
Si andas por Peratallada y quieres un buen lugar para comer, Pou Dolç es la parada obligatoria. Este restaurante está en la Plaça de les Voltes, 6, así que no hay forma de que lo pases por alto. La camarera fue un encanto, a pesar de que era un día de feria medieval, nos acomodó sin reserva a 5 adultos y 3 carritos. ¡Increíble! El local tiene un rollo acogedor, tranquilo y perfecto para desconectar.
La comida, ¡ni te cuento! Pedimos un par de ensaladas súper generosas y ricas, y unos raviolis de cepa que estaban brutales. Además, tienen una terraza exterior que en verano es perfecta para disfrutar de un buen mojito o una caipirinha. Con precios razonables y una ubicación top, es el lugar ideal para relajarte y comer sin arruinarte. ¡Sin duda, volveré cuando regrese a Peratallada!
Pou Dolç
Página web
Horarios Pou Dolç
| Día | Hora |
|---|---|
| lunes | Cerrado |
| martes | 12:00–15:30, 20:00–22:30 |
| miércoles | 12:00–15:30, 20:00–22:30 |
| jueves | 12:00–15:30, 20:00–22:30 |
| viernes | 12:00–15:30, 20:00–22:30 |
| sábado | 12:00–15:30, 20:00–22:30 |
| domingo | 12:00–15:30, 20:00–22:30 |
El horario podría cambiar.
Mapa Ubicación Pou Dolç
Dónde se encuentra el restaurante Pou Dolç en Peratallada
¡Oye, si alguna vez te pasas por Peratallada, tienes que dar un salto a Pou Dolç! Está en la Plaça de les Voltes, 6, y te aseguro que no te va a decepcionar. Nosotros estuvimos allí el sábado de Semana Santa y, madre mía, ¡la plaza estaba a tope de gente! Llamamos a varios sitios y todos estaban completos. El Pou Dolç fue el único que, aunque estaba lleno, nos dejó esperar a que se liberara alguna mesa. ¡Un detalle que se agradece un montón!
El sitio es un restaurante familiar y acogedor, ideal para relajarse después de pasear por el pueblo. La carta es variada y todo lo que probamos estaba riquísimo. Las anchoas de la Escala son un must, y las croquetas caseras... ¡wow, espectaculares! La hamburguesa de ternera de Girona es enorme y jugosa, no te la quieras perder, y la ensalada de queso de cabra con fresas es sorprendente con esos paquetitos crujientes. El costillar a la barbacoa se deshacía con solo mirarlo, ¡vaya manjar!
Y aunque todo estuvo genial, la única pega fue que no tenían helado de turrón y me quedé con las ganas. Pero en general, el precio es justísimo para la calidad y cantidad de la comida, así que salimos bien felices. Además, si te gusta el buen servicio, aquí también lo encontrarás, ya que les doy un 5 en servicio y ambiente.
Ahora, si te preguntas dónde se encuentra el restaurante Pou Dolç, simplemente dirígete a la Plaça de les Voltes, 6, 17113 Peratallada, en Girona. ¡Te dejará con ganas de volver! Pero no olvides que aparcar puede ser un poco complicado, así que mejor busca un aparcamiento de pago cerca. ¡Disfruta de la experiencia!
Es necesario hacer una reserva para comer en Pou Dolç
Ya te digo, si estás buscando un buen sitio para comer en Peratallada, Pou Dolç es el lugar. 4 estrellas, y no es para menos. El local está en la placita principal del pueblo, y el ambiente es súper agradable. Te sientas ahí, rodeado de esas casas preciosas y un pórtico de piedra que flipas, todo en un entorno tranquilo. La atención es estupenda, de verdad, el personal es muy amable y siempre tienen buenas recomendaciones. Pedimos dos platos de pasta y una hamburguesa, y todo estaba riquísimo. La relación calidad-precio es buena, entre 10 y 20€ por persona. ¡No está mal, eh!
Hablando de la terraza, no hay verano en mi calendario si no me siento ahí a cenar. Es perfecto para las noches de verano. La comida brilla y el servicio es de primera. Suelo probar los raviolis de ternera, y la verdad es que están entre mis favoritos. El ritmo de la cocina es rápido, al menos para mí no he tenido que esperar nada. Total que el precio es normal, así que te diré que es un 100% recomendable si te gusta comer bien sin arruinarte.
Eso sí, no todo es perfecto. Ha habido algunas opiniones que mencionan que a veces la atención deja que desear. La espera de los platos parece que ha sido un problema para algunos, sobre todo comparando a uno de los camareros con una joven que es un verdadero encanto. Si llegas a tener esa experiencia, es una lástima, porque el sitio es muy bonito y con buena comida. En fin, te lo digo por si acaso, pero no te lleves un trago amargo. Comida siempre decente, pero con los altibajos típicos.
