
¡Ey, colegas! Si andáis por Carrer Piscina, 17869 Vilallonga de Ter, no podéis dejar de pasar por el Bar La Piscina. Este sitio es el plan ideal para una movida con los peques: buenas tapas, sándwiches únicos y un laing que te deja con ganas de más. Además, el personal es súper majo y siempre está listo para ayudarte. Eso sí, tened en cuenta que no tienen servicio de mesas en la terraza, y si quieres disfrutar del ambiente, tocará levantarse para pedir.
La ubicación del Bar es un chollo, llega fácil incluso cuando hay más gente. Y si lo que buscas es un buen plan de vermut al aire libre, aquí tienes una pista polideportiva, una piscina y un parque para que los peques se lo pasen pipa. Ya sabes, un buen rollo tranquilo donde se come rico. ¡No lo dudes y lánzate a descubrirlo!
BAR LA PISCINA
Página web
Mapa Ubicación BAR LA PISCINA
Dónde se encuentra el Bar La Piscina
Si no has pasado por el Bar La Piscina en Carrer Piscina, 17869 Vilallonga de Ter, Girona, te estás perdiendo algo grande. Este bar tiene 5 estrellas por una razón. La tortilla de patatas que hacen es la caña: ¡es para morirse! Pero ojo, que a veces se acaba y no hay más. Así que si vas con ganas de un buen bocata, una pizza o esa tortilla mítica, ¡no lo dudes! Aprovecha antes de que se acabe.
En verano, el ambiente está a tope, dentro y fuera. La terraza se llena de gente, risas y buena onda. Pero en invierno, se siente un poco más tranquilo, lo que no está mal si buscas un ratito relajado. Ideal para un vermut con los peques, ya que hay piscina, parque y hasta pista polideportiva. Solo un pequeño pero: no hay servicio de mesa en la terraza, y levantarte a pedir puede ser un poco molestoso si solo quieres disfrutar del momento.
Ahora, no todo es color de rosa. Hay quien dice que el servicio no es muy bueno. Reseñas sobre un trato deplorable y gente mal educada hay a patadas. Pero, a veces, el lugar tiene un personal super amable que te hace sentir como en casa. Hay platos combinados, pizzas y tapas que te dejarán la boca llena de sabor y a buen precio. ¡Aprovecha si vuelves a la zona, seguro que te tratan genial!
Así que, para resumir, si buscas una opción económica para comer o cenar, Bar La Piscina es un lugar decente donde salir del paso. La tortilla puede ser un poco seca si la calientan mal, pero el sabor es top.
Entonces, ¿dónde está el Bar La Piscina? Justo en Carrer Piscina, 17869 de Vilallonga de Ter, Girona. ¡Dale una vuelta y prueba lo que tienen!
Qué tipo de comida ofrecen en el Bar La Piscina
Y, ya que estamos hablando de Bar La Piscina, de lo que te pierdes si no vas. El lugar tiene 4 estrellas y, aunque solo ofrecen servicio de máquinas, vale la pena. Puedes ir al baño, aunque no hay vestuarios para la piscina, pero la verdad es que se está de lujo. El personal es muy amable, siempre te atienden con una sonrisa, y eso hace que todo sea más llevadero.
Sin embargo, no todo es color de rosa. Hay algunas quejas de gente que dice que el servicio deja mucho que desear, que parece que el personal no tiene ganas de trabajar. Es una pena porque el sitio se ve bonito y podría ser mucho mejor si lo llevara alguien más pro. Pero bueno, no dejes que eso te eche para atrás.
En otro lado, hay quien se va de 10 diciendo que solo por la simpatía del personal, ya vale la pena ir. Además, si te sientas en la terraza, el ambiente es super tranquilo y acogedor. Los pinchos y la tortilla de patatas que tienen son el puro encanto, todo a la altura de la atención que te dan. Graciasssss a esos camareros que hacen que quieras volver.
Y si te preocupa dónde aparcar, no hay problema, ¡es gratuito! La localización es estupenda, y no se puede negar que estar ahí, tumbado, viendo a los peques chapotear en la piscina, es un planazo. Relajación al máximo.
Ahora, ¿qué tipo de comida ofrecen en el Bar La Piscina? Pues tienen un poco de todo: desde pizzas (de la pizzería La Rústica de Camprodrón, que son buenísimas) hasta bocatas y tapas que te dejarán deseando más. Perfecto para pasar un rato, ¿no?
Cuáles son algunas de las tapas recomendadas en el Bar La Piscina
Así, llegamos al Bar La Piscina, un sitio que se lleva unas 4 estrellas y que es la bomba. El personal es super agradable, siempre con una sonrisa, y el ambiente te envuelve como una manta de montaña. De verdad, se siente como en casa. Es un lugar muy acogedor y tiene un rollo familiar que mola mucho. Los peques lo pasan pipa porque hay un parque infantil justo al lado y una pista polideportiva. ¡Ideal para unas cervezas y que ellos se desfonden!
