso volver a dejar un duro allí.
En serio, si estás pensando en ir, piensa bien las cosas. No sé si me debería haber atrevido a pedir una hoja de reclamaciones tras lo que viví, pero se me cayó un empaste de la frustración. ¿Te imaginas? Así que, recapitulando, nos guste o no, el servicio dejó mucho que desear.
Ahora, hablando de si hay que hacer reserva para visitar Fleca Ferré, la verdad es que no parece ser necesario, pero con el desastre que me llevé, no sé si vale la pena arriesgarse. Mejor asegúrate de que tienes ganas de llevarte una decepción. A mí ya me cupo el ticket de “no pienso volver”.
Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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