
Si andas por Altafulla, no puedes dejar de visitar El Mercadet del Mar. Este restaurante, en Carrer Botigues de Mar, 51, está a un paso de la Plaza de Sant Antoni y ofrece un ambiente chill para disfrutar de una buena comida con vistas al Mediterráneo. Aquí, el arroz de mejillones, cigalas y sepia está top, y las almejas a la plancha están fresquitas, sin contar los calamares que son jugositos y bien hechos. Te prometo que no te vas a arrepentir de hacer una parada aquí.
La carta es una locura: desde su atractiva paella hasta un laing singular que no vas a querer perderte. Además, tienen una buena selección de cava y vinos a precios que no te van a dejar la cartera temblando. Así que, si buscas un buen sitio para tapear y disfrutar, este es tu lugar. ¡No te lo pienses más y dale una oportunidad!
El Mercadet del Mar
Página web
Horarios El Mercadet del Mar
| Día | Hora |
|---|---|
| lunes | 10:00–24:00 |
| martes | 10:00–24:00 |
| miércoles | 10:00–24:00 |
| jueves | 10:00–24:00 |
| viernes | 10:00–24:00 |
| sábado | 10:00–24:00 |
| domingo | 10:00–24:00 |
El horario podría cambiar.
Mapa Ubicación El Mercadet del Mar
Dónde se encuentra El Mercadet del Mar
¡Tío, si no has estado en El Mercadet del Mar en Carrer Botigues de Mar, 51, 43893 Altafulla, Tarragona, ya te estás perdiendo algo bueno! Este lugar es una joyita, sobre todo por su ubicación junto al mar. Imagínate comiendo con vistas al océano, ¡espectacular! La movida es que el servicio es súper amable y tienen una buena disposición para atender a grupos grandes y a familias con niños. De verdad, el ambiente es bien chill, así que puedes relajarte mientras te zambulls en los platos que son una delicia.
Hablemos de la comida: ¡los arroces son top! Se nota que los saben hacer, en serio. Las frituras están crujientes y bien servidas, nada de esas porciones de chiste. Y ni hablar de los postres caseros, que están para morirse de buenos. Si te pones a mirar tu cuenta, puedes salir a unos 30-40€ por persona, que está bastante decente por lo que te llevas. Así que ya sabes, no dudes en hacer una reserva si quieres ir, porque se llena rápido.
Aunque, ojo al dato, hay opiniones variadas. En algunos casos, la gente ha dicho que algunos arroces pueden estar un poco fuertes de sabor y que el personal puede ser un poco lento. ¡Y cuidado con el espacio! A veces se sienten un poco amontonados entre mesas. Pero, en general, no desanima, ya que las vistas y los postres vuelven a compensar todo eso. Y aunque algunas críticas mencionan el tiempo de espera y las prisas con los turnos, la camarera que te atiende es amable, ¡te hace sentir como en casa!
Si te animas, ya sabes, El Mercadet del Mar está en Carrer Botigues de Mar, 51, Altafulla, justo al lado de la playa. Así que, ¡a disfrutar de una buena comida!
Qué tipo de ambiente ofrece El Mercadet del Mar
Así que, después de dar una vuelta por la playa, nos plantamos en El Mercadet del Mar, que está ahí en el paseo marítimo de Altafulla. La vista es increíble, con el mar de fondo y un ambientazo que invita a relajarse. Los camareros son jovencillos, pero tienen el servicio bien afinado. No te hacen esperar ni un segundo y están atentos a todo.
Pedimos unos gambas rojas y almejas a la plancha que estaban de lujo, de esas que te hacen recordar lo que es el mar bien fresco. Eso sí, no esperes un plato rebosante, venía un poco escaso. Luego llegó la paella de cigalas, mejillones y sepia. El marisco estaba de muerte, pero el arroz… bueno, podríamos haber pedido un poco más para dos, que quedamos con hambre. Pero el sabor era suave y se dejaba comer. Saltamos el postre y directo al café, hay que mantener la energía, ¿no?
