
Si andas por Camprodon, no te puedes perder Can Piga, esa cafetería que está en Carrer València, 10. Aquí, la buena onda se siente desde que entras, con una decoración que combina lo moderno y retro. Imagínate disfrutar de un buen café mientras miras el río a través de sus grandes ventanas. Tiene una calificación de 3.9 en Restaurant Guru, así que ya sabes que no es cualquier sitio. Y si te da curiosidad, tienen un menú variado de comida mediterránea que no te dejará indiferente.
Además, está en el centro, cerca de la oficina de turismo y el Museu Isaac Albeniz, así que es fácil de encontrar. Los dueños siempre están al pie del cañón, listos para responder tus opiniones y mantener el lugar fresco. Así que si buscas un rincón divertido para relajarte, prueba Can Piga. ¡Te va a encantar!
Can Piga
Página web
Horarios Can Piga
| Día | Hora |
|---|---|
| lunes | Cerrado |
| martes | 8:00–15:00 |
| miércoles | 8:00–15:00 |
| jueves | 8:00–15:00 |
| viernes | 8:00–15:00, 18:00–21:00 |
| sábado | 8:00–21:00 |
| domingo | 8:00–15:00 |
El horario podría cambiar.
Mapa Ubicación Can Piga
Dónde se encuentra la cafetería Can Piga
Si estás en Camprodon y buscas una buena cafetería, Can Piga es el lugar. Le doy 5 estrellas a este sitio porque la calidad de los bocadillos es brutal. El pan está crujiente, y con tomate y un buen aceite de oliva, no necesitas más. Las mesas junto a las ventanas son una pasada, el ambiente es acogedor y limpio, perfecto para relajarte. Además, el café con leche está bien, con esa espuma que tanto nos gusta. Todo esto y los precios son bastante amigables, entre 1-10 € por persona. ¡Perfecto para el desayuno o una merienda!
Ahora, no todo es oro. Algunos han probado el chocolate caliente y dicen que está más aguado que espeso, y los churros, pues son de los congelados. Pero, oye, si solo pasas a tomar algo rápido, el lugar sigue siendo acogedor y fácil para charlar sin ruido de fondo. El servicio es correcto, pero si no buscas un buen bocadillo, es mejor que vayas a otra cosa.
Ya te he dicho que el ambiente es genial, y eso te lo confirman todos. Aunque el local es pequeño, encontrar una mesa no es problema, y si tienes suerte en un buen día, puedes disfrutar de unas vistas al río Ritort. El personal se siente cercano y amable, lo que siempre ayuda. Así que si andas por Carrer València, 10, 17867 Camprodon, Girona, ya sabes que Can Piga es una gran opción para hacer una parada. ¡No te decepcionará!
Qué tipo de ambiente tiene Can Piga
Hablando de Can Piga, en Carrer València 10, este sitio es un bar muy acogedor que se siente como un hogar. La gente es súper simpática y el servicio es rapidísimo, así que no te vas a quedar esperando por la comida. Si te sientas a comer allí, con unos 40-50 € por persona te lo montas bien. Las calificaciones brillan, ¡no es para menos! Aquí la comida saca 5 estrellas, igual que el servicio. Así que, si buscas un lugar donde no tengas que hacer reserva y te atiendan bien, ya sabes.
La variedad de bocadillos y tapas que tienen es bastante buena. Perfecto para compartir y disfrutar en plan sencillo con amigos. Además, el ambiente está animado con buena música sonando de fondo. Te aseguro que esos camareros se esmeran por que te lleves un buen rato. No hay nada mejor que disfrutar de un plato combinado bien hecho sin arruinarte. Y parece que los dueños han echado más ganas porque el trato ha mejorado un montón.
Si te gusta lo dulce, no puedes irte sin probar su gofre con chocolate blanco y frutos rojos, ¡es una pasada! Aunque hay algunas voces críticas en la comunidad, la mayoría se lleva una buena impresión de la comida y el servicio. Y sí, hay un par de comentarios negativos, pero ¿quién no tiene un mal día? La mayoría coincide en que es un sitio limpio y agradable.
