
Si buscas un lugar donde disfrutar de buena cocina catalana y un ambiente acogedor, tienes que darte una vuelta por El Celler de Aiguaviva en el Carrer Sant Pere, 2 de Aiguaviva, Tarragona. Este sitio es una masía que ofrece lo mejor de la cocina de montaña y mediterránea, ideal para los que quieren disfrutar de un buen plato después de un día de exploración. Nadie se va sin probar su famosa carne a la brasa, los caracoles o la escalibada, ¡son todo un manjar!
Tú y tu gente pueden hacer su reserva para disfrutar de menús para grupos, reuniones familiares o esas míticas calçotades que tanto molan. Además, aquí hay algo para todos: desde entrantes frescos hasta opciones vegetarianas. Ya sea una cena de empresa o una comida familiar, en El Celler de Aiguaviva siempre encuentras algo que se ajuste a tus antojos. ¡Así que no lo pienses más y lánzate a probarlo!
El Celler de Aiguaviva
Página web
Horarios El Celler de Aiguaviva
| Día | Hora |
|---|---|
| lunes | Cerrado |
| martes | Cerrado |
| miércoles | 9:00–15:17 |
| jueves | 9:00–15:17 |
| viernes | 9:00–15:17 |
| sábado | 9:00–15:16 |
| domingo | 9:00–15:15 |
El horario podría cambiar.
Mapa Ubicación El Celler de Aiguaviva
Dónde se encuentra El Celler de Aiguaviva
¡Ey, moteros! Si buscáis un lugar para parar con la bike y disfrutar del buen comer, tenéis que probar El Celler de Aiguaviva. Este sitio está en Carrer Sant Pere, 2, 43714 Aiguaviva, Tarragona y se lleva 5 estrellas sin dudar. Ayer fuimos un grupo de 22 colegas y la experiencia fue de diez. Nos lanzamos al "esmorzar de forquilla" y, qué sorpresa, nos entendimos a la perfección. Sin complicaciones, todo fluyó.
El trato fue exquisito, de esos que te hacen sentir como en casa. La comida, brutal, y todo por solo 13€. Y no es solo el plato, ¡incluía bebidas, cafés y un chupito de regalo! Como moteros que somos, decidimos declinar la invitación del chupito, pero ahí lo tenían listo. Felicitaciones al equipo, porque como motorista de rutas de finde, ¡definitivamente volveremos!
La masía tiene sus años, fácil 100 años o más, y la decoración es un viaje en el tiempo. Casi 60 años tengo y vi cosas de las que mis padres me contaban. Menos mal que, además de lo vintage, el trato humano es de lo mejor. Sobre el ambiente, es tranquilo, perfecto para relax. Comida: 5, Servicio: 5, y Ambiente: 5. El ruido, ni se nota. Para aparcar, hay más de 40 plazas de moto y hasta parking de tierra, ¡así que no hay excusa!
Igual, hubo un pequeño detalle con los caracoles que estaban un poco pasados y sequillos, pero eso no empañó la experiencia. Si hay rutas cerca, esto se vuelve un lugar fijo. Así que ya lo sabéis, para moteros en busca de buen comer después de dar curvas, El Celler de Aiguaviva es la parada que necesitáis. ¡Ah! Y no olvidéis que hay acceso para sillas de ruedas también.
Qué tipo de cocina se ofrece en El Celler de Aiguaviva
Te cuento que el Celler de Aiguaviva es un lugar que no te puedes perder. Este pasado Domingo 14 de enero, el grupo de Gas y Gastronomía estuvimos de ruta por el Baix Penedès y nos recomendaron este pedazo de restaurante que está en Carrer Sant Pere, 2, 43714 Aiguaviva. El sitio es amplio y tiene su encanto propio, pero lo mejor es el trato que recibimos: el personal es súper amable y siempre con una sonrisa. Éramos 23 personas y, a pesar del tamaño del grupo, todo salió de maravilla.
Cada uno pudimos elegir entre sus platos a la brasa, guisos, tortillas, pescado y torradas. Se nota que se lo curran, porque todo estaba sensacional. Un agradecimiento especial a Núria, que estuvo pendiente de nosotros todo el tiempo, y se lo agradecemos. Al final, todos salimos muy contentos, tanto del servicio como de la calidad de la comida. Para mí, este lugar es totalmente recomendable para almorzar o cenar, la comida, el servicio y el ambiente se llevan un 5 estrellas.