En general, es un sitio bastante aceptable. Para dos, el precio ronda entre 30-40 €, lo que está bien para lo que te dan. El servicio es un 5, la comida un 4, y el ambiente muy tranquilo, un 5 también. Aparcamos en la calle sin problemas. En octubre, no hay lío en la zona, así que no hay excusa para no pasarse.
Y hablando del ambiente, El Mercadet del Mar tiene un rollo muy acogedor y relajado. Perfecto para disfrutar de una buena comida en compañía de amigos, familia o esa persona especial. Así que, si buscas un sitio donde comer bien y disfrutar de vistas que lo flipas, ya sabes, ¡date un paseíto por allí!
Cuáles son algunos de los platos más destacados del restaurante
Ya te digo que el Mercadet del Mar tiene un poco de todo. Por un lado, la ubicación es brutal, justo al lado de la playa, así que no puedes pedir más. Pero, ojo, que no todo es perfecto. Tengo colegas que han tenido unas experiencias chuscas. Uno fue a comer y le ofrecieron una mesa que parecía un saunita con casi 40 grados de sol. Infierno total, y cuando se quejó, los trataron con bastante desprecio. Así que, parece que en ese momento a los chicos del restaurante les sobraban los clientes. Con ese tipo de actitud, mejor buscar otra opción.
Luego, hay otra peña que ha salido contenta. En su primera visita, arriesgaron con las tapas, y tronco, no se arrepintieron. Hablaban maravillas de los calamares a la andaluza y las puntillas. También dicen que los arroces están en su punto, sobre todo el de minisepia y gambas rojas. Ahora, si vas, te recomiendo reservar en el primer turno, que así te aseguras asiento y no te topas con la caló.
Sin embargo, hay otra peña que no tuvo tanta suerte. Uno comentaba que vio unas bravas medio preparadas encima del congelador, cosa que para nada te da confianza. El arroz tardó como 40 minutos y, encima, sabía a requemado. Se fueron con un café de cortesía, pero vamos, que esa experiencia dejó claro que no vuelven.
Por otro lado, hay quienes se han llevado grata sorpresa. Los camareros son amables y tienen una terraza preciosa. Aunque la comida dicen que es sencilla y un poco escasa, las cosas como el pan cristal con tomate y las navajas se llevan palmas. Además, la atención del servicio fue un 10, siempre con una sonrisa.
Ahora, si te preguntas qué platos destacar, sin duda tienes que probar la paella (si van varios, pidan una para menos, así pueden probar otras raciones), y no te olvides de los mejillones, aunque hay que estar atento al tamaño. Las tapas de calamares y las puntillas también son un must. Así que ya sabes, en Mercadet del Mar hay de todo un poco, pero asegúrate de elegir bien tu mesa.
Qué ingredientes lleva el arroz que se menciona en la introducción
Tío, te digo que El Mercadet del Mar fue un acierto total. Cinco estrellas en nuestro libro. A veces, la casualidad te lleva a las mejores experiencias y eso nos pasó en este sitio. Entre tantos restaurantes en el paseo marítimo, nos sentamos en este y quedamos súper contentos. Pedimos un vermut para empezar, ¡y vaya acierto! Las bravas estaban de flipar y las zamburiñas, buenísimas. Además, el pulpo con puré de patatas estaba súper tierno, y las navajas, limpias y sin nada de arena (¿sabes lo difícil que es eso en algunos sitios?). Con una botellita de agua, todo nos salió por 65,79€. Lo mejor, la atención del personal, que estaba súper servicial.
Ahora, no todo fue perfecto. Hay quienes han tenido experiencias chungas. Como aquel que se quejaba de que nunca les llegaron los platos y que la fideuá estaba llena de líquido. Pobre, debió de tener una mala tarde. Y también hablaba mal del servicio, que se le hizo eterno. Al final del día, aunque el lugar sea chulo, si el trato es horrible, se te quitan las ganas de volver.
