
¿Buscas un lugar donde comer en Cadaqués que no sea el típico restaurante aburrido? Casa Anita es la respuesta. En plena Calle Miguel Roset, 16, este rincón del Mediterráneo no es solo un sitio para rellenar el buche, es toda una experiencia atemporal. Aquí te encuentras en un ambiente familiar, distendido y con ese toque histórico que lo hace único. Si eres de los que valora un buen escudero en la mesa, ¡prepárate! Los camareros aquí son unos cracks que te van a deslumbrar con su escalibada, juane y gambas a la parrilla.
Y no creas que el festín termina ahí. Cuando llegue el momento del postre, no puedes escapar de sus helados caseros y la cremosa crema catalana. Vamos, que aquí se viene a disfrutar de la buena comida en buena compañía. Aunque no tienen un menú fijo todavía, te invito a descubrirlo por ti mismo cuando pases por la zona. Casa Anita es ese sitio que convierte cada cena en un momento especial, así que no dudes en hacer una parada en este local que está en el corazón de Cadaqués.
CASA ANITA
Página web
Horarios CASA ANITA
| Día | Hora |
|---|---|
| lunes | 20:00–22:30 |
| martes | 13:00–15:00, 20:00–22:00 |
| miércoles | 13:00–15:00, 20:00–22:00 |
| jueves | 13:00–15:00, 20:00–22:00 |
| viernes | 13:00–15:00, 20:00–22:00 |
| sábado | 13:00–15:00, 20:00–22:00 |
| domingo | 13:00–15:00, 20:00–22:00 |
El horario podría cambiar.
Mapa Ubicación CASA ANITA
Dónde se encuentra **Casa Anita**
¡Tío, si estás por Cadaqués no puedes dejar de visitar Casa Anita! 5 estrellas no son suficiente para describir lo que viví ahí. Desde que pones un pie en el local, el ambiente te atrapa. Es precioso y tiene un encanto que no encuentras en cualquier sitio. Pero lo que realmente mola es que te sientas en mesas compartidas con gente que ni conoces. Es un rollo muy auténtico y agradable, ya sabes, ¡para conectar con el rollo del lugar!
Y el servicio, ¡madre mía! Cercano, atento y amable, como si estuvieras en casa. Cuántas veces vas a un restaurante turístico y ni te miran a la cara. Aquí, la familia te trata como a uno más. Y la comida… ¡qué escándalo! Los espárragos, el tomate, la lubina, todo estaba delicioso. Y no hablemos del postre, ¡auténtico paraíso! No hay duda de que es un sitio imprescindible si pasas por Cadaqués. Por unos 50-60 € por persona, sales más que satisfecho.
Además, es un sitio ideal si quieres disfrutar de comida casera de calidad. Te recomiendo dejarte llevar por los consejos de los dueños. A nosotros nos fliparon las tostadas de tomate con queso y anchoas y los espárragos con huevo. Todo por unos 30-40 € si vas con alguien. La verdad, fue una experiencia redonda, y sin tiempos de espera.
Te aseguro que el trato familiar y acogedor hace que sientas que estás en un rincón especial, lejos de todos esos restaurantes finolis que abundan en la costa. Si buscas un oasis de gastronomía nacional, este es el sitio. Y, por si te lo preguntas, Casa Anita está en Calle Miguel Roset, 16, 17488 Cadaqués, Girona. ¡No lo pienses más y ve a probarlo!
Qué tipo de experiencia ofrece **Casa Anita**
Ya te digo que Casa Anita es una joyita en Cadaqués. Desde que llegas, te sientes como en casa. Reservamos por la tarde y Juanito, el dueño, nos aceptó sin problema. Al llegar, nos sentó en la mesa al toque. No te voy a mentir, entramos con unas expectativas altas gracias a lo que leímos por ahí, ¡pero se quedaron cortas! La cena fue un espectáculo. Es un lugar totalmente recomendable con un trato familiar que te hace sentir a gusto desde el primer momento, y la comida es exquisita. Y ese pescado fresco, ¿qué te digo? De lo mejor.
Te cuento que lo más entrañable es que aquí la gente se junta en la misma mesa, aunque no se conocen de nada. Al final, acabamos conversando como si fuésemos amigos de toda la vida. Esa atmósfera, ese buen rollo, es clave para disfrutar la noche. Repetiría una y mil veces, de verdad. Salimos de allí con una sonrisa y un “gracias” que se sintió de corazón.
Si estás en Cadaqués, Casa Anita es el sitio. No te dejes llevar por el bullicio del puerto, este lugar es distinto, metido en una calle tranquila. Es auténtico, desde el momento en que entras. Lo que más me gusta es que no hay carta, solo te cuentan lo que hay del día y, créeme, no hace falta más. Todo está fresquísimo y la forma en que lo preparan ahí mismo te deja con la boca abierta.