Ahora, en cuánto a si necesitas hacer una reserva... si planeas ir en verano, lo mejor es que sí reserves. La terraza se llena y más aún si es fin de semana. ¡Nadie quiere quedarse sin sitio en el lugar más pintoresco de Cataluña! Así que, mejor asegurar tu mesa y disfrutar sin preocupaciones.
Cuántas personas se acomodaron en Pou Dolç sin reserva
Si estás buscando un sitio donde la comida rica se mezcla con un ambiente chido, el Pou Dolç es tu lugar. Ya te digo, tiene 5 estrellas por una razón: buena comida a buen precio. La plaza donde está ubicado es una pasada, con esos arcos pintorescos que le dan un rollo especial. La terraza tiene unas 6 mesitas para disfrutar del buen tiempo, pero nosotros decidimos quedarnos dentro, que no queremos que nos sorprenda el viento, ¿no?
El local es bien acogedor, y si tienes suerte, puedes pillar una mesa en la segunda planta, justo al lado de ese ventanal que da a la plaza. La atmósfera se siente super relajada, ideal para echar un buen rato. Normalmente, me gusta chequear las reseñas antes de entrar, y soy un poco escéptico, así que me fijo más en las malas para estar preparado. Pero vamos, en nuestra experiencia, no hubo queja alguna. El trato de los camareros fue muy correcto y atendieron todas nuestras peticiones. Eso sí, el primer plato se tomó un tiempo en llegar, pero bueno, había mucha gente porque justo habían abierto la cocina a las 13:00, y el hambre estaba en su punto.
Ahora, sobre la comida: ¡todo muy bueno y casero! Las bravas tenían un toque picante que le daban vida, la pasta con pesto estaba de lujo y los gnocchi con gorgonzola eran perfectos, ni pesados ni nada. Pero el verdadero plato estrella de nuestro banquete: las albóndigas con sepia. Estaban de cine, con una salsa que te dejaba con ganas de más. Y no olvidemos la generosa ración de pan que acompañaba todo. Por el precio que pagamos, entre 10 y 20 euros por persona, es un regalazo encontrar un sitio así en pleno centro turístico.
Respecto a la pregunta de cuántas personas se acomodaron en Pou Dolç sin reserva... Te cuento que, en nuestro caso, éramos cuatro y nos metimos sin problema. Pero la verdad, siempre es mejor reservar porque el lugar puede llenarse rápido, especialmente en temporada. Así que si piensas volver a Peratallada, no dudes: el Pou Dolç merece otra visita.
Cuál es el ambiente del restaurante Pou Dolç
Entonces, hablemos del Pou Dolç. Yo no sé si me entenderías, pero he leído de todo sobre este lugar. Algunos dicen que tienen una ensalada de mango sin mango —¿en serio? ¡Ladrones! Además, el dueño, si es que se le puede llamar así, parece que se despertó de mala leche y estuvo súper borde. Pero ojo, el resto del personal se pasaba de amables, cosa rara en estos sitios, pero no sé si eso compensa lo demás. Porque, sinceramente, la comida no es nada del otro mundo y los precios son altos para lo que ofrecen. Por eso, bueno, la mayoría no volverá. En términos de puntuación, la comida se lleva un 2, el servicio un 1, y el ambiente un 3. Pinta a decepción total.
Ahora, por otro lado, está la experiencia de otros que fliparon con las hamburguesas. Resulta que eran el único sitio abierto entre semana y decidieron arriesgarse a llevarse unas hamburguesas con patatas. Y dicen que, a día de hoy, ¡fue la mejor hamburguesa que han probado! Las patatas eran caseras y, en lugar de dar sobres de salsa como limosnas, la chica les llenó las manos. Quedaron tan contentos que ya dijeron que la próxima vez, ¡cena en el sitio! Con precios de 20 a 30 € por persona, es un buen plan. Comida 5, servicio 5, ambiente 5. Menos de media hora de espera, un chollo.
Y no se quedan ahí, porque hay quienes encontraron el lugar "precioso" y mencionaron que el producto es de calidad. Todo lo que comieron estaba delicious, y su ambiente es tranquilo, ideal para charlar. Así que lo recomiendan a tope, con sus precios de 20 a 30 € también. Pero eso sí, el ruido no es una molestia así que se puede estar en buena compañía.