Así que, ¿qué tipo de ambiente tiene Can Piga? Es un lugar pequeño, agradable, con un trato excelente y un sinfín de opciones para comer. Ideal para esos días fríos, donde un café con leche caliente se siente como un abrazo. Así que no dudes, ¡súbete al plan de descubrir este lugar!
Cuál es la calificación de Can Piga en Restaurant Guru
Bueno, mira, te cuento un poco sobre Can Piga. Este sitio en Carrer València, 10, 17867 Camprodon nos ha sorprendido para bien. Era un miércoles y, la verdad, había un montón de gente, más de lo que esperábamos a esa hora. El dueño estaba solo atendiendo y aunque se le notaba el estrés de todo el mundo pidiendo, no perdió la compostura. Nos sirvió dos bocadillos con pan recién hecho que estaban increíbles. La atención fue top y el lugar está super bien cuidado. Con ese trato, seguro que volveremos si pasamos por ahí.
El ambiente es muy acogedor, y encima las vistas son de esas que te hacen quedarte más tiempo. La relación calidad-precio es increíble, sobre 10-20€ por persona, y no te quedas con hambre. Por cierto, también nos animamos con unos churros con chocolate en otra visita y estaban buenísimos. El servicio fue amable, lo que siempre se agradece, ya que el sitio se ve muy concurrido. Comida: 5, Servicio: 5, Ambiente: 5. Aplausos para ellos.
Ahora, no todo es perfecto, ya sabes cómo es esto. Hay críticas que no se pueden ignorar. Escuché de un par de experiencias malas, como un tipo que fue con su perro y le dijeron que se fuera al baño a llenar el cuenco con agua. ¡Vaya trato! Además, alguien se quejó del plato combinado que tardó una barbaridad en llegar y era de risa en cantidad y calidad. Si vas a Can Piga, ten en cuenta que no todos se llevan bien con los animales.
En general, Can Piga parece que se mantiene con una buena calificación. Según Restaurant Guru, su puntuación refleja esa mezcla de buenos y malos comentarios, pero se puede decir que la mayoría se queda con una calificación más que razonable. Así que ya sabes, si pasas por Camprodon, vale la pena darle una oportunidad.
Qué tipo de comida ofrece Can Piga
Y ya hablando de Can Piga en Carrer València, 10 en Camprodon, hay que decir que la cosa no va muy bien, ¿eh? La gente está tirando comentarios de 1 estrella como si fueran chicles. Te cuento que hay quienes se sienten maltratados solo por pedir un vaso de agua del grifo y que el camarero, en lugar de ser amable, les tira el cuenco en la mesa. Eso ya es para levantarse e irse, vamos. Si no aprenden a tener un poco más de educación en el trato con los clientes, se van a quedar solos. Así que ya sabes, si tienes una perra contigo, no esperes que la dueña le haga la vida a gusto a nadie si la atención es así.
En cuanto a la limpieza, parece que a más de uno no le convence. Algunos comentan que el bar tiene pinta de ser un lugar de barrio, pero que también le falta una buena limpieza. La vajilla está desgastada, pero al menos el lavabo está modernito y bien cuidado. Lo único rescatable, porque lo demás está flojito. También se quejan de que el servicio se pasa de lento. Casi dos horas esperando la comida y que el cocinero tenga que salir a decirles que la puerta también se puede usar para salir, eso ya son palabras mayores. ¿Qué les pasa a estos de Can Piga? ¡Pónganse las pilas!
