
Si estás buscando un buen plan en Camprodon, no puedes perderte Cal Marquès. Este restaurante de cocina catalana está en Carrer Catalunya, 11, y es simplemente espectacular. La presentación de los platos es de otro nivel, los sabores te van a dejar flipando y, además, la atención de los camareros es insuperable. Hacen que te sientas como en casa. La carta de vinos está bien completa, así que puedes acompañar tu comida con algo top.
Este lugar tiene un encanto especial, metido en un edificio de piedra que solía ser del marqués de Alfarràs, y su cocina se basa en platos tradicionales catalanes y sabores del Ripollès. Si te animas, prueba el menú ejecutivo (Petit àpat) o el de degustación (Simbiosi). Después de comer, no te olvides de los helados o ese flan que sorprende a cualquiera. En resumen, si andas por Girona y quieres llevarte una buena experiencia gastronómica, ¡Cal Marquès es tu sitio!
Cal Marquès
Horarios Cal Marquès
| Día | Hora |
|---|---|
| lunes | 13:00–15:30 |
| martes | 13:00–15:30 |
| miércoles | 9:00–15:30 |
| jueves | 13:00–15:30 |
| viernes | 13:00–15:30 |
| sábado | 13:00–15:30, 20:00–21:15 |
| domingo | 13:00–15:30 |
El horario podría cambiar.
Mapa Ubicación Cal Marquès
Dónde se encuentra el restaurante Cal Marquès
¡Hey, peña! Si estás buscando un lugar donde comer bien, tienes que probar Cal Marquès, un restaurante de cocina catalana que está en Carrer Catalunya, 11, 17867 Camprodon, Girona. Este sitio es una pasada y se lleva un 5 estrellas de mis amigos. Comida increíble, presentación de 10 y un servicio que te hace sentir en casa. O sea, lo que pagas está muy a la altura de lo que te llevan a la mesa. ¡Gracias, Jordi, por tu cocina!
Lo que más me ha flipado son sus platos. Tienes que probar el huevo a baja temperatura y, si eres fan de la carne, ni lo dudes. Es un espectáculo. Y el ambiente, ¡madre mía!, super acogedor, ideal para una cena especial, ya sabes. Por cierto, el precio por persona suele rondar 20-30 € si solo vas a comer algo normal, pero si te lanzas a cenar como dios manda, puedes salir por 60-70 €, que está más que bien para lo que ofrecen.
Una experiencia que me dejó alucinado fue el maridaje con los vinos, tremendo. La atención aquí es de otro mundo, la camarera fue una crack, súper simpática y dispuesta a explicarme todo. Si tienes alguna intolerancia, no te preocupes, que son super flexibles y tienen una carta que te clarifica todo. ¡Un gran detalle!
En cuanto a los postres, sé que llevan huevo, así que si eres intolerante, avísales. Pero si no, ¡dale al dulce sin miedo! Así que ya sabes, ponte las pilas y ve a Carrer Catalunya, 11 en Camprodon, ¡que no te vas a arrepentir!
Qué tipo de cocina ofrece Cal Marquès
Hablando de Cal Marquès, la cosa tiene dos caras. Por un lado, tienes a los que salen encantados, diciendo que es un sitio de 5 estrellas y que es súper recomendable. La comida es exquisita, de verdad. El servicio es muy amable y atento, lo que siempre suma. El lugar tiene su encanto, bonito y con una relación calidad-precio excelente. Si te gusta el cordero, aquí lo tienes que probar, tanto la pierna como la caldereta están de miedo. Vamos, que es un sitio al que seguro vuelves para seguir disfrutando.
Ahora, del otro lado de la moneda, hay opiniones que dicen que le falta un toque... algo así como un punto de excelencia. Aunque el tipo de sitio es chulo, al ser un edificio histórico, le pegaría más cariño en la decoración: iluminación, algo de verde y quizás alguna escultura para dar vida. La carta de vinos promete, pero... ¿no sería más lógico organizarla por tipo de uva? Además, algunos platos como el aperitivo de crema de espárragos estaban buenos, pero les faltaba ese punch que te deja con ganas de más. Los primeros platos, como las mifullas con foie o la alcachofa con jamón ibérico, estaban bien aunque un pelín salados.
Y, ay, los segundos no fueron lo que esperábamos. Los pies de cerdo estaban un poco flojos y lo del tartar de ternera fue un desliz total. No era lo que debería ser y, de hecho, lo dejé sin tocar. La cuenta llegó a su tiempo, pero, al final, me lo quitaron de la munchada sin mucho rollo. Esos detalles son los que hacen que le bajen puntos a la experiencia. Al final, hay que tener en cuenta que hay otras opciones en el pueblo que son quizás menos pretenciosas, pero más auténticas.