Ahora, comparando todo esto, ¿cuál es el ambiente en el Pou Dolç? Pues hay de todo un poco. Algunos se llevan una buena experiencia por el servicio amable y la calidad de la comida, mientras que otros se van decepcionados por el trato de ese dueño “borde” y por las raciones escasas que parecen más para turistas que para comensales de verdad. Así que, entre la buena onda de algunos camareros y la actitud chula de otros, el ambiente puede ser tranquilo y agradable para algunos, pero todo depende de quién te atienda. Es un sitio con un poco de todo, pero ten cuidado, que las experiencias varían bastante.
Qué platos recomendables se mencionan en el artículo
Así que, después de ese rollo sobre el restaurante, tengo que decir que Pou Dolç en Plaça de les Voltes, 6, Peratallada está que flipas. Nos plantamos allí un día de visita y, en serio, la comida fue espectacular. Todo lo que probamos estaba de muerte, pero esos gnocchis con salsa gorgonzola que nos recomendaron son para caer de espaldas. La pasta fresca es una locura, y el servicio, literalmente, fue un 10. 5 estrellas para ellos, sin duda.
Ayer también estuvimos otra vez y, ¡guau!, todo estaba buenísimo. Los postres caseros se llevaron la palma, tal y como nos contó la camarera, que por cierto, era super amable. El ambiente es buenísimo, un lugar donde te sientes a gusto. De verdad, 10/10, yo lo recomendaría con los ojos cerrados.
Pero no todo es color de rosa. Escuché unos rollos de penosa atención, sobre todo de un cliente que tuvo un problema con el dueño. El camarero, guay, pero el dueño dejó mucho que desear. Si este tipo no se entera de que la amabilidad cuenta, ahí tiene un problemón. La experiencia de este cliente fue un lío total solo por pedir una factura. Es una pena, porque el servicio fue top pero hay otros aspectos que no están a la altura.
Ah, y también escuché de una familia que quiso cenar y acabaron yéndose porque el chico dijo que tenían que esperar un montón para que les tomaran nota. Si una terraza está abierta y hay mesas libres pero te dicen que está cerrado, eso ya es para pensar que tienen pocas ganas de trabajar. Es raro, porque en general, la comida y lo que se recomienda es bastante sólido, pero estos detalles pueden estropear la experiencia.
Entonces, para responder a tu pregunta, los platos recomendables son los gnocchis con salsa gorgonzola y los postres caseros. Si decides arriesgarte, puedes llevarte un buen sabor de boca, pero mantén los ojos abiertos por si las moscas.
Cómo son las ensaladas que se sirven en Pou Dolç
Y mira, después de estar tres días en Peratallada, donde queríamos pillar un buen sitio para comer, nos topamos con Pou Dolç, que está en la Plaça de les Voltes. El local es bonito y acogedor, perfecto para disfrutar de un buen rato. La primera vez que fuimos, tardaron 10 minutos en atendernos, y nos trajeron la carta. Pedimos un par de copas de vino y decidimos compartir dos platos: los tortellinis de setas con parmesano y las carrilleras con patatas. La cosa es que, cuando nos sirvieron, nos sentimos un poco estafados. Ocho tortellinis grandes, sí, pero eso no era un plato completo, y las carrilleras eran solo dos trocitos de carne en salsa con unas pocas patatas fritas. La comida estaba buena, pero poquísima cantidad. Después de ver que las bravas costaban ¡8,90! decidimos que mejor no pedir nada más. Al final, nos salió a 44€ y nos quedamos con hambre. Comida: 3, Servicio: 1, Ambiente: 3.
Sin embargo, lo raro es que, al siguiente día, decidimos darles otra oportunidad. Esta vez, todo cambió. El sitio tenía buena onda, y la atención de la camarera fue excelente. Pedimos platos diferentes cada día: costillas, atún, secreto, ensaladas… ¡y todo estaba de lujo! Me flipó especialmente la ensalada con melón y el atún con aliño. Cada bocado era pura delicia. En total, Comida: 5, Servicio: 5, Ambiente: 5. ¡Repetimos las tres noches!
Por otro lado, no todo el mundo tuvo nuestra suerte. Una colega fue una noche a tomar un café y un postre rápido a la terraza, pero le dijeron de mala manera que "eso es un restaurante para cenar de principio a fin". En serio, qué poca gana de trabajar. Servicio: 1.
Ahora, hablando de las ensaladas que se sirven en Pou Dolç, las que probamos eran frescas y con combinaciones sorprendentemente sabrosas. La de melón que mencioné antes es un claro ejemplo: parece simple, pero estaba impresionante. Así que si te apetece algo ligero, yo diría que las ensaladas son una buena opción.