Por supuesto, si buscas una carta extensa, no es el sitio ideal, es más bien escueta, pero tiene lo justo. Me encantó el aperitivo de cortesía, y los caracoles a la llauna, aunque me pareció que no eran realmente "a la llauna" porque estaban hervidos y un poco pasados por la sartén. Pero el entrecot a la brasa… ¡qué cosa más buena! Eso sí, el vino que nos ofrecieron era un verdejo que se sentía un poco caro, pero aun así la atención fue buena. Un 4 estrellas se llevan por ello.
Sin embargo, no todo es perfecto. Recuerdo un par de experiencias de amigos que no quedaron tan satisfechos. Algunos mencionaron que el servicio fue un poco lento y caro para lo que ofrecían. La calidad en esa ocasión no era la mejor, y las torradas que pidieron parecían más pequeñas que en otros sitios. Así que lo mejor es ir con la mentalidad abierta, porque con algunos platos te vas a llevar la grata sorpresa, y con otros… bueno, es cuestión de suerte.
Si buscas una buena comida, buena atención y un ambiente agradable, este lugar vale la pena. ¡Repite y disfruta!
Cuál es la especialidad de la casa en El Celler de Aiguaviva
Primero que nada, hablándote del Celler de Aiguaviva, hay opiniones para todos los gustos. Mirad, hay quienes dicen que es una vergüenza, con una dueña a la que parece que le falta un tornillo. La espera para que te tomen nota es infinita y luego, para que te traigan el desayuno ni te cuento. Un desastre total: comida, servicio y ambiente, ¡todo un uno! Y si te animas a quedarte, prepárate para un viaje al interior con un precio altísimo por muy poco.
Pero, en el otro lado, hay quienes se presentan con historias de 5 estrellas. Te cuentan que lo encontraron de casualidad, que desde fuera no parece más que un bar común, pero al entrar, ¡bam! Te topas con un salón acogedor y unas comidas de la tierra que te dejan flipando. Productos de calidad, bien cocinados y en buenas cantidades. La relación con el servicio es un sueño, amable y atentos, y aseguran sentirse muy a gusto en ese lugar. Si le echas un vistazo a la carta, seguro te recomendan los cargols a la llaune, son un must. Por supuesto, el precio está entre 30-40 € por persona, así que la relación precio-cualidad, muy sólida.
Otro comentario que leí dice que, aunque la comida es de gran calidad y las materias primas están de locura, la demora en el servicio es un problemón. Cuando hay poca gente, se nota en la espera, pero al final, si tienes paciencia, parece que la comida vale la pena, sobre todo los postres.
Por último, no puedo olvidar la anécdota de un usuario que no quería dejar caer una crítica negativa, pero lo que vivió en el Celler fue suficiente para que se lo pensara. Una situación rarísima que envolvía engaños al momento de hacer la reserva, dejando claro el comportamiento poco profesional de la dueña. Ellos optaron por ir a otro sitio y, al parecer, salió todo genial, contrastando con la actitud de la gente del Celler.
Así que, volviendo a la pregunta sobre cuál es la especialidad de la casa en El Celler de Aiguaviva, parece que los cargols a la llaune son la estrella, pero lo mejor sería que le eches un vistazo a lo que ofrecen y tú decidas. ¿Te atreves?
Se puede hacer una reserva en El Celler de Aiguaviva
Ya te digo, El Celler de Aiguaviva es un sitio que sorprende. Fuimos allí el 31 de mayo de 2023, éramos un grupo de seis y la verdad es que el local es amplio y acogedor, con ese rollo de masía que te hace sentir en casa. Tienen parking, lo que siempre es un plus, sobre todo si vas en coche. Ese día, aunque era entre semana y el pueblo no estaba lleno de turistas, el menú que ofrecieron estaba bastante variado y a buen precio. Por 13 euros te garantizas un menú diario, pero nosotros decidimos ir a la carta y no nos decepcionó. Los platos estaban bien cocinados y sabrosos, aunque un poco salados a veces, pero bueno, cosas que pasan.
El ambiente es chido, con una música que te hace sentir cómodo, pero el servicio dejó un poco que desear. No es que fueran unos groseros, pero ese día nos tocó una camarera que no se esforzaba en mostrar simpatía, lo que baja la experiencia un poco. Por otro lado, las otras camareras estaban en su onda, súper atentas. Así que, aunque el trato no fue el mejor, la comida tiraba para arriba. Lo que sí tienes que probar son la botifarra blanca y negra y un par de tapas de jamón y patatas bravas, que estaban brutales, sobre todo esas bravas que parecían hechas a la brasa.
No todo fue perfecto, claro. En un momento, pedimos una calçotada que fue un verdadero fiasco y la salsa no estaba en su mejor momento. Si te tocó la dueña, parece que no tenía ni un poco de empatía, aunque las camareras, a pesar del caos, eran un amor. En fin, a veces hay que ser pacientes porque, en general, la calidad de la comida es buena, pero la gestión se puede mejorar.