Así que, para contestar la pregunta, Cal Marquès ofrece una cocina catalana que busca resaltar lo local, con platos que destacan ingredientes de la zona, aunque a veces fallan en la ejecución. Si lo tuyo es disfrutar del cordero y platos típicos en un ambiente bonito, ¡esto es lo tuyo! Pero si esperas la excelencia en cada plato y servicio, puede que quieras explorar otras alternativas. ¡Ya tú decides!
Cuál es la dirección exacta de Cal Marquès en Camprodon
Y si hablamos de Cal Marquès, la cosa se pone seria. Este sitio, que está en Carrer Catalunya, 11, 17867 Camprodon, Girona, es un rollo impresionante. Fui a cenar una noche y, aunque no tenía mucha hambre, me llevé una sorpresa. No me malinterpretes, la comida es de calidad, pero las raciones son algo pequeñas. Nos trajeron un aperitivo de la casa que estaba brutal, y las bravas estaban muy elaboradas, un must si estás por ahí. De postre, me decidí por el pastel de queso, y bueno, aunque estaba bien, me decepcionó un poco, no era lo que esperaba.
La primera vez que entramos, fue como un golpe de suerte. El lugar es precioso, con esas paredes de piedra y una decoración estilo castillo que te hace sentir en otro mundo. Tienen un menú del día por 19,9€ con un montón de opciones y, nada más sentarte, te sirven una pequeña tapa aperitivo que se agradece. La camarera nos recomendó unos vinos de la casa y fue un acierto total. El carpaccio de cordero es todo un descubrimiento que tienes que probar.
Un viernes, me pasé por allí y el menú de mediodía por 24,90€ valió cada céntimo. Te atienden fenomenal y la comida es de otro planeta. Hablando del postre, el coulant de chocolate que tienen es el mejor que he probado, ¡lo hacen al momento! Si quieres un rollo más relajado, el menú de fin de semana por 25€ está de lujo. Probé la ensalada de queso de cabra y, en serio, ¡100% recomendada!
En un momento, se armó el plan perfecto porque decidimos ir un martes cuando todo está cerrado. Reservamos por WhatsApp, y fue un acierto total. El restaurante tiene una decoración muy cuidada, lo que transmite tranquilidad, con música de fondo que acompaña perfecto. Te ofrecen dos tipos de menú por 21,90€ y 34,90€, además de la carta. ¡Menuda delicia! La comida estaba espectacular y definitivamente volveré cada vez que esté en Camprodon. Así que ya sabes, si te preguntas dónde está Cal Marquès, el Carrer Catalunya, 11, 17867 Camprodon, Girona es el lugar al que tienes que ir.
Cómo es la presentación de los platos en Cal Marquès
Ya te digo, si estás buscando un buen sitio para comer en Camprodon, Cal Marquès es la bomba. Te cuento, el otro día fuimos a cenar y la atención fue super amable. El camarero nos trató como reyes, y eso siempre se agradece. Al entrar, el ambiente era tranquilo, la música de fondo a todo dar, justo lo que necesitas para relajarte. Pero ojo, no todo fue perfecto, de repente, entró un grupo de 8 personas y adiós a la calma. Parecía que estaban en un bar, hablando a gritos... ¿no podían pensar en los demás? Al parecer, hasta el alcalde de Camprodon estaba con ellos. ¡Un desmadre!
La comida, en cambio, fue un 10 de 10. Platos de calidad, ¡de verdad! No podía dejar de pensar en las vieiras con jamón y trompetas de la muerte. ¡Una delicia! Y la chica que nos atendió, parece que es la propietaria, un auténtico encanto. El menú del día también lo probamos y, aunque no incluía vino, ¡la relación calidad-precio es brutal! Sobre 19,90 euros y una botella de vino, no está nada mal para lo que ofrecen. A mí me encantó, hacía tiempo que no disfrutaba tanto.
El lugar en sí es un antiguo casa señorial, no te voy a engañar, no es lo más acogedor del mundo, pero está limpio y bien cuidado, hasta los aseos. Si vas en fin de semana, te aconsejo que reserves porque pocas mesas hay y siempre suele haber movimiento. Los primeros están bastante bien, como el carpaccio de bou, pero ojo, a veces la cosa se complica, el bacalao que pedimos estaba medio crudo. Aunque los postres, ¡uff!, riquísimos.
Y ya para terminar, la presentación de los platos en Cal Marquès es impresionante. Todo viene bien presentado, con estilo, y las cantidades son generosas. Cuando probamos la cua de bou y el coulant de crema catalana, fue todo un espectáculo. Sin duda, un lugar para disfrutar y dejarse llevar por los sabores del pueblo. ¡100% recomendado!