Y si hablamos de comida, la cosa tampoco mejora. Hay quienes dicen que los churros son los peores que han probado jamás. Entre que si son congelados y que el chocolate es de brick, no parece que haya mucha pasión en la cocina. Se supone que el chocolate debe ser espeso, pero aquí no hay manera. Y claro, al final, uno se siente estafado al ver un letrero grande de “churros con chocolate” y recibir tal cosa. ¿Qué tipo de comida ofrecen en Can Piga? Pues, según parece, bocatas con mucho relleno y churros que mejor ni tocar. En general, no es un lugar que te deje con ganas de volver, la verdad.
Qué características decorativas tiene Can Piga
Así que, hablemos de Can Piga en Carrer València, 10. La verdad, su servicio es un desastre total. Una estrella, y eso es generoso. Mala educación por parte del personal, y ni hablar de la higiene. Los platos y vasos sucios estaban amontonados encima de un congelador, ¡a la vista de todos! Te sientes como en una película de terror sobre restaurantes. Nos trataron como si estuviéramos pidiendo limosna, y te juro que aquí no piso más.
Del otro lado, la gente también tiene sus cosas buenas que decir. Cinco estrellas para el servicio cuando hay camareros que sí saben cómo atender. Si te toca el chico sonriente, te aseguro que la experiencia puede ser muy diferente. La comida es casera y riquísima. A veces, te puedes tomar un café, una cerveza, un bocadillo o un pastelito. El ambiente es súper acogedor, con una música que te hace sentir como en casa. Eso sí, todo esto a un precio razonable, entre 30 y 40 € por persona.
Pero, ¿qué me dices de esos que no tienen suerte? Vi un comentario donde un padre se llevó un mal rato porque su niño se comió una magdalena de otra pastelería. Completo horror. Los camareros fueron inhumanos, y eso no se hace. Un trato lamentable, especialmente en un lugar donde la gente es de lo más acogedora por lo general.
Y hablando del espacio, lo cierto es que a veces está muy apretado, especialmente en tiempos de covid. Aun así, vivir al lado de este bar puede ser un sueño si caes en un buen día. Por $17,05, podrías desayunar dos cafés con leche, un zumo de naranja y dos bocadillos de fuet. Pero a veces parece que la inflación le está dando duro a los precios.
En cuanto a la decoración, Can Piga tiene ese toque vintage y acogedor. Las mesas son de madera, y las paredes tienen ese aire de bar de toda la vida, pero con un par de detalles modernos que te hacen sentir bienvenido. Así que sí, de todo un poco. Eso sí, con la actitud de algunos, no sé si vale la pena arriesgarse.
Qué se puede ver desde las grandes ventanas de la cafetería
Ya ves, Can Piga es una cafetería que tiene sus más y sus menos. Está en Carrer València, 10 en Camprodon, Girona, justo en el centro del pueblo y con unas vistas al río que son una chulada. Entre semana, con la mayoría de los sitios cerrados, este es uno de los pocos que abre, así que al menos puedes tomar un buen café con leche y un croissant decente. Cuatro estrellas por el buen trato y la amplia carta de infusiones, que a veces se agradece. Es un lugar agradable para relajarte y no está mal para un café rápido.
Pero, ojo, también tienes que estar preparado para lo peor. He leído que el servicio de algunos camareros es un desastre total, una estrella para esa experiencia. Hay gente que dice que te miran mal y no sonríen, como si les estuvieras pidiendo un favor mortal. En serio, a veces parece que les molesta tener clientes. Una amiga me contó que hasta cuando le hablaban en castellano, el camarero parecía hacer oídos sordos, ¿qué es eso? Mucha gente se ha ido frustrada por el trato al cliente y no se cortan en decirlo.
Y no es solo la actitud de algunos. He escuchado historias de grupos que intentaron sentarse y se toparon con comentarios despectivos sobre la disponibilidad de mesas. Una estrella por eso también. Un poco de simpatía, por favor. Si hay espacio, ofrece a la gente un sitio donde sentarse, que tampoco es tan difícil. La primera impresión cuenta, y si llegas a un bar donde te ignoran, mejor darte la vuelta y buscar otro lugar.