Ya ves, aquí es perfecto para hacer un vermut, merendar o hasta cenar de forma informal. La comida está a otro nivel, y aunque el precio ronda entre 10-20 €, la calidad es brutal. Los platos combinados son variadísimos y siempre bien completos, así que no te quedas con hambre. ¡Ah, y el servicio es del 10! Vero y Joan son un par de cracks, siempre atentos a lo que necesites. Si buscas un sitio donde hablar a gusto, aquí el nivel de ruido es bajo y ni te enteras del tiempo.
Más allá de las buenas vibras, hay que decir que aparcar puede ser un poco lioso, así que si te decides a venir, mejor haz una reserva antes. ¡No te vayas a quedar sin mesa! Aunque hay algunas plazas libres en la calle, a veces tienes que buscar un rato. Y, para que veas la variedad, tienen unas tapitas que te van a flipar: las bravas son obligatorias, y no dudes en pedir cualquiera de sus platos combinados, que son un espectáculo.
Pero ojo, no todo es perfecto. Hay que mencionar que no todos han tenido la mejor experiencia. Un par de persona intentó hacer una reserva y, pese a que no había mucho movimiento, les dijeron que estaba todo lleno. Al final, se quedaron sin bocadillo y con una sensación de falta de respeto. Así que, ya sabes, mejor llamar antes y no te la juegues.
Es adecuado el Bar La Piscina para ir con niños
La verdad es que el Bar La Piscina tiene una mezcla de opiniones que da un poco de pena. Por un lado, hay gente que se siente como en casa con Joan y Vero, el ambiente es bastante agradable y, aunque siempre está lleno, hacen que te sientas bienvenido. La mejor tortilla de la zona y unos bocadillos calientes de escándalo son los favoritos de todos. Así que, si estás en el pueblo, no te los puedes perder.
Por otro lado, hay quienes comentan que la Verónica se mete donde no la llaman. La chavalita puede hacer su trabajo mejor, porque a veces la actitud puede arruinar la experiencia. Deberían cuidar un poco más la atención al cliente, que al final, eso es lo que hace la diferencia. La imagen del bar puede mejorar, y eso espero con las críticas que les han llegado. Es una pena porque el sitio tiene mucho potencial.
En cuanto a la comida, ¡aunque hay reclamos de que no sirven bocatas sin reserva, es una movida! Si te presentas y tienen espacio, ¿por qué no dejarte probar algo? Más si está vacío en ese momento. Y bueno, hay gente que se queja de que el servicio deja mucho que desear, pero otros dicen que el trato es exquisito. Es un tira y afloja que parece que lleva tiempo.
Ah, y para ir con niños, la piscina tiene dos zonas y está bastante bien, pero el bar no se porta siempre de maravilla. A veces la atención es un poco… bordas, así que ten en cuenta que no siempre te devolverán la sonrisa. Pero eso sí, si los peques vienen, lo que se recomienda es llevarse una sombrilla, porque no hay sombra en ninguna parte, solo en el bar. Así que, si decides ir con los críos, ¡lleva tu propia protección solar y paciencia!
Hay servicio en la terraza del bar
Ya te digo, el Bar La Piscina en Carrer Piscina, 17869 de Vilallonga de Ter es un sitio que se merece esas 5 estrellas. Fuimos con el crío de tres años, pagamos para meternos en la piscina y luego, ¡vaya almuerzo! Sándwiches, bravas... ¡todo riquísimo! La ubicación es preciosa, un entorno de montaña que te deja sin aliento. Y lo mejor, son muy amigables. Lo único que te puede disgustar es la señora que está detrás de la barra, porque hay opiniones de que es un poco desagradable, pero eso es un detalle a olvidar.
En general, la gente es maja y se nota que, desde el último año, han mejorado la gestión del bar. Antes había pegas, pero ahora se siente un ambiente mucho más acogedor. Es un lugar perfecto para pasar el rato, aunque también debes estar preparado para lo que hay. No es un restaurante de estrella Michelin, pero aquí, la comida es buena y el precio está bastante bien para lo que ofrecen. Puedes encontrar bocadillos por menos de 10€ y, si quieres estirarte un poco, también tienen platos combinados de 10 a 20€.
Ahora, no todo es perfecto. A algunos no les para de gustar la atención. Un chico que trabaja en la barra es un verdadero crack, pero a veces la señora que sirve puede hacer que te bajes la moral. Sí, tiene mala fama y a más de uno le ha quitado las ganas de volver. Y en cuanto a los horarios, ojo con eso, porque la cocina cierra a las 20 horas... Una vergüenza para algunos, pero bueno, hay que adaptarse.
Y sí, hay servicio en la terraza, aunque lo que pasa es que tienes que ir tú a la barra a recoger las consumiciones. Es un rollo, pero el ambiente es tan agradable que vale la pena. Así que si buscas un lugar donde relajarte y disfrutar de unos buenos sándwiches o tapas mientras el crío juega, ¡este es tu sitio!
Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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