La decoración es a la antigua, y solo hay unas pocas mesas, lo que le añade más encanto. El servicio es exquisito y muy familiar. Te sienten, te cuentan qué hay, y tú decides según tu hambre. ¡Y ni hablar de los postres! Todo un festival de sabores, sobre todo el chocolate… ¡una locura!
Qué ambiente se puede esperar al visitar **Casa Anita**
Ya te digo, Casa Anita en Cadaqués es un must si buscas una buena comida en un sitio con onda familiar. Esta es nuestra segunda vez y, la verdad, lo seguimos disfrutando. La comida casera está de lujo, y la calidad del producto es un 10. El ambiente es tranquilo y puedes charlar sin levantar la voz. Precio razonable por lo que recibes, entre 40 y 50€ por persona. Con un servicio de 5 estrellas, siempre te hacen sentir como en casa. ¡No lo pienses y ve!
La primera vez que comimos ahí, la experiencia fue brutal. Desde las recomendaciones de Juanito, hasta las mesas compartidas con otros comensales, ¡una pasada! Charlar con una pareja de Burdeos y una chica de Nueva York, mientras disfrutabas un vaso del vino tinto espectacular y un postre de chocolate de la casa, eso es lo que le da vida al lugar. Probar el pan con tomate y anchoas es una necesidad, amigos, ¡no se lo pueden perder!
Hasta viajeros en otras partes del mundo lo dicen, Casa Anita se siente como cenar en casa con la familia, ¡un sitio donde realmente sientes el amor en cada bocado! Sí, hay un par de críticas negativas, y es cierto que hay un camarero que no se sabe comportar, pero con el buen rollo general y ese ambiente amigable, ¡todo se perdona! Más que un restaurantito, es una experiencia llena de buenas vibras, así que yo diría que es 100% recomendable aunque haya problemas de vez en cuando.
Y bueno, ¿qué ambiente puedes esperar al visitar Casa Anita? Un entorno cálido y acogedor, menos ruido y más risas, ideal para conversar y disfrutar de la buena compañía. Ideal para grupos de todos los tamaños, sin esperas. Así que, si estás en Cadaqués, no dudes en pasarte. Te aseguro que vuelves con ganas de más. ¡Nos vemos por allí!
Cuáles son algunos de los platillos destacados en **Casa Anita**
Ya te digo, Casa Anita es un lugar que se siente como un hogar. Con esas 5 estrellas bien ganadas, no es solo la comida lo que te atrapa, sino el ambiente. Te encuentras con esa mezcla de taberna y bodega antigua, llena de fotos y arte en las paredes que te transportan a otra época. Y ni hablemos de Juanito y su familia, que te reciben como si fueras de la casa. La manera en que te tratan, con cariño y buena onda, hace toda la diferencia. Aquí no hay comensales tristes, todos están disfrutando de la velada.
Ahora, si eres de los que se siente perdido con cartas kilométricas, Casa Anita tiene todo cubierto. Juanito se toma el tiempo de hacerte sugerencias y opciones, lo que es clave para vivir algo auténtico. Olvídate de esos sitios donde solo te dejan elegir lo que te da la gana. En este lugar, la comida es sencilla pero deliciosa, hecha con buen producto y sobre todo, con mucho cariño. El servicio es excelente, la atención que recibes es de esas que te hacen sentir especial.
Sin embargo, no todo es color de rosa. Hay quienes han tenido una experiencia fatal, como el que dijo que se sintió incomodísimo porque el dueño no dejaba espacio y lo “forzaron” a elegir platos. Eso sí, hay que dejar claro que la comida no estaba a la altura de los precios que cobran. A veces uno se queda pensando que si no disfrutas el servicio, ni las comidas más ricas salvan la situación.
Pero de verdad, si vas por unos espárragos verdes con huevo frito, anchoas de Cadaqués, gambas de Roses y un rodaballo a la plancha, estás en el lugar correcto. No puedes dejar pasar el postre: ese chocolate sobre tostada con sal y el helado de turrón son para caerse de espaldas. La cena en Casa Anita es una experiencia que vale la pena vivir.
Qué características hacen que **Casa Anita** sea un lugar único en Cadaqués
La verdad es que Casa Anita te atrapa desde el primer momento. Hacía más de 15 años que no volvía y el reencuentro fue alucinante. La esencia y la cercanía de este lugar son inigualables. La calidad de la materia prima es brutal y se siente la pasión en cada plato. Recuerdo que cenamos anchoas, gambas frescas, y la lubina, que estaba para morirse. Los postres, ni hablemos, ¡y esos licores caseros que no los olvidaré! Ah, y compartir mesa con Xevi y Laura le dio un toque genial a la noche. Realmente “estuvimos com a casa", como se dice.
Si estás en Cadaqués, no hay manera de que te saltes Casa Anita. Este sitio está a otro nivel, lo mejor de lo mejor. Te recomiendo que te dejes llevar por las sugerencias del personal, el menú no es lo típico. En nuestra cena probamos pan amb tumaca, anchoas con queso, y un rodaballo que estaba de escándalo. Todo acompañado de una buena botella de vino blanco. Y el postre... ¡chocolate con sal! ¡Tienes que probarlo! El precio ronda entre 70-80€ por persona, pero te aseguro que vale cada centavo.