Qué opinan los visitantes sobre los sabores de la comida
Mira, si estás buscando un buen lugar para comer en Camprodon, Cal Marquès es la opción. La verdad es que el restaurante no decepcionó cuando fuimos en familia. Hicimos menú y carta, y, sin duda, unos de los canelones del menú estaban brutales. El arroz también estaba bueno, pero el filete con foie… pues, estaba un poco pasado de cocción y frío por dentro. El tiramisú cumplió, pero la tarta de queso no estaba nada del otro mundo. El trato fue correcto, aunque la chica que parecía llevar el mando se nota que sabe lo que hace, la otra estaba un poco desganada, pero sin ser mala onda.
Ahora, si hablamos de esos días donde uno se lleva la sorpresa, aquí entra un 5 estrellas. Comí allí y la experiencia fue de esas que no tienes todos los días. Producto súper rico, tratado con mucho cariño, y el servicio, de 10. Estuvieron atentos en todo momento. La crema de alcachofa es un must y si vas con alguien celíaco, puedes estar tranquilo, que tienen opciones en todas las secciones. Además, a pesar de que aparcar puede ser una misión imposible, al final vale el esfuerzo.
Hicimos el menú en un viernes entre semana y, por 25 euros, la relación calidad-precio es espectacular. Eso sí, no te vayas sin probar los postres, ¡te quedarás encantado! La atención, de lo mejor, y el ambiente, aunque es un lugar popular, se siente tranquilo. Te aconsejo reservar o llegar justo al abrir, siempre está solicitado.
Al final del día, la conclusión es clara: los visitantes coinciden en que los sabores de la comida son excepcionales. Cada plato se nota que tiene un toque especial, con recetas bien pensadas y presentadas. Así que si quieres disfrutar de una buena experiencia gastronómica, Cal Marquès es tu lugar. ¿Te animas?
Qué tipo de atención ofrecen los camareros en Cal Marquès
Y mira, si te pasas por Cal Marquès en Carrer Catalunya, 11, no te vas a arrepentir. Cuatro estrellas le dan los que han estado allí. Entramos de casualidad y ¡vaya sorpresón! La comida fue brutal, sobre todo ese rabo de toro que te deja pidiendo más. En serio, vale la pena repetir. ¡Qué hambre, eh!
Además, todos los que hemos ido hablan maravillas del restaurante. Cuentan que se come de lujo, y los postres son como para dejarlos en el recuerdo. Todos coinciden en que los camareros son un encanto. Simpáticos y amables, te hacen sentir como en casa y te recomiendan lo mejor. Así que si vas, prepárate para disfrutar.
Por si fuera poco, sus platos de caza son otro nivel. Un amigo probó el ciervo y quedó alucinado. La camarera, super maja, le estuvo contando todo sobre los vinos y demás. Buena comida, buena atención y el precio está bastante bien, con unos 50-60 € por persona. ¡Venga, que ya te imaginas esas cenas legadas a la memoria!
No olvides, por cierto, que el menú está de lujo también. Por solo 21 € comes como un rey y los platos son más que generosos. El coulant de crema catalana es un must, y si te gusta la carne, no lo dudes: hay que probarlo.
Y, hablando de la atención, los camareros de Cal Marquès se llevan un 10. Son súper atentos y están en todo lo que necesitas. ¡Te hacen sentir muy bien desde el primer momento! Así que, si buscas un buen sitio para comer en Camprodon, este es el place. ¡Corre a probarlo!
Qué opciones de vino hay disponibles en el restaurante
A ver, si estás buscando un sitio donde comer bien en Camprodon, Cal Marquès es el lugar. Está en Carrer Catalunya, 11 y te prometo que vale la pena. La comida es de buena calidad y el servicio, ni te cuento, es top. La peña sale de ahí siempre con una sonrisa, porque los platos están ricos de verdad. No en vano tiene 4 estrellas, así que ya sabes, no te la juegues.
Y si quieres llevarte una experiencia aún mejor, también hay críticas que le dan 5 estrellas. La gente se deshace en elogios sobre este sitio. El ambiente es super agradable, te sientes en casa pero con un toque de elegancia. La comida es espectacular y el servicio, impecable. Te aseguro que puedes esperar un trato de primera, aquí no hay camareros que te hacen esperar como si nada. La mayoría de la peña asegura que el menú de 21€ está en su punto, así que ya ves, ¡a repetir se ha dicho!
Y ojo, que si estás pensando en irte a disfrutar de estos manjares, reserva mesa con antelación. Esa es la clave para no quedarte con las ganas. La última vez que fui, lo disfruté un montón. La comida, el ambiente y el servicio se llevan un 10 total. ¡Un 12 si me apuras! Eso sí, ojo con el menú diario, que está por 24,90€, pero si sumas la bebida, al final te puede salir por unos 30-40€. Un pelín caro, pero vale cada euro.
Ahora, sobre los vinos, tienen una buena selección. No tengo todos los detalles, pero sé que hay opciones de vinito por ahí, así que seguro que encuentras algo que te guste. ¡A brindar por una buena comida! Si vas, avísame y me cuentas cómo te fue. ¡Bon profit!
Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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