Para los que estén preguntándose si se puede hacer una reserva, la verdad es que en las reseñas no hay info clara sobre eso. Te recomiendo que llames directamente o chequees su página en redes para asegurarte de que seguro puedas asegurar tu mesa, ¡no vayas a llegar y quedarte sin sitio!
Qué tipos de menús están disponibles para grupos en el restaurante
La verdad, visitar El Celler de Aiguaviva fue toda una experiencia. 3 estrellas parece un buen reflejo de lo que vivimos: la comida estaba muy buena. Nos pedimos unas escalibadas, jamón y bravas para compartir, y de segundos, fue una locura: conejo, butifarra negra, sardinas y un salmón con salsa de setas que estaba para chuparse los dedos. Éramos seis y, para no perder la costumbre, hicimos reserva con dos semanas de antelación. Pero adivina qué... ¡cuando llegamos no teníamos mesa! Nos mandaron a la terraza con un vermut, pero sabíamos que algo olía mal.
La camarera, bueno, no sé si es la más amable del mundo o si simplemente no sabe dónde acaba lo amable y empieza lo incómodo. En un momento llegó y le plantó un beso a mi madre, sin avisar ni nada. Está bien ser simpático, pero hay límites. Y no entiendo cómo puede ir recogiendo platos y luego tocar la ropa de los comensales. Un poco de cuidado no viene mal. Al final, aunque la comida estuvo a la altura, esas cosas te dejan un mal sabor.
Lo bueno es que, por lo que he oído, tienen menús para grupos, así que si vuelvo, quizás me apunte a algo más organizado. Aún no tengo la info exacta, pero sé que deberías preguntarles sobre los diferentes menús disponibles para grupos al reservar. Al menos si manages una buena experiencia, la comida merece la pena. Espero que esta reseña sirva para algo, porque merece la pena probar la comida, pero con más atención al cliente.
Qué son las calçotades y se pueden disfrutar en El Celler de Aiguaviva
Oye, hablemos del Celler de Aiguaviva. Si estás buscando un sitio para hacer una calçotada, este es el lugar. Ya te digo que tiene un aire tranquilo y acogedor, perfecto para pasar un buen rato. Las 4 estrellas se las ganan con la brasa y el ambiente, que es bonito para disfrutar con colegas y familia. Eso sí, el precio es un poco más elevado, no te sorprendas si al final la cuenta te hace fruncir un poco el ceño.
Pero no todo es de color de rosa. Hay cosas que no molan nada. He oído de gente que ha tenido experiencias de 1 estrella, sobre todo por la mala educación de algunas camareras, tipo la chica rubia que parece estar en modo “no” con todo. No tienen ni Red Bull ni Nestea, y no puedes comer en la terraza —ok, pero puedes desayunar antes de las 11:30, que tiene su gracia. Además, los precios de las bebidas te sorprenden, porque si pides algo que no sea vino o agua, te lo cuentan desde el principio —y vaya que avisan. Así que ya sabes, si piensas en beber algo, mejor opta por lo clásico.
También está esa gente que ha ido y dice que el servicio fue decentillo, con buena comida pero precios que te hacen arrugar la cara. Un almuerzo de butifarra y cansalada, por ejemplo, estaba bien, pero hay que tener cuidado porque por más de 100 euros por persona, es fácil salir con la vista de la cuenta del tamaño de un monstruo. Menos mal que la camarera, la Laia, se parte el lomo para atender a todo el mundo, porque el local se llena que flipas. Y ya los entrecots, si quieres disfrutarlos, mejor que llegues sin prisa.
Ahora, para los que se pregunten si se pueden disfrutar de las calçotades en El Celler de Aiguaviva, la respuesta es sí y con mucha buena onda. Estos platos vienen en generosas raciones y, aunque la cocina no es súper sofisticada, la calidad es top. Tienen los cargols a la llauna y la ensalada de queso de cabra, una delicia para acompañar lo que se va a comer en la parrilla. Así que, si buscas un lugar chido para disfrutar de estas tradiciones catalanas, no dudes en darle una oportunidad. Pero ven preparado para disfrutarlo sin mirar demasiado el bolsillo. ¡Anímate!
Hay opciones vegetarianas en el menú de El Celler de Aiguaviva
Entonces, si estás pensando en ir a El Celler de Aiguaviva, prepárate para disfrutar de buenas carnes a la brasa y un par de típicos platos catalanes como caracoles, alcachofas y calçots. El sitio es una masía tradicional, y el camino hacia allí entre viñas es todo un espectáculo. Eso sí, no esperes nada del otro mundo, la comida está buena pero no es para volverse loco. Por lo que me cuentan, ha tenido sus buenas rachas, hay quienes han ido a desayunar y han salido encantados, sobre todo por el precio que ronda entre 10 y 20 € por persona. ¡Un buen fuet y buena compañía y ya está!