Aun así, yo tengo que decir que mi visita fue una explosión de sabor. Aparte de las bravas y las zamburiñas, los calamares a la romana iban de cine, y la paella de marisco que pedimos, estaba ESPECTACULAR. Lleva calamar, mejillones y escamarlanes. En serio, ¡la mejor paella que he probado en mis 46 años! Si tú tienes a críos, ya sabes que se portaron genial con ellos. Terminamos el festín con una tarta tatín de pera y helado de vainilla, que estaba de rechupete. Sin duda, ¡volveremos!
El Mercadet del Mar tiene vistas al mar
Ya te digo, El Mercadet del Mar es un sitio que hay que frecuentar. Esta vez, solo fuimos a tomar algo refrescante y a disfrutar de esa hermosa vista que tiene el lugar. La tranquilidad de Altafulla se siente al instante. La atención de los chicos fue lo mejor, amables y atentos, lograron que pasáramos un rato aún más agradable. Te lo digo, es el tipo de sitio al que puedes ir sólo por un café, unas cervezas con tu pareja o una comidita en familia. Y si vas con el bebé, no te preocupes, te van a tratar con un cariño especial. Definido, volveremos.
En cuanto a la comida, me pedí un bocata vegetal y, sorprendentemente, era mucho más grande de lo que esperaba, y todo por un precio muy razonable. El café, divino. La mujer que me atendió era un encanto, tenía mucha chispa. Y luego, no hablemos de las vistas… ¡un lujo absoluto! Ten cuidado si vas, podrías quedarte un buen rato disfrutando del brunch. Por lo que vi, todo el mundo estaba happy con sus platos. Comida de 10, trato de 10, y el ambiente también es de 10.
Un viernes por la noche nos tiramos a cenar allí, y la verdad que fue un acierto. Comida riquísima, desde chipirones hasta mejillones y ternera... buenísimo todo. No olvides dejar espacio para el postre, la hoja de chocolate y los tequeños de chocolate te van a dejar sin palabras. La atención fue genial, Laura nos trató como reyes, de esas profesionales que ya no quedan. Te recomiendo que reserves si piensas ir, porque el sitio se llena rápido. ¡Ah! Y si puedes, elige un lugar en el patio o terraza exterior para disfrutar más.
Y hablando de una de mis experiencias, en frente del mar me daba un buen festín con unos platos de arroz que me volaron la cabeza: pulpo y almejas, y ni te cuento del caldoso con cigalas. Todo estaba increíble y el personal muy atento y amable. Los postres también pasaron la prueba: tarta de chocolate y helado de pistacho, ¡un deleite!
Vale, hubo una experiencia mala con no tomar nota y lo del chocolate, una pena, pero eso no refleja el servicio general. Tuvieron un descuido, pero lo supieron arreglar sin que nos enteráramos casi. Por eso merecen la puntuación máxima.
Por cierto, ¿El Mercadet del Mar tiene vistas al mar? Sin duda, las vistas son parte del encanto del lugar, así que asegúrate de reservar tu mesa con vistas.
Qué tiempo de espera puedo esperar para ser atendido en El Mercadet del Mar
¡Tío, no te puedes perder El Mercadet del Mar! Te lo digo en serio, este sitio en Carrer Botigues de Mar, 51 es de esos lugares que merecen cinco estrellas por partida doble. Las vistas son espectaculares y la comida, ¡buah! Ni te cuento. Desde los arroces hasta el pulpo, aquí todo sabe de maravilla. Además, si tienes suerte, puede que te atienda esa camarera que es un encanto, siempre con una sonrisa, incluso cuando el restaurante está petado.
Y ya que hablamos de petar, la terracita es un must. Perfecta para un par de cervezas y unas tapas mientras disfrutas de las mejores vistas del mar. La comida está de 10, al igual que el ambiente. Este sitio siempre tiene un rollo genial que lo hace perfecto para cualquier plan, ya sea comer, cenar o simplemente pasar un buen rato con los amigos. Una y otra vez, siempre vuelvo y siempre lo recomiendo. Todo el mundo en la zona lo sabe, es el lugar favorito.