Qué tipo de raviolis se mencionan en la introducción
Ya te digo que Pou Dolç es un sitio que no te puedes perder si andas por Peratallada. Este restaurante es una joyita en un pueblo encantador y merece esas 5 estrellas que le dan. Fuimos un grupo de 5 personas y, de verdad, cada plato que probamos fue mejor que el anterior. La ensalada de queso de cabra es una locura, el queso derretido es directamente de otro planeta. Si te gustan los raviolis, tienes que probar los de espinaca con jamón y piñones, ¡es una explosión de sabores! Y ni hablar de los raviolis de champiñones y parmesano, una verdadera fiesta para cualquier amante del queso. Eso sí, eso de ir en plena ola de calor y sin aire acondicionado fue un bajón, pero bueno, mereció la pena.
El ambiente es muy acogedor, aunque debe decirse que con el calor lo pasamos un poco mal. En cuanto al servicio, hay que darles un 5, porque nos atendieron genial. Incluso sin reserva, nos dieron mesa y, como llevábamos bebés, nos acomodaron en un rincón tranquilito. El sitio es encantador y está todo bien cuidado. Comida entre 20-30 € por cabeza, y la verdad es que, por lo que comes, te quedas satisfecho.
Por otro lado, no todo son buenas críticas. Hay quienes han tenido experiencias malísimas. Una chica dijo que le tardaron media hora en servirle solo dos platos y que, además, se olvidaron del pan. Eso sí que es feo. Y luego está la historia de otra pareja que, aunque al principio los atendieron amablemente, el dueño se mostró super borde cuando les dijo que solo podían pedir bebidas con una tapa, sin advertirles antes. Menuda faena, ¿no?
Para responder a tu pregunta, los raviolis que se mencionan en la intro son los de espinaca con jamón y piñones, y los de champiñones y parmesano. Así que ya sabes, si quieres una buena experiencia tras tantas opiniones encontradas, tal vez deberías darle una oportunidad a este lugar.
Pou Dolç tiene terraza exterior
La verdad, si estás pensando en comer en Pou Dolç en Peratallada, no dudes en ir. Nos dejaron entrar sin reserva, y eso ya es un plus cuando el pueblo está hasta arriba. El servicio fue 5 estrellas a pesar de que estaban a mil. Pedimos unas tapas para picar que estaban buenísimas y luego hamburguesas y pasta, todo fresco y de increíble sabor. No es de extrañar que lo recomiende con esa calidad y a un precio que no arruina el bolsillo, alrededor de 20-30 € por persona. Comida, servicio y ambiente, todo un 5.
Pero, ojo, no todo es perfecto. Hay opiniones raras por ahí. Por ejemplo, el que se quejó de la ensalada de mango sin mango, eso ya es un despiporre. Y los raviolis de espinacas aceitosos… ¡vaya desastre! Si te encuentras con un plato que espera un wran pero acaba siendo una decepción, a mí también me da rabia. Esa experiencia cortó el rollo y dejó claro que no todos tienen la misma suerte en la cocina.
También hay quien habla bien de la pasta, aunque a veces son raciones pequeñas. Sí, son caseras y ricas, pero el servicio puede ser lento. Nadie quiere esperar, especialmente cuando tienes hambre. Te avisan de que se traspapeló la comanda, y eso pasa, pero a veces te mueres de ganas de que te sirvan aunque sea un picoteo mientras esperas. Así que mejor ve con tiempo, si puedes.
Y ya que estamos, ¿tienen terraza exterior? No hay nada que mencione que sí, así que parece que tendrás que comer dentro. Pero con la comida que sirven, esto no debería ser un problema. ¡A disfrutar de la comida!
Qué bebidas se sugieren disfrutar en la terraza de Pou Dolç
La experiencia en Pou Dolç ha sido una montaña rusa, ¿no? El sitio tiene su rollo con esa terraza que tienes que aprovechar. Ayer pasamos un rato ahí, y lo mejor fue que, además de disfrutar del café, ¡le sacaron un cuenco de agua a nuestro perro! Eso siempre suma puntos, porque los peluditos también merecen ser parte de la fiesta. Les doy 4 estrellas por eso. El servicio estaba más que bien, y aunque no comimos, el ambiente era bastante agradable para un café.
Ahora, si hablamos de la comida, hay opiniones para todos los gustos. La comida estaba buena en general, 4 estrellas por eso, y no hay nada como probar unas croquetas y esos raviolis con almejas y gambas. Mmm, ¡qué buenos! Lo único que le falta aquí es un poco más de cantidad por plato, pero en sabores, están a otro nivel. Mención especial a las bravas, esas no se pueden dejar pasar, ¡tienen que probarlas!