Lo que lo hace aún más especial es que aquí compartes mesa con gente que acabas convirtiendo en amigos. La comida es deliciosa y casera, y el trato de los dueños es increíble. Juanito, por ejemplo, es un crack. Te hacen sentir como en casa desde el primer momento y eso marca la diferencia. ¿Y lo mejor? Te vas con un ambiente de buen rollo y la sensación de haber vivido algo único. Por lo general, el precio por persona es de 30-40€, y con eso comes y cenas de lujo.
No puedo evitar sentirme mega a gusto cada vez que visito este sitio. La comida es fresca, nada de congelados, y cada bocado es un placer. Los postres son artesanales, hechos por la mujer de Juanito, y eso suma puntos. Sin duda, es un lugar donde vuelves y sientes que eres parte de algo especial. La pregunta es clara: ¿Qué hace único a Casa Anita? Su esencia familiar, la calidad de la comida, el trato cercano, y la posibilidad de conocer y relacionarte con gente maravillosa. Si buscas un lugar donde todo fluya y las risas nunca falten, no dudes: Casa Anita es tu sitio.
Los camareros de **Casa Anita** son reconocidos por algo en particular
Ya te digo, Casa Anita no es cualquier sitio en Cadaqués, es pura magia. Desde el primer momento que entras, te recibe un ambiente que te abraza. La atención es 5 estrellas, y eso que no es fácil de encontrar. Juanito, el dueño y camarero, es un crack. Te trata como si fueras de la familia y, de verdad, él sabe lo que hace: no pienses en qué pedir, simplemente deja que él te sorprenda. Y te aseguro que nunca falla. Comida que te deja con una sonrisa en la barriga y otra en la cara, ¡eso no lo consigues en cualquier sitio!
Hablando de la comida, déjame decirte que es de otro nivel. Por menos de 80 euros tienes un festín con vino, un par de postres caseros, y un montón de sabores que se te quedan grabados. Lo que nos sirvieron un día: espárragos frescos con pimiento y huevo y un arrebatador arroz con gambas. Todo eso y más, con un trato que hace que te olvides de que estás pagando. Es el tipo de lugar donde no puedes ir con prisa porque cada bocado y cada conversación valen la pena.
Y si piensas en ir con tu perro, ¡no hay problema! Casa Anita es pet-friendly, así que puedes disfrutar de una comida deliciosa mientras tu peludo también se siente como en casa. Y aunque hay reseñas que dicen que las cosas pueden salir mal, vale la pena arriesgarse, porque la mayoría de la gente se va con ganas de repetir.
Sobre los camareros, la verdad es que Juanito se lleva todos los aplausos. Es reconocible por su trato cercano y familiar, siempre dispuesto a charlar y hacerte sentir a gusto. Él no solo te sirve la comida, también te crea una experiencia que no se olvida. Así que, si estás por la Costa Brava, hazte a la idea de que Casa Anita es una parada obligatoria. Te vas a ir sonriendo, ¡eso es seguro!
Qué postres se pueden probar en **Casa Anita**
Y si te digo que en Casa Anita no solo comes, sino que vives la experiencia, no exagero. Este lugar es un tesoro en Cadaqués, un auténtico restaurante mediterráneo donde el dueño y su mujer son un amor. Te reciben como si fueras de la familia y eso se siente en cada plato. La comida, ¡madre mía!, está para chuparse los dedos. Especialmente los postres, que son una auténtica locura. Lo digo en serio, no hay como salir de allí con esa sonrisa en el rostro y el estómago lleno.
Te cuento, hay quienes dicen que ha tenido opiniones mixtas, pero después de una visita, no entiendo cómo. Aquí lo que encuentras es cordialidad, autenticidad y un ambiente que te transporta. Los sabores son del estilo que te reconectan con lo que es genuino en la vida. Todo un viaje en sí mismo, con comida, servicio y ambiente cada uno con un 5 estrellitas. ¿Para qué ir a otros sitios cuando tienes esto al alcance de la mano?
Si hablas con cualquiera que haya probado el lugar, verás que hay un motivo por el que vuelven. Misma sensación que tenía el padre de un amigo que iba cada año desde Barcelona... ahora entiendo su devoción. El pan con tomate y anchoas es un clásico, y si preguntas a Juanito, él te guiará por los platos que no te puedes perder.
Ahora, sobre los postres, ¡vaya que sí hay! Aquí puedes encontrarte con una representación de lo mejor que puedes degustar. Desde tartas caseras hasta combinaciones que te dejarán alucinado. Aunque no tengo la lista exacta de lo que ofrecen, es un hecho que cada bocado te deja con ganas de más. Si decides visitar Casa Anita, ¡asegúrate de dejar espacio para lo dulce! Te prometo que no te arrepentirás.
Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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