Sin embargo, no todo son flores. Gente que ha ido ha visto algunas actitudes muy raras del personal. Parece que las camareras y los cocineros tienen un ambiente que roza la explosión laboral. Gritos, malas formas y un mal trato que te hacen dudar de si conviene volver. Ya te digo que si vas a comer, cuida la cuenta, hay historias de que se cuelan postres que no has pedido y precios que se inflan como si nada. Como para irse a casa con una sorpresa en la factura de 40,10 € y sin saber bien por qué.
Sobre si hay opciones vegetarianas en el menú… Bueno, la verdad es que no parece que haya mucho en esa línea. Por lo que he escuchado, no tienen una variedad destacable para los que evitan la carne. No sería el sitio ideal si buscas un festín veggie. Mejor que lo pienses muy bien antes de hacer la reserva, o directamente, busca otro sitio donde comer sin estrés ni malas vibras. ¡Te lo digo por tu tranquilidad!
El Celler de Aiguaviva es adecuado para cenas de empresa
Y qué te digo del Celler de Aiguaviva. Este lugar es un temazo para ir a comer, ya sea con colegas o en plan tranquilo. Su menú bien elaborado y variado me dejó flipando. Desde la primera vez que probé la ensalada de cabra, me enamoré. Y ni hablemos de la carne a la brasa, que es de otro planeta. Además, el ambiente es acogedor y agradable, perfecto para relajarte después de un día ajetreado.
Ahora, si vas en moto y buscas un buen sitio para desayunar antes de romper la carretera, este es el sitio indicado. Te prometo que el ambiente es tranquilo y el servicio amable. No tendrás problemas para aparcar, porque hay muchas plazas libres y el aparcamiento en la calle es gratis. Por unos 1-10 € comes un buen desayuno y sales con energía para seguir el camino.
Pero no todo es miel sobre hojuelas. En una visita, me encontré con una situación algo chunga. Pedí un café y no tenían sacarina, y cuando pedí albóndigas con calamares, me trajeron albóndigas con garbanzos. Y la camarera, en vez de disculparse o aclarar las cosas, me dice que así son. Luego, esos cafés parecían purga, y los carajillos... mejor no hablamos de eso. No sé, no creo que vuelva después de ese fiasco, aunque el precio estaba bien.
Sin embargo, lo bueno sigue pesando más. Muchos han elogiado los cargols a la llauna y la galta, especialmente después de una jornada de senderismo. Qué decir del trato del personal, que siempre es genial. Así que, si te preguntás, ¿El Celler de Aiguaviva es adecuado para cenas de empresa? Mira, en términos de ambiente y trato parece que sí, pero tendrías que estar atento a los detalles de la comida. Algunos dicen que el servicio a veces falla y la comida no llega a la calidad esperada, pero en general, si todo va bien, puedes salir triunfador en esa cena. ¡Así que ya sabes, a probar!
Cuál es la dirección exacta de El Celler de Aiguaviva
Y hablando de buena comida, no puedes dejar de probar El Celler de Aiguaviva. Es un sitio que lo tiene todo: buen ambiente, platos que te vuelan la cabeza y un servicio que te hace sentir como en casa. Si te gusta disfrutar de una buena comida en buena compañía, este es el lugar. Aquí no se andan con tonterías, la carta es directa y está llena de opciones ricas. Desde tapas que te dejan con ganas de más hasta platos principales que son una auténtica delicia.
Y lo mejor es que se sienten auténticos. Todo lo que sirven tiene un toque casero que te hace querer volver. Imagínate llegando y que te reciban con una sonrisa y un platillo que parece sacado de la abuela. La comida es fresca, de temporada y con ingredientes de calidad, así que no hay errores. Eso se nota, y claro, a la hora de la cuenta tampoco te dejarán en la ruina.
El sitio tiene un rollo acogedor, ideal para ir con amigos o incluso en una cita. Te puedes quedar charlando horas sin que te presionen a irte. ¿Y el vino? Si eres fan de un buen caldito, aquí tienen opciones que van perfectamente con lo que pidas. A mí, personalmente, me encanta perderme en su selección.
Ahora, si aún te lo estás preguntando, la dirección exacta de El Celler de Aiguaviva es Carrer Sant Pere, 2, 43714 Aiguaviva, Tarragona. Así que ya sabes, arma tu plan y no te lo pierdas. ¡Te va a encantar!
Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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