A pesar de todas estas cosas, no todo está perdido. Si logras sentarte y disfrutar sin que te arruinen el momento, puedes apreciar el ambiente acogedor del lugar. Desde las grandes ventanas se ve el río, que le da un aire agradable al sitio. Hay naturaleza y tranquilidad, y eso es un puntazo si te gusta el paisaje. Así que, ya sabes, si decides probarlo, cruzar los dedos para que el servicio esté en modo amable. ¡Buena suerte!
Está Can Piga cerca de atracciones turísticas importantes
La verdad es que Can Piga en Carrer València, 10 en Camprodon tiene vibes de todo tipo. Por un lado, te encuentras con un servicio que, hay que decirlo, deja mucho que desear. Unos camareros que no son precisamente el alma de la fiesta, más bien parecen molestos por tu mera presencia. Si tienes suerte, te dejarán sentar y te pasarán unos cubiertos, pero ¿sonrisas? Olvídatelo. Parece que hemos vuelto a la era de la amabilidad en peligro de extinción.
Pero no todo es negativo. Los antiguos dueños eran una pesadilla, y por lo que veo, tuvieron que hacer las maletas. Los rumores dicen que el nuevo personal tiene un nivel de atención mucho mejor. Dicen que las cositas que sirven ahora están ricas y si te decides a pedir un bocata, no te va a decepcionar. Hay un par de opciones con productos frescos y, además, el café con leche es un hit. Imagina disfrutarlo en el balcón con vistas al río, eso sí es un buen plan.
Y por el amor de Dios, ¡no te acerques a los churros! Te va a dar vergüenza pedirlos, porque son más artificiales que las sonrisas de los antiguos caciques que tenían el local. Afortunadamente, han logrado mejorar muchas cosas, pero se nota que todavía tienen que trabajar con el tema de la atención al cliente. Si tienes peques, mejor no te lo tomes a la ligera. No son el tipo de sitio donde te van a tratar bien, y eso lo han dejado bien claro muchos de los que han pasado por ahí.
Y respecto a las atracciones turísticas, Can Piga no es lo más cercano a lo que podrías querer ver en Camprodon. Aunque es un lugar interesante para sentarte a tomar algo después de visitar el entorno natural espectacular que tiene la zona, no esperes que sea un centro de atracción en sí. Pero, en resumen, si andas por aquí, no está de más pararte. ¡A ver cómo te va!
Qué lugares turísticos están cerca de Can Piga
Y ya, hablando de Can Piga, la cosa ha estado de locos. Te cuento que el servicio deja mucho que desear, y no soy el único que lo dice. Camareros bastante bordes y comida que no impresiona ni a un niño. La presentación es como si lo hubieran lanzado desde la cocina, y ni te cuento de la música. Reggaetón a tope, no es el ambiente ideal para ir con la familia. ¡Una pena, porque el lugar tiene su encanto!
La última vez que fui con un grupo, éramos cinco y nos quedamos a dos velas con las sillas. Nos dijeron que no tenían más y, sinceramente, la forma en que lo dijeron fue un poco desagradable. Nos tuvimos que marchar porque claro, si hay sillas vacías en otras mesas, es un poco raro, ¿no? Bah, te sientes como un intruso.
Pero ojo, también hay opiniones positivas. Algunos han tenido pedazo de experiencias. Hay quienes dicen que el trato es muy bueno y que la carta es amplia, perfecta para grupos y, claro, para los niños. ¡Los postres y los desayuno suelen llevarse los aplausos! Unos dicen que el croasán de jamón y queso les hizo el día. También hay quienes destacan las vistas al río, que son un plus.
La verdad, parece un lugar que tiene potencial. ¿Y si lo pruebas tú mismo? Como que algunas opiniones dicen que vale la pena volver. Y hablando de volver, si estás cerca, no te olvides de darte una vuelta por los lugares turísticos que hay cerca de Can Piga, como el parque natural de la zona o el puente romano, que son paradas obligatorias. ¡Ahí te dejo eso!
Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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