De hecho, el menú varía y hay un montón de platos que te harán la boca agua. Las navajas del Delta son un clásico que no puedes dejar pasar. Eso sí, una cosita: si quieres mesa, mejor reserva. Siempre hay bastante gente, lo cual habla muy bien del sitio. Los precios son algo más altos, pero la calidad y el servicio lo valen, de media, puedes contar con unos 30-40€ por cabeza. Y hablando de servicio, ¡los camareros son super atentos!
Y para contestarte la pregunta sobre los tiempos de espera, si vas en horas punta puede que te toque esperar un poquito, pero la mayoría de las veces el servicio es rápido, así que no te preocupes, que compensará la espera. Así que ya sabes, si buscas un lugar con encanto, buena comida y un servicio amable, El Mercadet del Mar es tu sitio.
Hay opciones de comida para quienes no comen mariscos
Mira, El Mercadet del Mar es un sitio que no te puedes perder si andas por Carrer Botigues de Mar, 51 en Altafulla. Con 4 estrellas, es una excelente opción para disfrutar de un buen arroz mientras miras el mar. Ya sabes, ese momento ideal con la brisa del mar en la cara y una tarta de queso que te hará decir “wow”. El precio? Ronda los 20-30€ por persona, así que no te va a dejar tieso. Y la atención del personal es amable y atenta, lo cual siempre se agradece.
Si buscas relajarte, este lugar es tu rollo. Con un ambiente tranquilo y al lado del mar, es perfecto para unas cañas y un picoteo. Las puntillas y las bravas son un must, todo está delicioso. La comida y el servicio se llevan un 5, en serio, la gente aquí se nota que sabe cómo tratar a sus comensales. Y por si fuera poco, ¡la terraza es un encanto!
De verdad, este sitio tiene algo especial. El arroz negro y la tarta de queso son puro espectáculo, así que si vuelves, no dejes de probarlos. Las croquetas de calamar también están que flipas, y si te gustan las ensaladas, la de langostinos es super fresca. Hay una carta de temporada, para que siempre haya algo nuevo que probar.
Ahora, sobre el tema de los mariscos: si no te van los bichos del mar, no te preocupes. Tienen varias opciones en la carta que son totalmente aptas para no marisqueros. Desde hamburguesas hasta platos vegetarianos, así que puedes ir con calma. ¡Este sitio promete un buen rato y buena comida para todos!
Cuál es una especialidad única que se menciona en la carta
Y así, si andas por el barrio y te da hambre, El Mercadet del Mar es la parada obligatoria. No puedes dejar pasar la oportunidad de explorar este lugar en Carrer Botigues de Mar, 51, 43893 Altafulla. La vibra que tiene está genial, como para sentarse a disfrutar del momento y olvidar los problemas de la vida. La decoración es acogedora, con un toque playero que te transporta directo a la costa. Es ese rincón que, aunque está medio escondido, ¡vale la pena buscar!
La carta es todo un festival de sabores. Desde pescados frescos hasta arroces que no podrás olvidar, hay opciones para todos los gustos. Pero déjame decirte que lo que realmente brilla aquí son las tapas. Escoge una buena selección, acompáñalas con un vino blanco bien fresquito, y ya estás en otra dimensión. Además, tienen un personal que es de lo más majo, siempre dispuesto a recomendarte algo que te deje flipando.
Y si buscas algo que realmente destaque en la carta, no te puedes perder el arroz negro. Esa mezcla de marisco y tinta de calamar es brutal. Te lo digo yo, es una bomba que no te va a dejar indiferente. Así que si quieres impresionar a alguien o simplemente dejarte llevar por los sabores del Mediterráneo, este es el plato que no debes dejar pasar. Al final, comer aquí es más que llenar el estómago, es una experiencia que recordarás. ¡Nos vemos ahí, no faltes!
Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
Ver perfil en Google My Business