Pero no todo es color de rosa. Un amigo que fue ayer tuvo una experiencia decepcionante. Se sentaron antes de las ocho y media y, ¡madre mía! Se tardaron un montón en tomarles la nota. No pusieron el aire acondicionado, ni idea si no les funcionaba, pero eso fue un desastre. Los platos salieron muy escasos y con una espera que te puede quitar el hambre. Así no van a atraer a los clientes, y parece que estaban escasos de personal. Un mal momento que empañó la comida, porque aunque ricos, no compensa una espera de casi 40 minutos. Así que puede que para cenar, prefiero pensármelo dos veces.
Si estás en esa terraza disfrutando del buen tiempo, te recomiendo pararte a tomar una cerveza bien fría o un buen vino de la zona. También van de maravilla un par de cócteles frescos para que acompañes esas deliciosas tapas. Así, con una bebida en la mano y el ambiente chill, seguro que la experiencia mejora. ¡No se le puede pedir más a un sitio!
Son los precios en Pou Dolç considerados razonables
Y bueno, sigamos con Pou Dolç, que no se puede dejar así. Imagínate que llegas cinco personas, y el hit es que solo te ponen cuatro croquetas. ¿En serio? Uno pide una más, y lo primero que te sueltan es que "se les descuadra la cocina." ¿Qué? Menos sentido común y más ganas de servir, por favor. Después, se atreven a contestar a la reseña hablando de lo limpios que dejamos los platos. ¿Insinuaciones? Si pido raviolis y me llegan cinco para cinco, que se supone que la comida debería sobrar, no faltarle a nadie. Atención al cliente, cero. Más bien parece que molesta que te sientes a comer.
El tema del domingo fue otra comedia. Te sientas y te dicen que no hay reservas, y ahí está una mesa reservada justo a tu lado. Tardan casi una hora en traerte la comida, y cuando llega, ¡fría! Pero lo mejor es que, al final, se equivocan en la cuenta y te cobran de más. Un clásico, ¿no? Al menos lo devolvieron, pero, amigo, preparar comida y servirla caliente no parece ser su fuerte.
Y ni hablemos de cómo llevan las mesas. Tardaron unos 25 minutos en tomar nota y, cuando pides comida, te dicen que no pueden porque les acaba de caer un grupo grande. Así que a esperar hasta que se dignen a tomar el pedido otros 30-35 minutos. La comida que nos sirvieron tenía sus altibajos, el wok escasísimo, pero los ñoquis estaban buenos. Al final, una pena que no quieran mantener un buen servicio, porque esto se ve que la gente no se quiere meter más.
Y ya para cerrar, ¿los precios de Pou Dolç son razonables? Bastante topo para lo que ofrecen. Si la comida llega fría, y el servicio es una auténtica ruina, lo de 10-20€ por persona se torna en un despilfarro. No es solo el dinero, es que terminas comiendo mal y con un mal sabor de boca. Así que si esperabas un buen manjar, ya sabes, mejor dale una vuelta antes de caer allí otra vez.
Es Pou Dolç un buen lugar para relajarse mientras comes
Pues mira, pasar por Pou Dolç en Plaça de les Voltes, 6, Peratallada es todo un acierto. A mí me fliparon los ravioles, ¡súper caseros, de esos que sabes que llevan amor y buenos ingredientes! La frescura se nota y el sabor es otro mundo. Lo mejor es que la atención es excelente. No entiendo a la peña que dice lo contrario, pero seguro se chocaron con el mal día de algún camarero. Para nosotros, fue todo un lujo. 5 estrellas de cabeza.
También hay que ser honesto: a veces tardaron un poco en servir. Pero bueno, eso pasa. Al final la comida compensa la espera. Te sientas en una terraza tranquila, pides un par de croquetas y un wok de verduras que están de vicio, y te enciendes el paladar. La comida no es un atracón, pero está hecha con gusto. Estuvimos tan a gusto que no queríamos irnos. Otro 5 estrellas por la experiencia.
Ahora, sobre el lado negativo, ahí sí que hay alguna crítica. Ya sabes cómo va esto: hay a quienes les toca la china. Un comentario describía una experiencia chunga con el servicio que parece un total desastre. Se nota que, algunas veces, fallan en la coordinación y en los platos. No obstante, a nosotros nos atendieron como reyes, así que no puedo hablar de esa experiencia en particular.
¿Es Pou Dolç un buen lugar para relajarse mientras comes? ¡Sin duda! La atmósfera es calma, la comida vale la pena, y si te toca un buen servicio, te vas con la sensación de haber disfrutado de un buen rato. Así que, si estás por la zona, no dudes en pasarte y darle una oportunidad.
Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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